Zimbabue afronta unas nuevas elecciones bajo el poder casi absoluto de Mugabe

Por Publimetro Colombia

Harare, 29 jul (EFE).- Zimbabue afronta el próximo 31 de julio sus primeras elecciones generales tras más de cuatro años de un Gobierno de unidad en el que el presidente, Robert Mugabe, ha conservado un poder casi absoluto que podría condicionar el resultado electoral.

Mugabe, forzado a compartir el poder durante este último mandato con su máximo rival político y primer ministro, Morgan Tsvangirai, se ha apoderado en el Gobierno de coalición de las instituciones clave para controlar el país, como las Fuerzas Armadas o la Policía.

Gracias a esa circunstancia y a un registro electoral manipulado a su antojo -según sostienen algunos analistas locales-, el longevo mandatario, de 89 años, tiene todas las cartas para ganar las elecciones presidenciales.

Según la Red de Apoyo a las Elecciones de Zimbabue, la principal organización de la sociedad civil dedicada a los comicios, las dos campañas lanzadas para elaborar un registro electoral no fueron imparciales, sino que trataban de favorecer al partido de Mugabe, la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF).

Casi el 100% de los habitantes en las zonas rurales, las áreas donde se concentran la mayoría de los seguidores de la ZANU-PF. acudieron a registrarse, de acuerdo con el censo electoral.

Sin embargo, en las zonas urbanas, donde residen gran parte de los seguidores del Movimiento por el Cambio Democrático (MDC) de Tsvangirai, en su mayoría jóvenes desempleados activos en las redes sociales, sólo un 68 por ciento aparecen en el registro.

Además, en los últimos meses, organizaciones de defensa de los derechos humanos, entre ellas Amnistía Internacional (AI), han venido denunciando que los servicios de seguridad apoyan abiertamente a la ZANU-PF.

En un informe divulgado el pasado día 12, AI condenó la “alarmante represión” de la Policía contra los defensores de los derechos humanos.

Ante los electores, Mugabe ha prometido privilegiar a la mayoría negra del país en el control de las empresas extranjeras y crear dos millones de empleos en cinco años, al tiempo que ha lanzado diatribas contra Occidente y los homosexuales.

Tsvangirai, por su parte, ha abogado por crear las condiciones para atraer inversiones locales y extranjeras, así como por generar millones de puestos de trabajo y restaurar los lazos con la comunidad internacional.

El presidente y el primer ministro son los dos principales candidatos a la Presidencia, pero también concurren a los comicios Welshman Ncube, de una facción del MDC; Dumiso Dabengwa, de la Unión del Pueblo Africano de Zimbabue; y Kisnoti Mukwazhi, del Partido para el Desarrollo de Zimbabue.

La rivalidad entre Tsvangirai y Mugabe, que se remonta a 1999, cuando el primer ministro irrumpió en el panorama político de la oposición, alcanzó su momento álgido en las pasadas elecciones, celebradas en 2008.

Tsvangirai venció en la primera ronda a Mugabe, que lleva en el poder desde 1980 cuando Zimbabue se independizó del Reino Unido, pero el entonces líder de la oposición no obtuvo el 50 por ciento de los votos necesarios para evitar una segunda vuelta.

Antes de celebrarse la segunda vuelta, el líder del MDC boicoteó los comicios en protesta por el acoso que sufrían sus seguidores por parte de las fuerzas del orden, que provocó la muerte de 200 de ellos, mientras que cientos más fueron torturados o atacados.

Para frenar la violencia, la comunidad internacional, liderada por la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC), presionó para crear un Gobierno de unidad con Mugabe como presidente y Tsvangirai como primer ministro, que finalmente nació en 2009.

La propia fecha de los comicios del 31 de julio, en los que se elige también el Parlamento, el Senado y los gobiernos locales, supuso un enfrentamiento entre Mugabe, que quería elecciones cuanto antes, y Tsvangirai, que no ve al país listo para ir a las urnas.

El pasado 13 de junio, tan sólo dos meses después de celebrarse un referéndum en el que se aprobó una nueva Carta Magna -condición indispensable para celebrar estos próximos comicios-, el presidente fijó de forma unilateral la fecha de las elecciones.

Tsvangirai acusó entonces a su rival político de actuar “contra la ley y contra la Constitución”, ya que el acuerdo del Ejecutivo de coalición de 2009 señala que Mugabe debe consultar al primer ministro antes de decidir la fecha de los comicios.

El jefe del MDC no tiene sólo en su contra unas fuerzas del orden controladas por Mugabe o un censo electoral manipulado, sino también a unos medios de comunicación que el presidente de Zimbabue utiliza para defender sus intereses y desprestigiarle.

Por otra parte, el partido de Mugabe está haciendo uso de la vida privada de Tsvangirai, que el año pasado protagonizó un escándalo al cancelar su boda poco antes de la ceremonia, para convencer a los zimbabuenses de que no sería un buen presidente.

“¿Cómo vamos a tener un líder tan libertino?”, se preguntó en un mitin de esta campaña electoral la esposa de Mugabe, Grace, apodada popularmente en su país “Disgrace” (“vergüenza”, en inglés) por su extravagante estilo de vida.

Por Oliver Matthews

Harare, 29 jul (EFE).- La campaña electoral para los comicios nacionales de Zimbabue previstos para el próximo 31 de julio concluyó hoy, entre dudas sobre la limpieza del proceso.

El primer ministro en el Gobierno zimbabuense de unidad nacional y principal candidato opositor a la Presidencia, Morgan Tsvangirai, solicitó al jefe de Estado, Robert Mugabe, que no amañe las votaciones.

“No se atreva a hacerlo (manipular los resultados electorales) de nuevo”, advirtió Tsvangirai a Mugabe en un mitin de cierre de campaña en Harare, ante miles de sus seguidores.

“Creo que lo más honesto que puede hacer Mugabe es respetar la inteligencia de los zimbabuenses”, agregó el primer ministro del país africano.

En un mitin festivo, los seguidores de Tsvangirai, vestidos con el rojo característico del Movimiento para el Cambio Democrático (MDC, en su acrónimo inglés), entonaron un “Bye-bye Mugabe” (“Adiós, Mugabe”), con la esperanza de derrotar al mandatario en las urnas.

El fin de campaña de Tsvangirai coincidió con un comunicado en el que la ONG International Crisis Group (ICG) consideró “probable” que Zimbabue volviera a caer en una crisis política “y posiblemente en violencia”, porque “no se dan las condiciones para unas votaciones libres y justas”.

El ICG indicó que la inseguridad y la falta de reformas en los medios de comunicación, una comisión electoral sin preparación y las alegaciones de fraude apuntan a unos probables resultados amañados e “irán acompañados de una crisis exacerbada”.

Por su parte, en su último mitin como candidato de la Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), Mugabe afirmó ayer que las elecciones cumplirán con la legalidad.

“No estamos obligando a nadie a votar esto o lo otro”, dijo Mugabe, de 89 años, que lleva al frente del país desde la independencia de Zimbabue del Reino Unido en 1980.

La del miércoles será la tercera ocasión en la que Mugabe y Tsvangirai se enfrentarán en las urnas desde el cambio de siglo.

El primer ministro considera que no se dan las condiciones propicias para unas elecciones limpias, ya que no se han llevado a cabo todas las reformas pactadas y la comisión electoral está en manos de aliados del presidente.

Mugabe se ha visto obligado a compartir el poder desde 2009 con el hasta entonces líder opositor Tsvangirai como primer ministro, después de la ola de violencia registrada tras la primera ronda de las elecciones de 2008.

Además de los dos citados contendientes -uno de los cuales será el vencedor de los comicios salvo sorpresa mayúscula-, también concurren otros dos candidatos, mientras que un quinto, Kinoti Mukwazhi, se retiró de la carrera presidencial.

Harare, 29 jul (EFE).- Zimbabue celebra el próximo 31 de julio elecciones generales. Estos son sus datos básicos:

– SITUACIÓN: La República de Zimbabue, nombre oficial de Rhodesia del Sur desde 1980, es un Estado de África Meridional sin acceso al mar que limita al noroeste con Zambia, al este y al noreste con Mozambique, al sur con Sudáfrica y al oeste con Botsuana.

– SUPERFICIE: 390.580 kilómetros cuadrados.

– POBLACIÓN: 12,6 millones de personas (previsión FMI).

– CAPITAL: Harare.

– IDIOMA: Inglés (oficial), shona, ndebele y lenguas locales.

– RELIGIÓN: Sincretistas (50%), cristianos (26%) y animistas (24%).

– MONEDA: Dólar estadounidense (oficial desde 2009).

– FORMA DE ESTADO: República.

– GOBIERNO: El jefe de Estado es Robert Mugabe desde 1988. No obstante, Mugabe ostenta el poder desde 1980, cuando fue nombrado primer ministro tras la independencia del Reino Unido. Morgan Tsvangirai es primer ministro desde febrero de 2009.

– PARTIDOS POLÍTICOS: La Unión Nacional Africana de Zimbabwe-Frente Patriótico (ZANU-PF) y el Movimiento por el Cambio Democrático (MDC) son los principales.

– VIH/SIDA: 1,2 millones de afectados (CIA).

– DATOS ECONÓMICOS:

PIB por habitante: 858 dólares (previsión FMI 2012)

Paro: 95% (estimación CIA, 2009).

Inflación: 4,9% (2012, previsión FMI).

– HISTORIA:

El territorio que los británicos denominaron Rhodesia, actualmente Zimbabue y Zambia, conforma una de las grandes regiones prehistóricas y arqueológicas de África.

En 1895, este territorio fue denominado Rodesia como tributo a Cecil Rhodes, colonizador inglés que fundó la Compañía Británica de África del Sur y que ocupó Mashonaland, actual Zimbabue.

En 1911, Rhodesia se dividió en Rhodesia del Norte, que se convirtió en protectorado en 1924, y Rodesia del Sur, que fue una colonia autónoma bajo soberanía británica en 1923.

Gran Bretaña, que creó la Federación de Rhodesia como unión de las dos rhodesias en 1953, autorizó en 1964 la independencia del vecino norteño, que adquirió el nombre de Zambia, pero se la denegó a Rodesia del Sur.

El Reino Unido consideró inconstitucional la declaración unilateral de independencia de Rhodesia del Sur por parte del primer ministro Ian Smith en 1965.

La Unión Popular Africana de Zimbabue (ZAPU), dirigida por Joshua Knomo, y la Unión Nacional Africana de Zimbabue (ZANU), liderada por Robert Mugabe, se alzaron contra el régimen racista de la minoría blanca en 1972.

Rodesia, que recobró su estatuto de colonia británica en 1978, consiguió legalmente la independencia bajo el nombre de Zimbabue el 18 de abril de 1980.

– EVOLUCIÓN POLÍTICA Y SOCIAL:

Zimbabue ha estado, desde su independencia, sumido en un tenso ambiente de violencia relacionada con la política, represión y carencia de libertades.

Desde la proclamación de la independencia en abril de 1980, Mugabe ha gobernado el país de forma autoritaria, primero en solitario y, desde 2009, en coalición con MDC.

Su formación política, la ZANU-FP, obtuvo mayoría absoluta en las primeras elecciones libres celebradas dos meses antes de la constitución de la República de Zimbabue.

Nombrado primer ministro, Mugabe basó su política en la eliminación de la legislación racista y en la reconstrucción de la economía, pero muy pronto fue acusado de corrupción y de violación de los derechos humanos.

Jefe del Estado desde 1987, ha sido reelegido en todos los sufragios presidenciales celebrados hasta la fecha, aunque la comunidad internacional le acusa de fraude electoral sistemático.

Una de las medidas más polémicas de su mandato fue proponer en 2000 una reforma constitucional que permitía expropiar las haciendas de la minoría blanca para repartirlas entre la mayoría negra.

Derrotada en referéndum ese mismo año, el Gobierno apostó primero por una reforma agraria que permitió la ocupación de cientos de granjas de latifundistas blancos y finalmente, el Parlamento autorizó al Gobierno a su expropiación sin indemnización.

Estas tierras habrían terminado en manos de altos funcionarios leales a Mugabe o en manos de su familia, y la reforma contribuyó al hundimiento de la producción agraria del país.

El MDC, fundado en 1999 y liderado por Morgan Tsvangirai, se convirtió en la formación más activa de la oposición, llegando a realizar una huelga general en 2003, con seguimiento masivo.

Tras las violentas elecciones de 2008, en las que murieron unos 200 seguidores del MDC, ambos partidos acordaron firmar un tratado para la formación de un gobierno de coalición.

Pero pese al pacto de gobierno, Mugabe y la ZANU-PF han mantenido el control de las Fuerzas Armadas, la policía, el aparato judicial del país y los medios de comunicación públicos.

Los ciudadanos de Zimbabue aprobaron, el 16 de marzo de 2013, con un 94,5 por ciento de votos a favor, la adopción de una nueva Constitución que contempla la reducción de poderes ejecutivos del presidente del país.

La nueva Carta Magna limita a dos mandatos de cinco años cada uno el tiempo que puede permanecer el presidente en el poder, por lo que Mugabe, que lleva al frente de Zimbabue desde 1980, podría liderar, cómo máximo, una década más.

Las elecciones generales, previstas para el 31 de julio, tendrán lugar después de que la Comunidad para el Desarrollo del África Meridional (SADC) mostrase su satisfacción por la fecha.

Sin embargo, el Tribunal Constitucional ha rechazado una petición presentada por el ZANU-PF, que pedía retrasar los comicios hasta el 14 de agosto.

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