Pinto denuncia en Brasil vínculos entre el Gobierno boliviano y el narcotráfico

Por Publimetro Colombia

Brasilia, 25 ago (EFE).- El senador boliviano Roger Pinto, quien llegó hoy a Brasilia tras haber salido de su país sin autorización de las autoridades, dijo hoy que hay “relaciones peligrosas” entre personalidades del Gobierno de Evo Morales y el narcotráfico.

“Me voy a colocar a disposición de las autoridades brasileñas para ratificar las denuncias que hice en su momento sobre relaciones peligrosas del Gobierno de Evo Morales con el narcotráfico y la corrupción”, declaró Pinto en una entrevista transmitida hoy por el canal de televisión Globonews, horas después de su llegada a Brasil.

Pinto aseguró que esas denuncias, sobre las que no ofreció ningún detalle, fueron respondidas por Morales “como hace siempre con la oposición, con insultos y persecuciones”, y que eso fue lo que le llevó a buscar refugio en la embajada de Brasil en La Paz, a la que ingresó el 28 de mayo de 2012.

“Fueron 455 días de aislamiento, de sufrimiento, de deterioro de la salud”, declaró el senador, quien pese a que Brasil le concedió el estatus de asilado político diez días después de que ingresó a la embajada, sólo pudo salir el pasado viernes y a escondidas, pues el Gobierno boliviano siempre le negó el necesario salvoconducto.

Pinto volvió a negar, además, las denuncias de corrupción que pesan en su contra y que incluso le han valido una condena a un año de prisión, dictada en junio pasado por un tribunal boliviano.

“El Gobierno de Morales siempre inventa procesos e insulta a la oposición”, declaró Pinto, quien aseguró que no le responderá “de la misma manera al presidente”, pues ya se ha defendido en su país “en forma pública”.

A raíz de su salida de la embajada, en circunstancias aún no del todo claras, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil dijo hoy que ha iniciado una investigación y que ha llamado a consultas a su encargado de negocios en La Paz, Eduardo Saboia.

También garantizó que “se tomarán las medidas administrativas y disciplinarias” que correspondan, con lo cual pareció admitir que hubo alguna irregularidad en la salida de Pinto de la legación diplomática.

Según dijo el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, Ricardo Ferraço, quien recibió a Pinto en la capital, hubo complicidad oficial en este caso.

Ferraço indicó que Pinto salió de la embajada en un coche oficial, con una escolta de “fusileros navales”, y que fue llevado por tierra hasta Corumbá, en el lado brasileño de la frontera.

Allí fue “recibido” por agentes de la Policía Federal brasileña y partió hacia Brasilia en un avión privado enviado por el propio Ferraço, quien negó que Pinto sea un “prófugo” de la justicia, como lo califica el Gobierno de La Paz.

“Fue acogido por Brasil como perseguido político”, dijo Ferraço, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el más influyente de la coalición que respalda al Gobierno de Dilma Rousseff.

“Era perseguido por denunciar al narcotráfico”, apuntó Ferraço, quien consideró la negativa del Gobierno de Evo Morales a concederle el salvoconducto para viajar a Brasil como una “actitud propia de una dictadura arbitraria”.

La Paz, 25 ago (EFE).- El Gobierno de Bolivia descartó hoy que la relación con Brasil se quiebre por la huida a ese país del senador opositor Roger Pinto sin el permiso legal boliviano, pero aún espera una explicación de Brasilia sobre cómo se produjo esa salida.

Dos ministros del presidente boliviano, Evo Morales, hicieron declaraciones en ese sentido, mientras que el mandatario no tocó el tema en un discurso pronunciado hoy, aunque está “obviamente sorprendido” con lo sucedido, dijeron fuentes oficiales.

“Este caso no afecta las relaciones con Brasil. Las relaciones entre Bolivia y Brasil se mantienen en una situación de absoluta cordialidad y respeto”, dijo la ministra boliviana de Comunicación, Amanda Dávila, en una rueda de prensa en el Palacio de Gobierno.

“El Gobierno boliviano y el presidente Evo Morales han expresado siempre y lo seguirán haciendo todo su afecto y respeto a la presidenta Dilma Rousseff, como al Gobierno brasileño”, agregó.

Pinto llegó a Brasilia en las últimas horas después de abandonar la embajada brasileña en La Paz, donde estuvo refugiado durante quince meses tras obtener asilo político de parte de Brasilia días después de su ingreso a la legación el 28 de mayo de 2012.

El ministro boliviano de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, argumentó que “no hay un quiebre en las relaciones bilaterales” y no cree que vaya a producirse porque tampoco ocurrió en otros casos en los que otros políticos huyeron a Paraguay y Estados Unidos.

“Con el Brasil tenemos que ser muy prudentes. ¿Qué es Roger Pinto en medio de la dinámica comercial de 2.000 y 3.000 millones de dólares? ¿Qué es Roger Pinto? Es un suspiro en el aire”, agregó.

En la relación pesan como “temas importantes” que Bolivia es un proveedor de gas natural de la ciudad industrial de Sao Paulo y que en Brasil viven más de cien mil inmigrantes bolivianos, mientras que el caso Pinto es un tema de la administración de la justicia.

“No hay que darle más vuelo del que tiene”, apuntó.

No obstante, el Gobierno boliviano también dijo que Brasil debe explicar cómo se produjo la salida del senador opositor del país porque no tenía los permisos legales bolivianos para hacerlo y existen cuatro órdenes judiciales que se lo prohibían.

Bolivia, según Quintana, quiere conocer los detalles de la fuga por una vía oficial diplomática porque no cree en la versión del uso de un vehículo oficial y el acompañamiento de militares brasileños.

Fue el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, Ricardo Ferraço, que recibió hoy a Pinto en Brasilia, el que señaló que salió de Bolivia en un vehículo oficial brasileño y escoltado por soldados de esa misma nacionalidad.

Según la versión, Pinto dejó la embajada en La Paz escoltado por “fusileros navales” y fue llevado por tierra hasta Corumbá, en el lado brasileño de la frontera, en un viaje que duró 22 horas.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil informó hoy de que investigará las “circunstancias” en las que Pinto salió de la embajada en La Paz y llegó al territorio brasileño.

Quintana también descartó una posible solicitud de extradición, pero consideró que Pinto se fugó como un “vulgar delincuente” y debe ser la Fiscalía boliviana la que pida a la Interpol su captura.

Además, Dávila dejó en claro que Bolivia “no ha negociado la salida del señor Pinto” y no le dio el salvoconducto para que vaya a Brasil porque afronta procesos por presunta corrupción e incluso en uno de los casos ha sido sentenciado a un año de prisión.

A su juicio, Pinto logró el asilo político “con información absolutamente falsa y tendenciosa” con el propósito de “obstaculizar las relaciones entre Bolivia y Brasil”.

El político opositor boliviano ha negado varias veces su responsabilidad en la veintena de denuncias sobre corrupción que hay en su contra en varias ciudades de Bolivia y ha sostenido que se trata de investigaciones amañadas para perjudicarlo.

Pinto ingresó a la embajada de Brasil hace quince meses tras hacer varias denuncias de supuesta de corrupción y connivencia con el narcotráfico en el Gobierno, acusaciones que han sido rechazadas por el oficialismo boliviano.

Brasilia, 24 ago (EFE).- Brasil admitió hoy tácitamente que pudo haber irregularidades en la llegada a Brasilia del senador boliviano Roger Pinto, quien según un legislador contó con complicidad oficial brasileña para burlar a las autoridades de La Paz y huir de su país.

Pinto llegó a la capital brasileña hoy y, según el presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado brasileño, Ricardo Ferraço, para abandonar la embajada del país en La Paz, donde estaba acogido hace más de un año, tuvo a su disposición un coche oficial y una escolta de “fusileros navales”.

La cancillería brasileña divulgó un comunicado en el cual dijo que fue “informada” hoy de la llegada de Pinto al país.

La nota indica que ese despacho investigará las “circunstancias” en las que el senador Pinto salió de la embajada y llegó al país, pese a no contar con el debido salvoconducto del Gobierno boliviano.

La cancillería brasileña “está reuniendo elementos acerca de las circunstancias” en que Pinto llegó al país y además ha llamado para consultas al encargado de negocios en La Paz, Eduardo Saboia, a fin de que preste “esclarecimientos”, explica el comunicado.

La nota agrega que se “abrirá una investigación” y “se tomarán las medidas administrativas y disciplinarias” que correspondan, con lo cual sugiere que hubo alguna irregularidad en la salida de Pinto, quien estaba en la embajada brasileña desde el 28 de mayo de 2012.

Diez días después de esa fecha, Brasil le concedió el estatus de asilado político, pero el senador no había podido abandonar la legación diplomática porque el Gobierno de Evo Morales se negaba a concederle el salvoconducto necesario.

Según las autoridades bolivianas, Pinto responde ante la justicia en varios procesos por supuesta corrupción, en uno de los cuales ya ha sido condenado a un año de prisión.

Cuando Pinto llegó hoy a Brasilia, fue recibido por el senador Ferraço, quien no dejó dudas de que hubo complicidad oficial en este caso.

Dijo que Pinto salió de la embajada en un coche oficial, con una escolta de “fusileros navales”, y que fue llevado por tierra hasta Corumbá, en el lado brasileño de la frontera.

Allí fue “recibido” por agentes de la Policía Federal brasileña y partió hacia Brasilia en un avión privado enviado por Ferraço, quien negó que Pinto sea un “prófugo” de la justicia, como lo califica el Gobierno de La Paz.

“Fue acogido por Brasil como perseguido político”, dijo Ferraço, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), el más influyente de la coalición que respalda al Gobierno de Dilma Rousseff.

“Era perseguido por denunciar al narcotráfico”, apuntó Ferraço, quien consideró la negativa del Gobierno de Evo Morales a concederle el salvoconducto para viajar a Brasil como una “actitud propia de una dictadura arbitraria”.

El senador brasileño también sostuvo que Pinto había pasado “455 días en la embajada en unas condiciones absolutamente restrictivas” y que, en su opinión, “no cabe duda de que se está frente a un perseguido político, por la ausencia de democracia en Bolivia”.

Según dijeron a Efe fuentes parlamentarias, Pinto ha sido alojado por Ferraço en su propia residencia y planea ofrecer una conferencia de prensa en los próximos días.

Sin embargo, “medirá muy bien” sus palabras, pues “sabe que, como asilado” no puede hacer ningún tipo de declaración política, pues si lo hiciera pudiera perder el estatus que le ha otorgado Brasil.

Pese a que el Gobierno boliviano ha pedido “explicaciones” por lo que ha calificado de “fuga” y ha advertido de que pudiera apelar a Interpol para capturar al “prófugo”, la ministra de Comunicación de Bolivia, Amanda Dávila, aseguró que este incidente no empañará las relaciones bilaterales.

“Este caso no afecta las relaciones con Brasil”, que siguen “en una situación de absoluta cordialidad y respeto”, dijo hoy Dávila, quien apuntó que “el Gobierno boliviano y el presidente Evo Morales han expresado siempre, y lo seguirán haciendo, todo su afecto y respeto a la presidenta Rousseff, como al Gobierno brasileño”.

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