Cuatro millones de desplazados y 400.000 refugiados, el gran drama colombiano

Por Publimetro Colombia

Bogotá, 20 jun (EFE).- Con casi 400.000 refugiados y cuatro millones de desplazados internos a causa del conflicto armado, Colombia es protagonista del mayor drama humanitario de América Latina, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

La portavoz de ACNUR para la Región Andina, Francesca Fontanini, lo confirmó así en una entrevista con Efe, en la que aclaró que los mayores receptores de ciudadanos colombianos son Ecuador, con casi 56.000, Estados Unidos (25.000), Costa Rica (12.000), Venezuela (3.000) y Panamá (1.200).

El resto se reparten en Europa, resto de Iberoamérica y Australia.

“Son cifras oficiales, pero se estima que son muchos más”, indicó Fontanini con motivo del Día Mundial del Refugiado, que se celebra hoy.

ACNUR cifra el número de colombianos que ha abandonado su país, empujados por la violencia y las amenazas, en más de 390.000, entre registrados o legales y aquellos que no tienen papeles pero que esta organización los considera como refugiados.

A estos se suman otros 60.000 solicitantes de asilo.

La portavoz también habló de “los casi cuatro millones de desplazados forzosos” al interior de Colombia reconocidos por el Gobierno, un dato que algunas ONG, como la Consultoría para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (Codhes), eleva a cinco millones.

“Ese desplazamiento interno coloca a Colombia como protagonista de una de las graves crisis humanitarias a nivel mundial, junto a Sudán y otros países de Oriente Medio”, resaltó Fontanini.

Sobre la población refugiada, subrayó el caso de Ecuador, donde hay “56.000 asilados y el 98 % son colombianos”, cuya mayoría, en torno al 70 %, “son mujeres y niños”.

Estos datos representan a los registrados legalmente, pero los cálculos de ACNUR apuntan a que en Ecuador estarían afincados unos 115.000 ciudadanos del país vecino, la mayoría clandestinos.

Esas cifras se argumentan en que cada mes atraviesan la frontera hacia Ecuador entre 1.300 y 1.500 personas, la mayoría procedente de los departamentos de Cauca y Valle del Cauca, donde se ha acrecentado la violencia en el último año, sobre todo en ciudades como Buenaventura y Tumaco, ambas bañadas por el Pacífico.

Adicionalmente se está “asistiendo a un nuevo fenómeno”, alertó la portavoz, quien explicó que los colombianos ya no se quedan al otro lado de la frontera sino que buscan refugio en las ciudades y por ello están llegado de forma masiva a Guayaquil, Quito y Cuenca, que acogen al 60% de los colombianos huidos.

Los motivos que llevan a estas personas a dirigirse a las urbes son “su falta de confianza en que la situación de su país vaya a mejorar o porque han sufrido una experiencia tan traumática que no quieren volver. Además para acceder a sus derechos de registro deben ir a las ciudades”, según la funcionaria italiana.

A eso se suma que las zonas urbanas ofrecen más oportunidades económicas, lo que ha llevado a que Guayaquil, en el sur de Ecuador, ya cuente con 3.000 asilados colombianos.

Además, las fronteras implican una mayor inseguridad para las víctimas de la violencia, ya que allí hay una importante presencia de grupos armados ilegales y en muchos casos prosiguen las amenazas.

Eso ocurre en Ecuador, pero también en Venezuela, donde hay 3.000 refugiados legales, pero los clandestinos podrían sumar más de 150.000, según datos remitidos a Efe por la oficina de ACNUR en el estado de Táchira, fronterizo con Colombia.

Y en el caso de Panamá, con 1.200 asilados, el descontrol es aún mayor por la espesa jungla que separa ambos países en el estrecho del Darién, donde desde hace más de diez años están varados 850 colombianos que huyeron tras famosas matanzas perpetradas en el departamento de Chocó, como la de Bojayá, en 2002.

Esas personas, una buena parte indígenas, han habitado durante años ocultos entre los manglares del Darién, y han logrado en los últimos meses el estatus de asilados.

“Finalmente podrán moverse legalmente por Panamá, tendrán acceso a la salud y a la educación”, afirmó Fontanini, al calificar ese hecho como “un gran paso” dado por el Gobierno panameño.

El gran aluvión de refugiados y desplazados forzosos no parece detenerse, ya que éstos se mueven de acuerdo a la dinámica que va adquiriendo el conflicto armado en Colombia, apuntó el ACNUR.

Bogotá, 20 jun (EFE).- El Gobierno de Ecuador estudiará de forma más exhaustiva las solicitudes de asilo de los colombianos para “evitar el abuso”, adelantó hoy su embajador en Bogotá, Raúl Vallejo, cuyo país es el mayor receptor de refugiados en América Latina.

Con motivo del Día Mundial del Refugiado, Vallejo ofreció una rueda de prensa en la capital de Colombia, de donde huyen, según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), entre 1.300 y 1.500 ciudadanos al mes con rumbo a Ecuador, la gran mayoría víctimas de la violencia y las amenazas derivadas del conflicto armado interno.

El embajador dijo que un mayor control servirá para “evitar que se abuse del refugio como una forma expedita y gratuita de regularización migratoria”.

“Porque no todas las personas que piden refugio están con su vida en peligro o desplazándose por amenazas o por persecución, muchas veces se trata de migración económica simplemente. Eso es otro tratamiento”, apuntó.

El diplomático insistió en que “Ecuador no está poniendo dificultades, solo quiere diferenciar entre una persona que está siendo perseguida por razones de su credo, ideológica, del conflicto y que ha sido desplazada de forma forzosa”.

“Otra cosa es una persona que por razones económicas o de cualquier naturaleza quiere migrar a otro país, esa persona tiene que hacer otro procedimiento”, argumentó.

Ecuador tiene asiladas a casi 56.000 personas, de ellas 54.963 (98,45 %) son colombianas que han llegado a la nación vecina a través de la frontera terrestre, aunque ACNUR considera que si se suman los clandestinos éstas se elevarían a 115.000.

Aunque Vallejo anunció las nuevas condiciones para que el Gobierno ecuatoriano otorgue el estatus de asilado a los colombianos, insistió en que su país seguirá otorgando esa condición “sin ninguna restricción”.

Dar refugio es “parte de nuestra creencia, creemos que si un ser humano requiere refugio nosotros se lo vamos a dar”, manifestó.

Asimismo se mostró esperanzado de que la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras sirva para que los colombianos vuelvan a su país mediante el principio de la reparación.

“Sería importante que la Ley de Víctimas sea una puerta para que muchos refugiados en el Ecuador puedan regresar”, explicó Vallejo pese a reconocer que cerca del 84 % de estos refugiados han manifestado su intención de permanecer en el país de acogida.

Por último, Vallejo pidió a la comunidad internacional cooperación, ya que Ecuador “no tiene los recursos de los países desarrollados y, sin embargo, y de manera solidaria, invierte sus recursos en el refugio”.

“La comunidad internacional está completamente en deuda con el Ecuador”, reiteró tras asegurar que esta nación destina anualmente unos quince millones de dólares en gastos de sanidad, educación y subsidios de los refugiados.

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