El Ejército egipcio amenaza con tomar nuevas medidas para erradicar la violencia

Por Publimetro Colombia

El Cairo, 25 jul (EFE).- Las Fuerzas Armadas egipcias aseguraron hoy que tras las manifestaciones de mañana, viernes, cambiarán su estrategia para luchar contra la violencia y el terrorismo, en una nueva amenaza velada contra los islamistas.

Un día antes de las protestas convocadas por partidarios y detractores de la destitución de Mohamed Mursi, el Ejército dio un plazo de 48 horas a estos últimos para “unirse a las filas de la patria” y aceptar el proceso de transición.

En un comunicado, denominado “la última oportunidad”, el Ejército subrayó que el terrorismo y la violencia “no coinciden con la naturaleza y la conducta del gran pueblo egipcio”.

Este ultimátum llega tras el llamamiento de ayer del jefe del Ejército, general Abdel Fatah al Sisi, a manifestarse para respaldar a las fuerzas armadas y la policía en una “probable lucha contra la violencia y el terrorismo”.

Dicha convocatoria fue respaldada hoy por el primer ministro interino Hazem el Beblaui, quien instó a los ciudadanos a salir mañana “en masa” a las calles para pedir un “Estado civil”, que no sea ni religioso ni militar.

“Cualquier tipo de violencia, bien mediante el uso de armas o aterrorizando a los ciudadanos, convierte al país en campo de batalla”, remarcó Beblaui.

El primer ministro reconoció que el país se encuentra en un estado de “inquietud y terror”, pero negó que la convocatoria de protestas sea una invitación para que haya enfrentamientos.

Sobre estos temores, el portavoz castrense Ahmed Ali advirtió también “contra salirse de la vía pacífica de las manifestaciones y recurrir a la violencia y el terrorismo”.

Esas acciones serán “enfrentadas con firmeza y fuerza de acuerdo con la ley”, subrayó el portavoz, que pidió a las fuerzas políticas que se alejen de la provocación.

Ali insistió, por otro lado, en que las declaraciones de Al Sisi “no conllevan una amenaza contra partes específicas”, en alusión a los islamistas.

Los Hermanos Musulmanes acusaron ayer al jefe del Ejército y ministro de Defensa de “alentar a una guerra civil” y mantuvieron su pulso de sacar a “millones” de personas a las calles contra el golpe de Estado que depuso a Mursi el pasado 3 de julio.

El guía espiritual de la cofradía, Mohamed Badía, animó hoy a los egipcios a manifestarse para anunciar su apoyo “a la libertad y la legitimidad”, y rechazar el golpe militar, “cuyos crímenes aumentan de hora en hora”.

En su sermón semanal, el líder islamista aseguró que el pueblo egipcio “no se aterroriza” por las “amenazas” vertidas por las Fuerzas Armadas, que “han abierto de par en par la puerta de la fitna (conflicto sectario)”.

En cuanto a la postura adoptada por el jefe del Ejército, Badía criticó que ha dibujado “una imagen de sí mismo como el gobernante verdadero del país” y calificó a las nuevas autoridades civiles de “comparsas”.

El abismo abierto en Egipto entre los partidarios y detractores del golpe militar parece cada vez más insalvable, con insultos mutuos elevados de tono como “traidores” o “terroristas”.

El dirigente del movimiento “Tamarrud” (Rebelión), que organizó las protestas del pasado 30 de junio contra Mursi, Mohamed Abdel Aziz, descartó hoy que pueda producirse una reconciliación con “los terroristas”.

En una rueda de prensa, Abdel Aziz indicó que la Hermandad “no ha caminado hacia la paz, sino hacia la violencia” y exigió a las Fuerzas Armadas que tomen medidas duras contra los extremistas.

A los disturbios durante las protestas, se une el repunte de la violencia en la península del Sinaí, escenario de frecuentes ataques contra miembros de las fuerzas de seguridad.

Al menos dos soldados murieron hoy y otros cuatro resultaron heridos en un ataque armado contra un puesto de la Guardia Fronteriza cercano a la franja palestina de Gaza.

Ante este panorama, el ex primer ministro Hisham Qandil, que ocupó el cargo durante el mandato de Mursi, propuso hoy una iniciativa para salir de la actual crisis.

Su plan incluye la liberación de los recientes detenidos políticos, la anulación de los procesos judiciales contra dirigentes islamistas y el envío de una delegación para visitar a Mursi, retenido por el ejército.

Qandil recordó que fueron masivas las protestas contra Mursi, pero también lo han sido aquellas que piden su restitución en el poder, por lo que pidió a las nuevas autoridades que escuchen “todos los puntos de vista”.

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