Kurdos y yihadistas se disputan zonas de la frontera entre Siria e Irak

Por Publimetro Colombia

El Cairo, 27 oct (EFE).- Milicias kurdas y grupos yihadistas y rebeldes se enfrentaron hoy en las inmediaciones del paso fronterizo de Yarbia, entre Irak y Siria, donde se disputan el control de la zona después de que los primeros tomaran este cruce el sábado.

Los combates se desarrollaron entre las llamadas Unidades de Protección del Pueblo Kurdo y el Estado Islámico de Irak y del Levante (Siria), vinculado a Al Qaeda, que está apoyado por el Frente al Nusra y otros grupos insurgentes.

Aunque este último bando envió refuerzos a la zona tras la captura del puesto fronterizo, los milicianos kurdos sirios se hicieron hoy con el control del mismo pueblo de Yarbia.

Todavía se registran choques esporádicos en el sur de la localidad, según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, que informó de la muerte de nueve combatientes extremistas y de dos kurdos.

Las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo también dominan una fábrica de cemento y el edificio de una compañía de petróleo cercana al paso fronterizo, que en el lado iraquí recibe el nombre de Rabia y es el único cruce entre la provincia siria de Al Hasaka y la iraquí de Nínive.

El responsable de la Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza opositora, Manzef Akbik, restó importancia al peso de los yihadistas en estos choques y aseguró a Efe por teléfono que la mayoría de los combatientes son rebeldes de la brigada Al Faruq, perteneciente al Ejército Libre Sirio (ELS).

Akbik acusó, además, a las fuerzas armadas sirias e iraquíes de bombardear la zona, respaldando las operaciones de las milicias kurdas.

Al respecto, la CNFROS denunció anoche en un comunicado “la injerencia” del Ejecutivo de Bagdad en los asuntos internos de Siria y señaló que soldados iraquíes “provocaron un choque” con las fuerzas del ELS estacionadas en Yarbia.

Por su parte, el Ministerio del Interior iraquí negó hoy cualquier intervención de sus efectivos en dichos combates, y calificó lo sucedido de “conflicto de poder entre la organización terrorista Al Qaeda y los grupos kurdos sirios armados”.

En declaraciones a Efe, el director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos, Rami Abderrahman, rechazó asimismo que el puesto de Yarbia haya estado en algún momento bajo control del ELS, ya que, afirmó, fueron los islamistas los que lo tomaron hace unos meses.

Abderrahman consideró que en este asunto hay intereses regionales en juego, y que es diferente la percepción de la CNFROS de este tipo de enfrentamientos según se produzcan en la frontera con Turquía o con Irak.

A su juicio, la oposición siria no ha criticado a los kurdos cuando los combates se registraron en áreas limítrofes con Turquía porque “a Ankara, que respalda a la CNFROS, no le interesa tener a los islamistas en su frontera”.

Con Irak, la relación es diferente debido a que el jefe de Gobierno, Nuri al Maliki, no es un aliado de la CNFROS y es de confesión chií, mientras que los opositores sirios son mayoritariamente suníes.

En los últimos meses, se han vuelto cada vez más frecuentes los enfrentamientos entre las Unidades de Protección del Pueblo Kurdo y el Estado Islámico de Irak y del Levante en las provincias del norte de Siria.

Esas milicias kurdas comenzaron a operar a comienzos de 2012 “para proteger al pueblo del Kurdistán Occidental, o lo que es lo mismo el Kurdistán sirio”, dijo a Efe el analista kurdo Masud Ako.

Las Unidades de Protección son el brazo armado del Partido de la Unión Democrática (PYD, en sus siglas en kurdo), una de las principales formaciones políticas de la oposición kurdo-siria.

Los kurdos de Siria se concentran, sobre todo, en la provincia de Al Hasaka (noreste), y en las regiones de Afrin y de Ain al Arab, en Alepo (norte), y suponen el 9 % de la población del país.

Ako explicó que el conflicto con los radicales islámicos comenzó en noviembre del año pasado en la localidad de Ras Ain, en la provincia norteña de Idleb.

“Los islamistas llegaron a las zonas kurdas y lucharon contra sus habitantes”, apuntó Ako, quien criticó a la CNFROS por no censurar la muerte de kurdos, pese a tener a miembros de esta minoría en sus filas.

El analista destacó que los kurdos que hay en la CNFROS son activistas y personalidades, pero ninguno representa a todo pueblo kurdo, como, a su juicio, sí que hace el PYD.

Beirut, 27 oct (EFE).- El presidente del Comité de Ulemas del Líbano, jeque Salem Rafei, advirtió hoy de que se abrirá la puerta a los yihadistas si no se acaba con la violencia en la ciudad septentrional de Trípoli, donde en una semana han muerto trece personas.

Rafei afirmó, en declaraciones al diario “Al Nahar”, que esta entrada de extremistas puede producirse si “el ataque llevado a cabo por el Partido Árabe Democrático (PAD, alauí) continúa en Trípoli y los inocentes siguen muriendo”.

Entre los yihadistas que “defenderían” Trípoli del PAD, el jeque citó a grupos vinculados a Al Qaeda que combaten al régimen de la vecina Siria, como el Estado islámico de Irak y del Levante y el Frente al Nusra.

También denunció la pasividad del Gobierno libanés, que -agregó- “observa impotente las agresiones de Hizbulá y del PAD y no hace nada para prevenir la explosión en Trípoli”.

La ciudad es escenario desde el lunes pasado de combates entre vecinos de dos barrios rivales, Bab el Tabaneh, de mayoría suní, y Yabal Mohsen, de predominio alauí, secta a la que pertenece el presidente sirio, Bachar al Asad.

Al menos trece personas han muerto y cerca de un centenar han resultado heridas desde entonces, mientras que el ejército ha comenzado a aplicar un nuevo plan de seguridad.

Trípoli se ha convertido en uno de los focos de mayor violencia en el Líbano entre partidarios y detractores de Al Asad desde que comenzó el conflicto en Siria, en marzo de 2011.

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