Fuerzas de la ONU y del Gobierno congolés bombardean posiciones de rebeldes

Por Publimetro Colombia

Kinshasa, 24 ago (EFE).- Una brigada de la Misión de la ONU en el Congo (MONUSCO), integrada por militares de Sudáfrica, Tanzania y Malaui, bombardeó el viernes numerosas posiciones del grupo rebelde M23 en la República Democrática del Congo (RDC), donde hoy prosiguen los combates.

Según informó hoy a Efe el portavoz de la MONUSCO, Felix-Prosper Basse, la brigada de la ONU respalda desde la víspera a las Fuerzas Armadas de la República Democrática de Congo en sus enfrentamientos con los insurgentes congoleños en la provincia de Kivu del Norte, fronteriza con Ruanda.

La brigada de la MONUSCO se desplegó en el frente junto a numerosos militares del Ejército congoleño, y los combates continúan, añadió.

“La brigada de intervención bombardeó numerosas posiciones de rebeldes en presencia del jefe de la MONUSCO, que estaba en la línea del frente en Kanyaruchinya”, campamento ubicado a 10 kilómetros de Goma, la capital de Kivu del Norte, indicó Basse.

Los soldados de esta brigada, cuya creación fue aprobada por la ONU el pasado mes de marzo, han sido enviados a la RDC por Sudáfrica, Tanzania y Malaui en el marco de un acuerdo firmado por los Estados de la región.

“El jefe de la MONUSCO fue testigo del intercambio de disparos con mortero entre las Fuerzas Armadas y la brigada contra los rebeldes”, explicó el portavoz de la misión de la ONU.

Además, Kobler “constató la relevancia de la brigada de aviación a la hora de combatir las posiciones rebeldes”, añadió.

Según el portavoz de la misión, la acción conjunta del Ejército congoleño y la brigada de la ONU está permitiendo ganar posiciones a los rebeldes, que podrían ser apoyados por Ruanda, como revelaron informes de la ONU.

El jefe de la MONUSCO afirmó el viernes que la brigada de intervención no es “una solución mágica” y que serán necesarios otros medios para resolver el conflicto en la RDC.

Tres personas murieron hoy como consecuencia de un proyectil lanzado, por segundo día consecutivo, sobre la ciudad de Goma, muy próxima a la línea del frente, informó hoy la emisora congoleña “Radio Okapi”.

El jefe de la MONUSCO ordenó el jueves a sus tropas “reaccionar y adoptar cualquier medida que sea necesaria para proteger a los civiles y prevenir el avance del M23”.

Este grupo rebelde lo forman soldados congoleños amotinados, algunos de ellos miembros del antiguo Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo supuestamente fieles al rebelde Bosco Ntaganda, procesado por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.

El grupo exigía renegociar el acuerdo firmado el 23 de marzo de 2009 -fecha que da nombre al M23- por la guerrilla congoleña Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo (CNDP) para su integración en el Ejército, a fin de mejorar sus condiciones.

Sin embargo, el Gobierno de Kinshasa se negó a entablar conversaciones con el M23, lo que condujo a choques con los rebeldes, que crearon su propia estructura y acabaron convenciendo a numerosos soldados para desertar del Ejército congoleño.

El pasado 20 de noviembre, el M23 tomó la estratégica ciudad de Goma, lo que motivó el desplazamiento de cientos de miles de personas y amenazó con un conflicto de repercusiones regionales.

La RDC está inmersa en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), que implicó a varios países africanos, y tiene desplegados en su territorio a unos 19.000 efectivos de la ONU.

Nairobi, 24 ago (EFE).- Tres personas murieron hoy como consecuencia de un proyectil lanzado, por segundo día consecutivo, sobre la ciudad de Goma, situada en el extremo este de la República Democrática del Congo (RDC), informó hoy la emisora congoleña “Radio Okapi”.

El obús impactó esta mañana en el barrio de Ndosho, en el oeste de la ciudad, escenario de enfrentamientos entre las Fuerzas Armadas de la República Democrática de Congo (FARDC) y el grupo rebelde M23.

Tras la reanudación en los últimos días de los ataques a la ciudad, ubicada en la frontera con Ruanda y colindante con la ciudad ruandesa de Guisenyi, se registraron hoy protestas por la situación de inseguridad.

El portavoz de la Misión de la ONU en el Congo (MONUSCO), Felix-Prosper Basse, ha llamado a los habitantes de Goma a “dejar (a las fuerzas de la ONU) hacer su trabajo”, en declaraciones a “Radio Okapi”.

“Comprendo su dolor, quiero expresar mis condolencias a las familias de las víctimas y la voluntad de la MONUSCO de no ceder a las provocaciones y responder firmemente”, añadió.

El Ayuntamiento de Goma, en esa misma línea, ha llamado a la población a mantener “la serenidad”, según la emisora.

Ayer murieron otros dos civiles y catorce resultaron heridos por cuatro proyectiles lanzados sobre Goma, según informó el vicegobernador de Kivu del norte, Feller Lutahichirwa.

Al respecto, las autoridades congolesas acusaron ayer a Ruanda de “crímenes de guerra” al asegurar que los proyectiles que alcanzaron Goma fueron lanzados desde Ruanda y no desde posiciones de los rebeldes del M23.

“Este acto de Ruanda dirigido a la población civil son crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad”, advirtió ayer el portavoz del Gobierno congoleño, Lambert Mende.

El portavoz del ejecutivo congoleño emplazó a Naciones Unidas y la Corte Penal Internacional a “sacar conclusiones”.

En el este del Congo, también ayer, murieron al menos 17 milicianos del grupo rebelde M23 y dos civiles, en una contraofensiva lanzada por el Ejército congolés sobre la ciudad de Kibati y sus alrededores, en la provincia de Kivu del Norte.

El jefe de la MONUSCO, Martin Klober, ordenó el jueves a sus tropas “reaccionar y tomar cualquier medida que sea necesaria para proteger a los civiles y prevenir el avance del M23”.

El M23 lo forman soldados congoleños amotinados, algunos de ellos miembros del antiguo Congreso Nacional para la Defensa del Pueblo supuestamente fieles al rebelde Bosco Ntaganda, procesado por la Corte Penal Internacional por crímenes de guerra.

El pasado 20 de noviembre, el M23 tomó la estratégica ciudad de Goma, capital de Kivu del Norte, lo que motivó el desplazamiento de cientos de miles de personas y amenazó con un conflicto de repercusiones regionales.

La RDC está inmersa en un frágil proceso de paz tras la segunda guerra del Congo (1998-2003), que implicó a varios países africanos, y tiene desplegados en su territorio a unos 19.000 efectivos de la ONU.

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