Cameron "entiende y apoya" la decisión de Obama sobre Siria

Por Publimetro Colombia

Londres, 31 ago (EFE).- El primer ministro británico, David Cameron, dijo hoy que “entiende y apoya” la decisión del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, de pedir autorización del Congreso antes de lanzar un ataque militar contra Siria.

Cameron renunció el jueves a participar en esa operación militar tras perder una votación en la Cámara de los Comunes, que rechazó la posibilidad de que el Reino Unido se implicase en el ataque contra el régimen sirio de Bachar al Asad.

“Entiendo y apoyo la posición de Barack Obama sobre Siria”, indicó hoy el “premier” conservador en su cuenta de la red social Twitter, poco después del mensaje de Obama en la Casa Blanca.

En otro tuit, el ministro británico de Exteriores, William Hague, calificó como “un buen discurso” el realizado hoy por el presidente Obama sobre Siria.

El presidente de Estados Unidos aseguró hoy que está “listo” para atacar Siria en cualquier momento, pero agregó que buscará la autorización del Congreso antes de llevar a cabo cualquier acción militar en ese país.

Obama, que ha dado por probado que el régimen de Bachar al Asad fue el responsable del presunto ataque con armas químicas del pasado 21 de agosto en las afueras de Damasco, dijo que la operación será limitada e irá dirigida contra “objetivos del régimen sirio”.

Por estrecho margen (285-272), los Comunes rechazaron el jueves en Londres la posibilidad de que el Reino Unido se implicase en una intervención militar por el rechazo de la oposición laborista, a los que se unieron 30 diputados conservadores y 9 liberaldemócratas, socios de Cameron en el Gobierno.

El primer ministro británico había sido uno de los grandes defensores de ese ataque al régimen sirio en respuesta a su supuesto uso de armas químicas contra civiles, que considera un “crimen de guerra” y un “crimen contra la humanidad”.

Desde que comenzó el conflicto en Siria, en marzo de 2011, más de 100.000 personas han perdido la vida, según cifras de Naciones Unidas.

Londres, 31 ago (EFE).- El Reino Unido se pregunta hoy por el futuro de su llamada “relación especial” con Estados Unidos ante la inminencia de una intervención militar norteamericana en Siria sin el apoyo de su más tradicional aliado.

Dos días después del inesperado rechazo en la Cámara de los Comunes a una participación británica en el posible ataque al régimen de Bachar al Asad, el Gobierno británico insiste en defender que la relación con EEUU seguirá intacta, pero son muchas las incertidumbres, las preguntas y hasta las chanzas.

“La relación especial murió el jueves 29 de agosto en casa a causa de una enfermedad repentina, a la edad de 67 años”, y será enterrada “en la embajada de Francia”, reza una esquela que publica hoy en primera página el diario sensacionalista “The Sun”.

La polémica está presente en medios de comunicación y redes sociales, y domina el debate político en el Reino Unido, con un Gobierno conservador a la defensiva y una oposición laborista que ha insistido en marcar distancias hacia Estados Unidos.

El primer ministro británico, David Cameron, habló anoche por teléfono con el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para transmitirse su rechazo a las supuestas armas químicas del régimen sirio y asegurarle que seguiría buscando una respuesta “contundente” en los foros internacionales, pese a renunciar a la vía militar.

El presidente Obama destacó “la fortaleza, duración y profundidad de la relación especial entre nuestros dos países”, según una portavoz de Downing Street, que insistió en asegurar que Londres mantendrá sus estrechos vínculos con EEUU.

Pero en Washington el secretario de Estado, John Kerry, llamó ayer “nuestro más viejo aliado” a Francia, que apoya una intervención, y ni citó a un Reino Unido que aún digiere las consecuencias de un voto en los Comunes que ha dejado tocado a Cameron, incapaz de generar consenso para un posible ataque a Siria.

Fue la fue la primera vez desde 1782 que un primer ministro británico vio rechazada en el Parlamento su petición para actuar militarmente.

El ministro británico de Defensa, Philip Hammond, admitió que esto va a generar “alguna tensión” en las relaciones de Londres y Washington, mientras Paddy Ashdown, exlíder del Partido Liberal Demócrata (socio en el Gobierno de coalición), aseguraba que “aminora enormemente” el papel del Reino Unido en el mundo.

Por su parte el Partido Laborista, consciente de las cicatrices de la impopular guerra de Irak que apoyó en 2003, defiende que ha llegado la hora de que el Reino Unido actúe a escala internacional según su propia agenda y no la de EEUU.

En un artículo publicado hoy en el diario “The Guardian”, el líder de la oposición, Ed Miliband, señala que, aunque la relación con Estados Unidos sea estrecha, “los británicos esperan, con razón, que su Parlamento refleje sus preocupaciones y los intereses nacionales”.

“A veces eso significará estar de acuerdo con lo que decide Estados Unidos y con la forma en que hace las cosas, y otras veces significará hacer las cosas de modo distinto”, opinó Miliband.

El rechazo laborista en los Comunes, que unido a 39 rebeldes “tories” y liberaldemócratas decidió la balanza a favor del “no”, se justificó en la necesidad de escuchar el dictamen de los inspectores de la ONU sobre el supuesto uso de armas químicas por Al Asad, del que el Gobierno británico no ofreció pruebas.

La cercana alianza entre Washington y Londres, que durante décadas han cooperado en la esfera internacional en asuntos militares, políticos y económicos, fue bautizada como la “relación especial” por el entonces primer ministro británico Winston Churchill en 1946, al fin de la Segunda Guerra Mundial.

Ambos países han ido de la mano en conflictos internacionales recientes en los que se buscó implicar a la ONU como el de Irak (2003) o Libia (2011), pero no siempre ha sido así cuando la intervención era a menor escala.

En 1983 el Reino Unido se opuso a la invasión norteamericana de Granada y EEUU tampoco acudió en auxilio del Ejército británico en la Guerra de las Malvinas contra Argentina (1982).

Patricia Souza

Londres, 31 ago (EFE).- Más de mil personas se manifestaron hoy en Londres contra un posible ataque a Siria y para aplaudir la decisión del Parlamento británico de vetar la intervención militar del Reino Unido en ese país, según los medios británicos.

La protesta, organizada por la asociación “Stop the War” (Parad la guerra), tuvo lugar en la céntrica plaza Trafalgar de Londres, donde se exhibieron carteles con lemas como “No a un ataque a Siria” o “Fuera de Siria”, junto a banderas sirias.

“Nuestra posición ha tenido éxito”, dijo a los congregados Lindsey German, portavoz de “Stop the War”.

Según German, el rechazo de la Cámara de los Comunes británica a la intervención en Siria fue el resultado de diez años de protestas celebradas en el Reino Unido contra la guerra, iniciada con el ataque bélico contra Irak en 2003.

También tomó la palabra en la concentración Tony Benn, veterano exdiputado laborista, que expresó su deseo de que “la voz de la paz se convierta en la voz del Reino Unido”.

En la noche del jueves, la Cámara de los Comunes británica rechazó por un escaso margen de trece votos la posibilidad de que el Reino Unido se implique en una eventual operación militar contra Siria dirigida por Estados Unidos.

Los manifestantes se congregaron hoy en la plaza de Trafalgar después de recorrer céntricas calles de Londres y de expresar su protesta también ante Downing Street, sede del Gobierno británico, que fue derrotado en la moción presentada ante el Parlameto.

“Las manos fuera de Siria”, le gritaron a David Cameron los manifestantes delante de su residencia oficial.

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