Obama emitirá su discurso a la sombra del que diera Martin Luther King en 1963

Por Publimetro Colombia

Washington, 28 ago (EFE).- El presidente de EEUU, Barack Obama, hablará hoy a la nación desde el monumento a Lincoln para conmemorar la Marcha en Washington de 1963, en el mismo lugar donde, hace exactamente 50 años, Martin Luther King pronunció su histórico discurso “Tengo un Sueño”, sobre la igualdad racial.

Aunque la Casa Blanca no ha adelantado detalles del discurso que Obama pronunciará a las 19.05 horas GMT, el propio Obama ha dejado entrever que éste repasará los logros del movimiento de los derechos civiles de la década de 1960 y las tareas pendientes para erradicar las injusticias.

En una entrevista ayer con el popular programa de radio “Tom Joyner Morning Show”, Obama reconoció la dificultad de repetir el impacto social que causaron las palabras de King ante 250.000 personas aquel 28 de agosto de 1963.

“Cuando se trata del discurso del doctor King en la Marcha en Washington, estás hablando de quizá uno de los cinco más grandes discursos en la historia de EEUU… creo que la forma en que él captó las esperanzas y sueños de toda una generación es inigualable”, dijo Obama.

“Lo único que puedo hacer en semejante ocasión es simplemente celebrar los logros de todos aquellos en cuyos hombros nos apoyamos y recordarle a la gente que aún nos queda una labor pendiente”, enfatizó.

Obama también considera necesario rendir tributo a los ciudadanos de a pie que acudieron a Washington para presenciar el discurso de King, no mediante “un discurso más” sino a través del “trabajo diario para asegurar que ésta sea una sociedad más justa e igualitaria”.

La semana pasada, ante estudiantes universitarios en Nueva York, Obama advirtió de que aún existen “algunas de las barreras institucionales” que impiden el éxito de “muchos grupos” y que son, a su juicio, “el legado de la discriminación, la esclavitud” y las leyes Jim Crow que institucionalizaron la segregación racial en todo sitio público en el sur de EEUU.

Nacido en Hawai, lejos del racismo del sur profundo de EEUU, Obama tenía apenas dos años cuando King emitió su discurso “Tengo un Sueño”, sobre la igualdad racial y de oportunidades.

Ahora, el esperado discurso del primer presidente negro en la historia de Estados Unidos, ha generado expectativas en todos los sectores de la sociedad civil, en unos momentos en que los negros y otras minorías afrontan altas tasas de desempleo y otras trabas en su ascenso social.

“Lo que necesitamos ahora del presidente (Obama), además de la motivación, es legislación, asignación de fondos y el cumplimiento de las leyes por la justicia”, afirmó al diario USA Today el reverendo afroamericano Jesse Jackson, otro líder del movimiento de los derechos civiles.

Obama ha tocado exclusivamente el tema de la igualdad racial en al menos cinco ocasiones, primero como candidato presidencial en marzo de 2008 a raíz de unas controvertidas declaraciones de su pastor en Chicago, Jeremiah Wright y, a mediados de julio pasado, tras el veredicto que absolvió a George Zimmerman por el homicidio del joven afroamericano desarmado Trayvon Martin en 2012.

No obstante, Obama siempre ha creído que su llegada a la Casa Blanca en 2009 es fruto de la labor de King y otros militantes de los derechos civiles que afrontaron una ola de represión. King fue asesinado en 1968.

El discurso de Obama estará precedido por los de sus antecesores demócratas, Jimmy Carter (1977-1981) y Bill Clinton (1993-2001) quienes, por su edad y orígenes en Georgia y Arkansas, respectivamente, fueron testigos del efecto de las leyes “Jim Crow” y de la lucha, a veces sangrienta, por erradicarlas.

El acto en el monumento al “Gran Emancipador” contará además con la participación de una constelación de líderes de los derechos civiles, miembros de la familia King, y celebridades como la diva de la televisión estadounidense Oprah Winfrey.

Se prevé que el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon participe en los actos conmemorativos a través de un mensaje por vídeo.

Washington, 28 ago (EFE).- Estados Unidos conmemora hoy el 50 aniversario del discurso “I have a dream” de Martin Luther King, que proporcionó el impulso definitivo a un movimiento de derechos civiles que aún dividía al país, pero también se convirtió en símbolo de la lucha por las libertades en todo el mundo.

“I have a dream” (“Tengo un sueño”), la histórica declaración que King pronunció en la “Marcha en Washington” en agosto de 1963, fue el empujón que hacía falta para materializar un cambio demandado durante meses, pero también despertó la incomprensión de buena parte de la población blanca, que no estaba preparada para el movimiento.

“Probablemente, a la mayoría de estadounidenses les llevó un tiempo aceptar el mensaje”, dijo a Efe Glenn T. Eskew, experto en el movimiento de derechos civiles en la Universidad de Georgia.

Pero el discurso de King sí tuvo un impacto inmediato: “una solidificación del apoyo a la reforma de los derechos civiles en todo el país por parte de los liberales que querían ver esos cambios”, según el profesor de Historia.

La “Marcha en Washington” del 28 de agosto de 1963 era el colofón de un “verano del descontento negro”, en palabras de King, que había comenzado “con la violenta represión de manifestantes pacíficos en Birmingham (Alabama) tres meses antes”, recordó Eskew.

Las más de 700 protestas que le siguieron infundieron en el país el temor a un movimiento violento. Una semana antes de la “Marcha en Washington”, un 60 % de los estadounidenses se oponían a su celebración, y en septiembre de 1963, un 50 % del país opinaba en otra encuesta que el movimiento de derechos civiles iba demasiado rápido.

“En ese momento, la mayoría de los estadounidenses blancos vieron la ‘Marcha en Washington’ como un acontecimiento perturbador, incluso peligroso, que llegaba en medio de un nivel sin precedentes de conflicto racial”, escribió Philip Klinkner, profesor de política en la Universidad de Hamilton (Nueva York), en el diario “USA Today”.

El Gobierno de John F. Kennedy trató incluso de evitar que se convocara la Marcha, temeroso de que se convirtiera en un “revés” para la Ley de los Derechos Civiles que el presidente había presentado ese junio ante el Congreso, explicó Eskew.

Con todo, la poderosa imagen de King hablando de su sueño frente al monumento a Lincoln caló en los progresistas de todo el país y provocó que la mayoría blanca “comenzara a darse cuenta de que los negros ya no tolerarían el estatus quo”, apunta Klinkner.

Otro factor para la aceleración del movimiento fue la creciente tensión de la Guerra Fría, en la que EE. UU. “tenía que presentar una imagen positiva al mundo” y cualquier impresión de “racismo era un detrimento para su política exterior”, subrayó Eskew.

“Estados Unidos no podía ganarse el favor de la gente en África y Asia si había gente en casa clamando libertad”, coincidió Klinkner.

Un año después, el presidente Lyndon Johnson firmó la Ley de los Derechos Civiles y en 1965 aprobó la Ley del Derecho al Voto, mientras los movimientos sociales de todo el país se apoyaban en las palabras de King, en especial tras su asesinato en 1968.

“(King) influyó en el movimiento estudiantil de los 60 contra la guerra de Vietnam, en el resurgir del feminismo, en el movimiento de gais y lesbianas que concluyó en los disturbios (de Stonewall) en 1969 en Nueva York, e incluso en el movimiento ‘Red Power"” de indios americanos a finales de los 60, señaló Eskew.

La frase “I have a dream” tampoco tardó en convertirse en un eslogan fuera de Estados Unidos: se coreó en el movimiento contra el ‘apartheid’ en Sudáfrica, se inscribió en el muro de Berlín y el construido por Israel en Cisjordania, y se blandió en pancartas durante las protestas en la plaza pequinesa de Tiananmen en 1989.

“(El discurso) ha estado presente prácticamente en todas las luchas por la libertad en el mundo”, afirmó a Efe Steve Klein, director de comunicación en el Centro King de Atlanta (Georgia).

Ese mensaje universal ha hecho que “I have a dream” tenga hoy un puesto fijo en la mayoría de clasificaciones de mejores discursos del siglo XX, pero también que sea distorsionado por movimientos completamente opuestos a los ideales de King.

El 28 de agosto de 2010, cuarenta y siete años después de la “Marcha en Washington”, líderes del movimiento ultraconservador “Tea Party” se congregaron frente al Monumento a Lincoln para comparar sus ideas con el “espíritu” de King, en palabras de Sarah Palin.

“La gente interpreta el significado universal de algo de formas diferentes”, señaló Eskew. “El mensaje de igualdad de King puede apelar a todo el mundo, incluso si tienen objetivos abiertamente contrarios a su causa”.

Lucía Leal

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