Paul Ryan asegura que Romney y él darán un giro a la economía de EE.UU.

Por Publimetro Colombia

Tampa (EE.UU.), 30 ago (EFE).- El congresista Paul Ryan aceptó esta noche la nominación republicana como candidato a la vicepresidencia de Estados Unidos y aseguró que Mitt Romney y él disponen de un plan para dar un “giro” radical a la economía del país.

“Acepto el llamado de mi generación para dar a nuestros hijos los EE.UU. que heredamos, con oportunidad para los jóvenes y seguridad para los ancianos, y sé que estamos listos”, comenzó diciendo Ryan, quien logró suscitar el entusiasmo de los delegados -algunos hasta las lágrimas- ante la Convención Nacional Republicana en Tampa (Florida).

En su discurso, Ryan criticó la “falta de liderazgo” del presidente Barack Obama, y prometió que él y Romney están listos para gobernar y resolverán “los problemas económicos de esta nación”.

Ante los millares de delegados que participan en la convención conservadora, el joven congresista por Wisconsin, curtido en las batallas presupuestarias, aseguró que el tándem Romney-Ryan fortalecerá a la clase media, si gana las elecciones presidenciales del 6 de noviembre.

“Tenemos un plan para una clase media más fuerte, con la meta de generar 12 millones de nuevos empleos en los próximos cuatro años”, subrayó Ryan, quien criticó el crecimiento disparado de la deuda durante el mandato de Obama.

Después de cuatro años de “dar vueltas”, en alusión a las “promesas rotas” y “fracasos económicos” de Obama, EE.UU. necesita “un giro” y el hombre para esa tarea “es el (ex)gobernador Romney”, dijo Ryan entre aplausos.

El candidato dirigió afilados dardos contra los demócratas, que fueron jaleados con entusiasmo en el estadio.

“Se les han acabado las ideas, su momento vino y se fue. El miedo y la división es todo lo que les queda”, afirmó Ryan, quien dedicó la mayor parte de su discurso a atacar a la actual administración.

Según Ryan, Obama “desperdicia” dinero en anuncios negativos, mientras que Romney “no se deja arrastrar por tácticas rastreras” porque es un hombre de “carácter y llana decencia”.

Obama heredó una crisis económica y a la gente le agradó su mensaje de “cambio” en 2008 -el estado natal de Ryan, Wisconsin, votó por él- pero “la recuperación que prometió no aparece por ningún lado”, aseveró.

En ese sentido, criticó su plan de estímulo económico de 2009, la reforma sanitaria de 2010 y los recortes por más de 700.000 millones de dólares al programa de asistencia sanitaria para ancianos y jubilados (Medicare).

Pero Ryan no mencionó que su propio plan presupuestario, de ser aprobado en el Congreso, recortaría un monto similar al popular programa.

Por ello, la campaña de Obama insiste en que el binomio Romney-Ryan minimiza el “sufrimiento” que causarían los recortes fiscales y la reforma de la red de seguridad social del plan de Ryan, y que los recortes tributarios agravarían la crisis fiscal.

Ryan reiteró la promesa republicana de revocar la reforma sanitaria, bautizada despectivamente por los republicanos como “Obamacare”, por considerar que ésta impone obligaciones, impuestos, cuotas y multas “que no tienen cabida en un país libre”.

La presidencia de Obama no logró corregir la crisis de vivienda, provocó la degradación de la deuda de EE.UU., y “ahora lo que queda es una presidencia a la deriva, sobreviviendo con consignas que ya parecen trilladas”, dijo Ryan, a manera de resumen.

“No tenemos mucho tiempo. Pero si somos serios e inteligentes, y lideramos, podemos hacerlo”, subrayó.

Ryan está considerado un ortodoxo del rigor fiscal y del control del gasto, y representa la apuesta de Romney para contentar a los sectores más conservadores del partido y, en particular, al rebelde movimiento del “Tea Party”.

Entre ambos componentes del binomio republicano no sólo hay una patente diferencia de edad -Romney tiene 65 años y Ryan 42-, sino más de una divergencia ideológica, que hoy quedaron silenciadas.

La encuesta más reciente del diario “The Washington Post” y la cadena televisiva ABC sugiere que aunque la selección de Ryan no ha alterado la dinámica de la contienda, éste ha logrado entusiasmar a la base conservadora.

La intervención de Ryan estuvo precedida por oradores de gran peso, entre ellos la exsecretaria de Estado, Condoleezza Rice, y el senador republicano y excandidato presidencial, John McCain, que completaron el mensaje de regeneración económica de los republicanos, con alusiones a la necesidad de recuperar también el liderazgo en la arena internacional.

Tampa (EEUU), 30 ago (EFE).- La policía de la ciudad de Tampa afirmó que, después de tres días de la Convención Republicana, se han visto muchos menos manifestantes de lo que se esperaba, apenas unos 2.000 que han protestado de manera pacífica y en diversas concentraciones.

La jefa de policía local, Jane Castor, dijo, en su rueda de prensa diaria, que desde que oficialmente se abrió la cita el lunes solo han contabilizado “un par de miles” de manifestantes, pese a que esperaban unos 15.000.

El encuentro en el que el partido conservador ha nombrado a Mitt Romney como candidato presidencial para las elecciones de noviembre, se acortó un día y finalizará el jueves debido a la amenaza del huracán “Isaac”.

La lluvia y el viento también podrían haber influido en la escasa presencia de manifestantes, pese a que las Convenciones Republicanas suelen atraer un gran número de antibelicistas, “indignados”, ecologistas, sindicalistas, feministas y estudiantes.

A un día de que termine el encuentro solo se ha detenido a tres personas, dos de las cuales “tenían deseos de ser detenidas”, según Castor, y otro acabó en el calabozo por una pelea en el campamento improvisado por los manifestantes de “Romneyville”.

Las principales concentraciones solo reunieron a unos centenares el domingo y medio millar el lunes, frente a una impresionante muestra de fuerza de alrededor de mil agentes, bloqueos de carretera y camiones utilizados como barricada para impedir sorpresas en las inmediaciones del centro de convenciones de Tampa.

El martes, un centenar de jóvenes indocumentados se reunieron para protestar por las políticas de inmigración que podría aplicar el republicano Mitt Romney si llega a ser el próximo presidente de Estados Unidos.

Erika Andiola, una joven activista de Arizona, explicó a Efe que vino a Tampa aprovechando que se celebraba la convención republicana para protestar porque “Romney apoya leyes como la SB-1070 (ley de Arizona que persigue a las personas indocumentadas) y que está en contra del Dream Act”.

“Queremos que ellos paren su retórica antiinmigrante”, pedía la joven estudiante durante la marcha y advertía de que el voto latino puede ser bueno para que haya una reforma en inmigración o que el Dream Act, que permitiría legalizar la situación de jóvenes estudiantes que han crecido en EE.UU., se lleve a cabo.

La voz latina ha estado muy presente en las principales marchas contra la Convención Republicana.

Mayra Hidalgo una estudiante costarricense que participó en la manifestación del lunes aseguró que “si Romney llega al poder puede quitar la Acción Diferida”, medida que anunció el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, para permitir que los jóvenes estudiantes indocumentados sigan temporalmente en el país.

Hidalgo, en su opinión, considera que si la administración republicana de Romney elimina esta medida migratoria sería “horrible” para los millones de jóvenes indocumentados que se encuentran en Estados Unidos.

César Vargas, graduado en Derecho por la Universidad de Nueva York, fue otro de los “soñadores”, o “dreamers” como se conoce a los jóvenes que podrían acogerse al Dream Act, que gritó contra la política migratoria republicana en Tampa.

Para Vargas, las políticas de inmigración de los republicanos “son un paso hacia atrás” y es necesario mandar “un mensaje a los legisladores que tratan de quitarle el derecho al voto” a las comunidades de latinos.

Por su parte, el “dreamer” brasileño Felipe Sousa-Rodríguez manifestó durante la celebración de la marcha que no se van a quedar callados porque “el derecho de votar es el derecho más importante de una democracia”.

Tampa (EE.UU.), 30 ago (EFE).- La gobernadora de Nuevo México, la hispana Susana Martínez, denunció que los políticos demócratas “han perdido la valentía” y que sólo “dan la cara para echar la culpa a otros”.

Susana Martínez intervino ante la Convención Nacional Republicana justo antes del orador estrella de la noche, el candidato a la vicepresidencia de EE.UU., Paul Ryan.

“Me temo que algunos de nuestros líderes de hoy han perdido la valentía. Lo que ahora tenemos son políticos que no ofrecen soluciones reales y sólo dan la cara cuando quieren echar la culpa a los demás”, dijo Martínez, la primera hispana en acceder a la jefatura del gobierno de un estado de la Unión.

“No digo esto sólo porque un demócrata esté en la Casa Blanca. Yo también fui demócrata muchos años, lo mismo que mis padres”, recordó.

Pero a pesar de esos comienzos demócratas, el partido que, según ella, encarna los ideales de menor gobierno y menor gasto público e impuestos es el Partido Republicano.

Martínez insistió en que “el éxito está fundado en la valentía, el trabajo duro y la responsabilidad, y no se construye con resentimiento y miedo”.

En un momento de su intervención hizo una confesión: su padre le había enseñado a cuidarse y por eso llevaba siempre con ella un revólver, una Smith and Wesson calibre 357 Magnum, “que pesaba más que yo”.

Martínez criticó las promesas incumplidas del presidente Barack Obama y pidió un país en el que las generaciones futuras tengan oportunidades.

“Obama tiene que aceptar su responsabilidad por no haber aprobado un presupuesto en tres años y por haber aumentado la deuda en 5 billones de dólares”, enfatizó.

La gobernadora dijo compartir con el candidato republicano, Mitt Romney, “la promesa de Estados Unidos y una creencia central de que la promesa de Estados Unidos debe mantenerse para la próxima generación”.

Martínez pidió que no se pongan más barreras al progreso de las nuevas generaciones. “En Estados Unidos todo es posible”, subrayó.

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