Conservadores e izquierda acceden al Parlamento argentino de mayoría oficial

Por Publimetro Colombia

Buenos Aires, 29 oct (EFE).- El escrutinio final de votos de las elecciones legislativas en Argentina confirmó hoy que el oficialismo conserva una apretada mayoría en el Congreso, que abrirá sus puertas a minorías de izquierda y conservadores a partir del próximo diciembre.

Los resultados oficiales de los comicios del pasado domingo indican que el gobernante Frente para la Victoria (FPV) fue la fuerza más votada en las legislativas, con un 33,15 % de los votos totales en la elección para diputados y un 32,7 % en la de senadores.

Este caudal de votos está muy por debajo del 54 % obtenido por el oficialismo en las elecciones de octubre de 2011, cuando la presidenta argentina, Cristina Fernández, logró la reelección para otro mandato de cuatro años, hasta finales de 2015.

Pese a esta sangría de votos, dado que en esta elección no ponía demasiadas bancas en juego, el FPV conservará desde diciembre próximo, cuando se haga efectiva la renovación parlamentaria, su mayoría en ambas Cámaras del Congreso.

El jefe de Gabinete argentino, Juan Manuel Abal Medina, destacó hoy que el oficialismo “logró mantener la mayoría en ambas Cámaras” del Congreso y que ello, aseguró, tiene “desorientada” a la oposición.

“Hoy están desorientados por el resultado porque, más allá de que nos fue mejor o peor en algún distrito, lo cierto es que logramos mantener la mayoría en ambas Cámaras e incluso incrementarla en la Cámara de Diputados”, dijo Abal Medina en declaraciones a radio Continental, de Buenos Aires.

El jefe de Gabinete dijo que el Gobierno tiene por delante dos años en los que va a “seguir llevando adelante el proyecto que fue votado mayoritariamente por los argentinos en 2011”.

En la Cámara de Diputados, el FPV conservará su mayoría, con 132 escaños, entre propios y aliados tradicionales, sobre un total de 257 sillas.

Como segunda fuerza en la Cámara baja se mantendrá la alianza entre la Unión Cívica Radical, el Partido Socialista y fuerzas más pequeñas de centro-izquierda aliadas a las dos primeras, con 63 representantes.

Con 19 diputados, en tercer lugar quedará el Frente Renovador, un núcleo de peronistas disidentes liderado por Sergio Massa, exjefe de Gabinete de Fernández y el gran artífice de la derrota electoral que sufrió este domingo el oficialismo en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país.

En cuarto lugar, con 18 representantes en la Cámara baja, ha quedado Propuesta Republicana (Pro), fuerza conservadora que encabeza el alcalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, quien ha formalizado su candidatura presidencial para 2015 tras el triunfo que su partido consiguió el domingo en la capital argentina.

Una de las novedades que arrojan estos comicios será el retorno a la Cámara de Diputadas de las minorías de izquierda, que, agrupadas en un frente común, accederán a tres bancas desde diciembre.

Así, el Frente de Izquierda incorporará a la Cámara baja a diputados que lograron históricas victorias en las provincias de Salta (19,4 %), Mendoza (14,1 %) y Buenos Aires (5 %).

“En el lapso de apenas dos años, el Frente de Izquierda pasó de medio millón de votos a casi un millón y medio, un crecimiento del 200 por ciento”, destacó hoy el Partido Obrero, integrante del Frente de Izquierda, en un comunicado.

En el Senado, cuerpo de 72 miembros, el oficialismo seguirá siendo mayoría, con 40 asientos, entre propios y aliados tradicionales.

El frente Unen, integrado por radicales y socialistas, se constituye como segunda fuerza en la Cámara alta, con 19 escaños, mientras que los peronistas disidentes permanecen con siete bancas.

La gran novedad será el debut del Pro en el Senado, ya que la fuerza conservadora conquistó tres escaños en estos comicios, con los que Macri tendrá por primera vez representación en esta cámara.

Entre quienes representará al Pro en el Senado está el dirigente agropecuario Alfredo De Ángeli, uno de los protagonistas del conflicto de 2008 entre el Gobierno de Fernández y el sector rural, pelea que influyó en el varapalos electoral que sufrió el oficialismo en las elecciones legislativas de 2009.

Buenos Aires, 29 oct (EFE).- Un duro cruce de acusaciones agudizó hoy la división interna del oficialismo argentino tras los malos resultados electorales cosechados en las legislativas del domingo en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito electoral del país.

El diputado electo del gobernante Frente para la Victoria (FpV) por la provincia de Buenos Aires, Martín Insaurralde, criticó hoy al vicegobernador bonaerense, Juan Gabriel Mariotto, a quien calificó como “el dirigente con peor imagen de la provincia de Buenos Aires”.

Insaurralde, segundo en las urnas tras la victoria por un amplio margen del cabeza de lista del Frente Renovador (peronismo disidente), Sergio Massa, respondió así ante las críticas que había lanzado el vicegobernador tras el resultado electoral adverso para el kirchnerismo.

“No sé cómo puede escuchar Mariotto a los vecinos si no puede salir a la calle”, contestó Insaurralde al diario La Nación al ser preguntado por la crítica que hizo el lunes el vicegobernador bonaerense, quien manifestó que la campaña del FpV estuvo “vacía de contenido”.

Mariotto criticó también la elección del publicista de la campaña oficialista por haber trabajado previamente para su rival, Massa, al afirmar que asemejarse “a la estética del adversario, es darle la razón al adversario”.

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, quien acompañaba a Insaurralde en la inauguración de unas obras en la localidad bonaerense de Lomas de Zamora (periferia sur), salió a templar las aguas y negó que exista una fractura interna.

“Estamos más juntos que nunca para seguir trabajando por el futuro”, dijo Scioli.

Por otro lado, siete gobernadores kirchneristas del denominado “sector duro” se reunieron hoy en la provincias de San Juan (noroeste) para visitar al gobernador de este distrito, José Luis Gioja, quien resultó herido grave en un accidente de helicóptero el pasado 11 de octubre, y evaluar las fuerzas del oficialismo.

Entre los gobernadores reunidos en San Juan, figuraron algunos de los nombres que ante los malos resultados electorales y la convalecencia de la presidenta Cristina Fernández por una cirugía craneal, ya suenan como posibles delfines del kirchnerismo de cara a las presidenciales de 2015, como Sergio Urribarri (Entre Ríos, noroeste) y Jorge Capitanich (Chaco, norte).

A la salida, Urribarri dijo que Gioja “está en muy buenas manos y con muchas ganas de recuperarse” y le definió como “uno de los promotores de la unidad del justicialismo”.

El gobernador de Entre Ríos se diferenció de la postura de la Casa Rosada y reconoció que el resultado electoral del oficialismo “no es para salir a festejar”, además de defender la postura crítica de Mariotto.

El gobernador entrerriano pidió también “no anticiparse” a la discusión por la sucesión de Cristina Fernández y añadió, en dialogo con una radio local, que siempre ha odiado las candidaturas precipitadas en las que se acaba olvidando la racionalidad.

Por su parte, Jorge Capitanich resaltó que este viaje a San Juan envía “un mensaje de fuerza que nos viene bien a todos”, en referencia tanto al pueblo como a la familia de Gioja.

Los resultados oficiales de los comicios del pasado domingo indican que el gobernante FPV fue la fuerza más votada en las legislativas, con un 33,15 % de los votos totales en la elección para diputados y un 32,7 % en la de senadores.

Este caudal de votos, sin embargo, está muy por debajo del 54 % obtenido por el oficialismo en las elecciones de octubre de 2011, cuando la presidenta argentina, Cristina Fernández, logró la reelección para otro mandato de cuatro años, hasta finales de 2015.

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