Kerry dice que las pruebas del ataque químico de Asad son "claras y convincentes"

Por Publimetro Colombia

Washington, 30 ago (EFE).- El secretario de Estado de EE.UU., John Kerry, dijo hoy que las pruebas de que dispone Estados Unidos sobre la responsabilidad del régimen de Bachar al Asad en el ataque del pasado 21 de agosto en Damasco con armas químicas son “claras y convincentes”.

Kerry aseguró en una declaración ante los medios, en la que enumeró algunas de esas evidencias, que EE.UU. tiene “alta confianza” en el hecho de que el responsable de los ataques es el presidente sirio y que, pese a que Washington no podrá desclasificar ciertos detalles, sabe que fuerzas leales a Al Asad se prepararon para el ataque y lo llevaron a cabo.

Estados Unidos dice haber confirmado que en los ataques del pasado 21 de agosto fallecieron 1.429 personas, de las cuales 426 niños, y ha tomado “pasos sin precedentes” para desclasificar los datos recabados por sus servicios de espionaje que responsabilizan con “hechos” al régimen de Al Asad de los ataques químicos.

Kerry dijo que esta crisis no será un nuevo Irak, en alusión a la controversia sobre la fiabilidad de las supuestas pruebas que justificaron aquella invasión, en 2003, y que posteriormente fueron desacreditadas, porque nunca fueron encontradas armas de destrucción masiva en el país árabe.

“Nuestra comunidad de inteligencia ha revisado y vuelto a revisar la información sobre el ataque y lo ha hecho con más cuidado que en Irak. No repetiremos ese momento”, aseguró, al tiempo que pidió que cada uno juzgue por sí mismo las evidencias difundidas hoy.

“Necesitamos preguntarnos sobre el riesgo de no hacer nada”, advirtió el jefe de la diplomacia estadounidense, quien aseguró que el presidente Barack Obama sabe que “nuestra elección tendrá grandes consecuencias” y es importante para la seguridad nacional.

En este sentido, Kerry recordó que la decisión, que se inclina sin apenas duda hacia una intervención militar, será un mensaje para otros que se plantean el uso de armas de destrucción masiva, como la milicia chiíta Hizbulá y Corea del Norte.

Kerry confirmó que si el presidente decide actuar, lo hará con un ataque “limitado”, al tiempo que reiteró que EE.UU. “sigue comprometido con un proceso diplomático” que, al final, resuelva con negociaciones y por la vía política, no militar, la situación en Siria.

El secretario de Estado también recordó que Estados Unidos “no está solo en su voluntad de hacer algo y actuar”, para castigar a Al Asad, y que han mostrado su apoyo la Liga Árabe, la Organización de la Cooperación Islámica, Turquía, Francia o Australia.

“Hablaremos con el Congreso, con nuestros aliados y con el pueblo estadounidense y nos aseguraremos de que tomamos nuestras propias decisiones, en nuestro tiempo, y basadas en nuestros valores e intereses”, señaló el jefe de la diplomacia estadounidense.

“Sabemos que los estadounidenses están cansados de la guerra, yo también, pero esa fatiga no nos exime de nuestra responsabilidad… la historia nos juzgará si damos la espalda”, advirtió Kerry.

Aseguró que Estados Unidos “cree en Naciones Unidas” y respeta a los inspectores, “pero como ha dicho Ban Ki-moon, la ONU, como es su mandato, no confirmará quiénes son los autores del ataque, solo si éste se produjo”, y no presentará pruebas que EE.UU. no haya publicado o conozca ya.

Ban informó hoy a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad sobre el trabajo de los expertos que investigan la denuncia del ataque químico en Damasco.

El secretario general se reunió con los representantes de EE.UU., Francia, Reino Unido, Rusia y China para compartirles un “resumen” del trabajo del profesor sueco Ake Sellström y el equipo de inspectores, dijo ante la prensa el portavoz de la ONU, Martin Nesirky.

Kerry recordó, además, que dado el “obstruccionismo de Rusia” para actuar con el mandato del Consejo de Seguridad, está claro que “Naciones Unidas no puede unir al mundo para actuar”.

Washington, 30 ago (EFE).- El Gobierno estadounidense divulgó hoy un informe de inteligencia que establece que 1.429 personas, entre ellas al menos 426 niños, murieron en el ataque con armas químicas del 21 de agosto pasado en la periferia de Damasco y atribuye esa acción al régimen sirio.

“Afirmamos con alta confianza que el Gobierno sirio llevó a cabo el ataque con armas químicas contra elementos de la oposición en los suburbios de Damasco el pasado 21 de agosto”, dice el informe, divulgado este viernes finalmente por la Casa Blanca.

El informe se elaboró no solo con información de la inteligencia estadounidense, sino también con datos de personal médico, vídeos, testigos y reportes tanto de periodistas como de organizaciones no gubernamentales “altamente creíbles”.

Un “escenario en el que la oposición ejecutase el ataque del 21 de agosto es muy poco probable”, sostiene el informe, que contiene una parte clasificada que ha sido compartida solamente con miembros del Congreso y los aliados internacionales más cercanos de EE.UU., de acuerdo con la Casa Blanca.

La investigación llevada a cabo por los servicios de inteligencia estadounidenses señala, además, que se detectaron preparativos del personal del régimen encargado de las armas químicas días antes del ataque.

El ataque tuvo lugar en horas de la mañana del 21 de agosto en 12 localizaciones de las afueras de Damasco y tres hospitales del área recibieron a unos 3.600 pacientes con síntomas de haber estado expuestos a la acción de agentes químicos.

“Hemos identificado un centenar de vídeos” sobre el ataque, indica el informe, que niega que los rebeldes tengan la “capacidad” de haber fabricado esas y otras pruebas.

El documento también concluye que fueron “funcionarios” del régimen del presidente sirio, Bachar Al Asad, quienes dirigieron el ataque y menciona la interceptación de las comunicaciones de un “alto funcionario íntimamente familiarizado con la ofensiva”.

En la tarde del 21 de agosto se ordenó al personal encargado de las armas químicas que cesara las operaciones “y al mismo tiempo el régimen intensificó la descarga de artillería en muchos de los barrios donde se produjo el ataque”, según el informe.

“Para concluir, hay una cantidad importante de información que implica la responsabilidad del Gobierno sirio en el ataque”, finaliza el documento.

En una conferencia telefónica con periodistas, funcionarios del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca explicaron que algunos de los barrios atacados el 21 de agosto habían sido utilizados como base de operaciones de la oposición y que la ofensiva del régimen tuvo como objetivo quebrar el punto muerto en el que se encontraba el conflicto.

El ataque parece responder a la frustración del Gobierno de Asad por la dificultad de controlar esas zonas, agregaron los funcionarios.

El presidente de EE.UU., Barack Obama, se reunió este viernes con su equipo de seguridad nacional en la Casa Blanca para analizar ese ataque antes de la divulgación del informe.

Tras esa reunión su secretario de Estado, John Kerry, sugirió claramente que EE.UU. no va a esperar a las conclusiones de la ONU sobre ese ataque para decidirse por una posible acción militar en Siria.

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