Los socialistas franceses fijan su rumbo marcados por las rencillas internas

Por Publimetro Colombia

París, 25 ago (EFE).- Los socialistas franceses clausuraron hoy su tradicional universidad de verano en La Rochelle, marcados por las rencillas internas y por la necesidad de unir fuerzas para que esa división no les pase factura en las elecciones municipales de marzo de 2014.

Las diferentes sensibilidades en el interior del partido y, especialmente, las divergencias mostradas por los departamentos de Justicia e Interior en torno a la futura reforma penal llevaron hoy al primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, a recordar que si quieren ser escuchados lo primero que deben demostrar es cohesión.

“¿Por que los franceses nos van a dar su confianza si no damos la sensación de confiar en nosotros mismos?”, dijo en el discurso de clausura en La Rochelle (oeste de Francia), con la vista puesta en las próximas citas electorales.

Sin mencionarlos, pero con referencias implícitas, el jefe del Ejecutivo se dirigió tanto a la titular de Justicia, Christiane Taubira, como al de Interior, Manuel Valls, que no han podido mantener ocultas sus diferencias sobre la reforma penal en marcha.

“La renovación de nuestro modelo no es exclusivamente económica y social. Pasa también por la superación de oposiciones habituales que debilitan la autoridad del Estado”, indicó Ayrault, quien resaltó que “la seguridad y la justicia son dos frentes de un único combate”.

No hay dos enfoques ni dos políticas, sino una sola línea en el seno del Ejecutivo, destacó, y esta es, a su juicio, la de la “eficacia”, también en la lucha contra la delincuencia.

Ayrault dejó claro que el debate es necesario, pero que los franceses pueden acabar extrayendo del mismo una sensación de “imprecisión”, que no les beneficia en un momento en que, según una encuesta difundida este fin de semana, el partido registra un fuerte deterioro de su imagen.

Apenas tres de cada diez entrevistados a principios de mes por el instituto Ifop estimaron que la formación política se acerca a sus preocupaciones, frente al 55 % de agosto del año pasado, mientras que solo el 28 por ciento consideró que tiene un proyecto para el país, lo que supone una bajada interanual de 25 puntos.

“Mostremos lo mejor de nosotros mismos”, animó hoy Ayrault a las bases socialistas, a las que recordó que las próximas elecciones hacen más necesario que nunca ese imperativo de unidad porque la derecha y la extrema derecha están juntas en el objetivo de batirles.

Las referencias a la derecha han sido constantes en estos tres días de universidad de verano y han coincidido en el mensaje de que los socialistas no tienen “ninguna lección” que aprender de la misma.

Ninguna lección, subrayó, ni de la derecha, acusada de haberse colocado bajo la influencia de una “nueva” extrema derecha, “más hábil y presentable”, ni tampoco de la ultraderecha, “cuyas propuestas portan el sello no de la justicia, sino del populismo”.

Ayrault hizo hincapié en que los socialistas solo pueden contar con sus propias fuerzas y con la de los ecologistas, y recalcó que entre los desafíos de Francia está que Europa prosiga la reorientación hacia una política volcada en el crecimiento y lograr “una República social, efectiva, ejemplar”.

Con ello justificó alguno de los temas más cuestionados del nuevo curso político, como la reforma del sistema de pensiones, que el Gobierno comenzará a discutir a partir de este lunes con organizaciones interprofesionales de empresarios y asalariados.

“Buscamos la adhesión, la movilización. Es el método que ha elegido el presidente (François Hollande) y es el único método que permite la puesta en marcha del cambio”, concluyó el jefe del Ejecutivo, consciente de que la “rentrée” tras la pausa estival se presenta tensa.

Por Marta Garde

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo