UE y Georgia alcanzan un preacuerdo de asociación justo antes del comiemzo de la cumbre UE-Este

Por Publimetro Colombia

Vilna, 28 nov (EFE).- La Unión Europea (UE) y Georgia alcanzaron hoy un preacuerdo de asociación en Vilna horas antes del inicio de la cumbre de la Asociación Oriental en la que participan también Ucrania, Moldavia, Azerbaiyán, Armenia y Bielorrusia.

“Este no es un acuerdo sobre el ingreso de Georgia en la UE, pero con este documento el proceso de integración adquiere un carácter irreversible”, aseguró David Zalkaliani, viceministro de Exteriores georgiano.

El diplomático aseguró que con este documento, cuya firma tendrá lugar mañana, viernes, el país del Cáucaso ya “se encuentra dentro de los marcos jurídicos de la integración en la UE”.

En Vilna se encuentra el nuevo presidente de Georgia, Gueorgui Margvelashvili, que relevó recientemente en el cargo a Mijaíl Saakashvili, aliado de Occidente en la región.

Moldavia, el país más pobre de Europa, también firmará mañana un preacuerdo de asociación con los Veintiocho, al igual que un convenio que facilitará la concesión de visados a sus trabajadores.

La cumbre de Vilna, la tercera en la historia de la Asociación Oriental, está marcada por la renuncia en el último momento de Ucrania de firmar un Acuerdo de Asociación con la UE que presuponía la creación de una zona de libre comercio.

“Cuando alcancemos un nivel (económico) que sea confortable para nosotros, cuando éste sirva a nuestros intereses, cuando acordemos condiciones normales, entonces hablaremos de la firma (del acuerdo)” declaró el presidente de Ucrania, Víctor Yanukóvich, en vísperas de su viaje a Vilna.

Yanukóvich aseguró que las condiciones impuestas por la UE para la firma del acuerdo eran humillantes para Ucrania y que hubieran supuesto una debacle económica para su país.

Según Bruselas, el plantón ucraniano se debió a las presiones de Rusia, que advirtió que en caso de que se firmara el acuerdo tomaría medidas proteccionistas para impedir el acceso de los productos ucranianos a su mercado.

Armenia y Bielorrusia también han dado la espalda a Europa y han optado por integrarse en la Unión Aduanera formada por Rusia y Kazajistán.

La cumbre comenzará esta tarde con una cena de trabajo de los jefes de Estado y Gobierno que tendrá lugar en el Palacio de los Grandes Duques de Lituania.

El viernes tendrá lugar la sesión plenaria de la cumbre, a cuyo término Durao Barroso, Van Rompuy y la jefa de estado lituana, Dalia Grybauskaite, en su condición de presidenta de turno de la UE, ofrecerán una rueda de prensa.

Vilna, 28 nov (EFE).- La cumbre entre la Unión Europea y la Asociación Oriental comenzó hoy con el regusto amargo de la renuncia de Ucrania a asociarse con la UE, aunque Bruselas se niega a aceptar la negativa e insiste en culpar a Rusia.

“No tengo esperanzas de que Ucrania vaya a firmar mañana el Acuerdo de Asociación con la UE, pero la puerta sigue abierta”, afirmó hoy en Vilna la canciller alemana, Angela Merkel, que se reunirá el viernes con el presidente ucraniano, Víctor Yanukóvich.

La presidencia lituana de turno de la UE tenía muchas esperanzas puestas en esta cumbre, que debía consumar el acercamiento a la Unión de las seis antiguas repúblicas soviéticas europeas y caucasianas (Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania).

No obstante, aparte de la firma de sendos preacuerdos de asociación con georgianos y moldavos, la reunión será un duro revés para la diplomacia europea, que ha sido incapaz de convencer a Kiev de las ventajas de una zona de libre comercio.

Ucrania, un país de 46 millones de habitantes, es una pieza muy codiciada por la UE, lastrada por el escepticismo entre sus países miembros, pero la falta de incentivos económicos en tiempos de crisis resultó decisiva.

La cumbre, a la que asisten también el presidente francés, François Hollande, y el primer ministro británico, David Cameron, arrancó hoy con una cena de trabajo en el Palacio de los Grandes Duques de Lituania.

Los presidentes de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y del Consejo, Herman Van Rompuy, intentaron hasta el último momento persuadir hoy a Yanukóvich de que el futuro de su país está en Europa y no con Rusia.

La UE intentó jugar la carta de que la mayoría de ucranianos son europeístas, aunque a decir verdad las protestas opositoras de los últimos días contra Yanukóvich no son ni mucho menos comparables con la Revolución Naranja de 2004.

A Vilna se desplazaron los líderes de la oposición ucraniana, con la excepción de la ex primera ministra Yulia Timoshenko, que se encuentra en huelga de hambre en prisión en protesta por la decisión de su Gobierno.

“Lamentamos la decisión de Ucrania. Pero creo que tarde o temprano Ucrania tendrá que revisar su decisión”, dijo el comisario europeo de Comercio, Karel De Gucht.

No obstante, Yanukóvich se mantiene en sus trece al insistir en que las condiciones impuestas por la UE para la firma del acuerdo eran humillantes para Ucrania y hubieran supuesto una debacle económica para su país.

Kiev cifra en 160.000 millones de dólares el monto necesario sólo para homologar la legislación ucraniana a la europea, sin contar con el coste que supondría en dinero y empleo la pérdida del mercado ruso, y tachó de “limosna para un pedigüeño” los 1.000 millones de euros que Bruselas le ofreció como compensación.

El comisario europeo de Política de Vecindad, Stefan Füle, tachó hoy las excusas planteadas por Kiev sobre el coste de la asociación de “infundadas y poco convincentes” y las cifras mencionadas de “irreales” y “una muestra de pánico”.

“Ya en el primer año de aplicación preliminar del acuerdo de libre comercio los exportadores ucranianos hubieran ahorrado en aranceles 500.000 millones de euros y el PIB hubiera crecido un 6,2 por ciento a largo plazo”, dijo.

Recordó que “la UE es la mayor fuente de ayuda internacional técnica y financiera de Ucrania, y eso es algo evidente”.

Bruselas mantiene que el plantón ucraniano se debió a las presiones de Rusia, que advirtió de que en caso de que se firmara el acuerdo tomaría medidas proteccionistas para impedir el acceso de los productos a su mercado.

“Es especialmente lamentable que las decisiones de estos países de reconsiderar sus opciones hayan sido adoptadas bajo presión externa”, dijo el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz.

La UE debe decir, “en voz alta y con toda claridad”, que la presión de Rusia contra los socios orientales es “simplemente inaceptable”.

De hecho, el primer ministro ucraniano, Nikolái Azárov reconoció que la renuncia ucraniana se fraguó en la reunión que mantuvieron Yanukóvich y el presidente ruso, Vladímir Putin, el 9 de noviembre, aunque el Kremlin considera que las acusaciones de Bruselas “están fuera de lugar”.

“No queremos ser un campo de batalla entre la UE y Rusia. Queremos tener buenas relaciones con ambos”, aseguró Azárov.

Rusia mantiene que la asociación con la UE amenazaba a Ucrania y otros países con “un largo período de desbarajuste económico, desindustrialización, la ruina de las propiedades agrícolas particulares y, como consecuencia, el aumento del desempleo y la caída del nivel de vida de la población”.

Armenia y Bielorrusia también han dado la espalda a Europa y han optado por integrarse en la Unión Aduanera formada por Rusia y Kazajistán.

Vida Augustauskene

Vilna, 28 nov (EFE).- Los líderes de los países de la Unión Europea (UE) y la Asociación Oriental comienzan hoy en la capital lituana una cumbre ensombrecida por la decisión de Ucrania de renunciar en el último momento a asociarse con los Veintiocho, fiasco del que Bruselas culpa a Rusia.

La firma del acuerdo entre Ucrania y la UE se preveía como el acontecimiento central de la tercera cumbre que celebra la Asociación Europea desde que, en 2009, comenzó su andadura para buscar la convergencia de los asociados con las leyes y los estándares comunitarios.

Ucrania es, con diferencia, el país más grande y poderoso de las seis antiguas repúblicas soviéticas que participan en la Asociación Oriental, que agrupa además a Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia y Moldavia, y de ahí la importancia de su renuncia a firmar -de momento, como aseguran sus autoridades- el acuerdo con la UE.

El Gobierno de Kiev arguyó motivos de carácter estrictamente económico para suspender la firma de Acuerdo de Asociación, que se negoció durante años y que hubiera supuesto un paso gigantesco en el acercamiento de Ucrania a la UE.

“Cuando alcancemos un nivel (económico) que sea confortable para nosotros, cuando éste sirva a nuestros intereses, cuando acordemos condiciones normales, entonces hablaremos de la firma (del acuerdo)” declaró el presidente de Ucrania, Víctor Yanukóvich, en vísperas de su viaje a Vilna.

Según Bruselas, el plantón ucraniano se debió a las presiones de Rusia.

Los presidentes de la Comisión Europea (CE), José Manuel Durao Barroso, y del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, han manifestado que la UE “desaprueba con fuerza la postura de Rusia” y recalcaron que Ucrania tiene que decidir “libremente qué tipo de compromiso busca con la Unión Europea”.

Pero no sólo Ucrania ha renunciado a asociarse a los Veintiocho: Armenia ha hecho lo mismo y en vísperas de la cumbre de Vilna anunció su decisión de sumarse la Unión Aduanera, organización de integración económica que lidera Rusia e integra a otras dos antiguas repúblicas soviéticas: Bielorrusia y Kazajistán.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, expresó su profunda desazón por el hecho de que Ucrania y Armenia hayan renunciado a sus planes de firmar sendos acuerdos de asociación en la cumbre de Vilna.

“Es especialmente lamentable que las decisiones de estos países de reconsiderar sus opciones hayan sido adoptadas bajo presión externa”, dijo Schulz, quien añadió que la UE debe decir, “en voz alta y con toda claridad”, que la presión de Rusia contra los socios orientales es “simplemente inaceptable”.

La cumbre comenzará esta tarde con una cena de trabajo de los jefes de Estado y Gobierno que tendrá lugar en el Palacio de los Grandes Duques de Lituania.

Mañana por la mañana se dará al bienvenida oficial a las delegaciones que asisten a la cumbre, tras lo cual se celebrará la ceremonia de la firma de sendos preacuerdos de asociación de Moldavia y Georgia con la UE.

Tras la foto de familia, comenzará la plenaria de la cumbre, a cuyo término Durao Barroso, Van Rompuy y la jefa de Estado lituana, Dalia Grybauskaite, en su condición de presidenta de turno de la UE, ofrecerán una rueda de prensa.

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