Francia y R. Unido no descartan "ninguna opción" para frenar el conflicto sirio

Por Publimetro Colombia

Naciones Unidas, 30 ago (EFE).- Los ministros de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, y de Reino Unido, William Hague, aseguraron hoy en la ONU que sus Gobiernos no descartan “ninguna opción” para frenar el conflicto en Siria, como la creación de “zonas colchón”, aunque ahora su establecimiento sea complicado.

“No descartamos ninguna opción para el futuro”, afirmó Hague en una conferencia de prensa en la sede de Naciones Unidas junto a Fabius, quien aseguró que “Francia comparte completamente la opinión del Reino Unido en ese frente”, aunque la aprobación de esas zonas no sea factible ante la parálisis que vive el Consejo de Seguridad.

Ambos ministros anunciaron nuevas partidas de fondos para ayuda humanitaria en Siria, pidieron que “los crímenes del clan de Bachar al Asad” sean referidos a la Corte Penal Internacional (CPI), y animaron a oficiales del Ejército a que deserten “cuanto antes” de la que esperan sea la “próxima” caída del régimen sirio.

Hague, quien lamentó que el Consejo de Seguridad no haya ejercido su responsabilidad ante la crisis siria debido “a los tres vetos de Rusia y China”, indicó que, como la situación “empeora ininterrumpidamente”, “no se puede descartar nada y hay que tener listo un plan de contingencia para un amplio abanico de escenarios”.

El ministro británico reconoció, sin embargo, que el establecimiento de una zona de refugio para civiles, como ya ha pedido Turquía, requiere “una intervención militar”, algo que “se debe sopesar muy cuidadosamente” y a lo que “el Consejo de Seguridad no es probable que acceda en las circunstancias actuales”.

Fabius, por su parte, respaldó la visión de su colega británico al respecto de la creación de una zona de seguridad en Siria para atender a los civiles que huyen del conflicto que sacude al país árabe, como pidió el miércoles Turquía a la ONU.

El francés aprovechó su comparecencia para mostrar su esperanza de que el régimen sirio caiga “pronto” y pedir que “los crímenes del clan de Bachar al Asad” sean remitidos a la CPI al asegurar que “es un criminal y un criminal debe ser juzgado y castigado”.

“Al Asad caerá pero no nos olvidaremos del pueblo sirio”, subrayó el ministro francés, quien hizo un llamamiento, refrendado por Hague, para que los oficiales del Ejército sirio deserten “cuanto antes” y puedan “desligarse de Al Asad” antes de verse obligados “a rendir cuentas”.

Fabius aseguró que la comunidad internacional y el pueblo sirio deben prepararse para “una Siria sin Al Asad”, y dijo que la alternativa es “una oposición amplia y unida, que contemple el respeto a todas las comunidades que conforman la población siria”.

“Cuando esa oposición esté unida y forme un Gobierno, éste deberá ser reconocido por la comunidad internacional”, dijo el ministro francés, quien aseguró que los muertos en Siria superan los 25.000, los heridos son más de 250.000 y hay ya más de 300.000 refugiados y un millón de desplazados.

Ambos ministros se encuentran en Nueva York para acudir a la cumbre ministerial convocada por Francia hoy en el Consejo de Seguridad para tratar la “intolerable e inaceptable” situación humanitaria que vive Siria, según dijo Fabius, quien anunció que París incrementará en 5 millones de euros su aportación a los fondos humanitarios que la ONU dedica a la crisis siria.

La idea del Gobierno francés es que esos fondos, con los que su aportación suma ya 20 millones de euros, vaya a parar a las zonas en poder de los rebeldes sirios, “para prepararlas para el día de mañana, sin Asad”.

Hague por su parte anunció un incremento en la ayuda humanitaria de 3 millones de libras, con lo que las aportaciones de Londres para hacer frente a las necesidades humanitarias en Siria y de sus refugiados asciende a 30 millones de libras.

Ambos diplomáticos anunciaron, además, que pedirán que la ONU acoja “en las próximas semanas” una reunión de las agencias humanitarias del organismo con la presencia de los responsables de desarrollo de los distintos Gobiernos para redoblar los esfuerzos por atender al pueblo sirio.

Naciones Unidas, 30 ago (EFE).- La ONU planteó hoy “serias dudas” sobre la idea propuesta por Turquía y otras naciones, como Francia y Reino Unido, de establecer “zonas colchón” o corredores humanitarios para proteger a los civiles sirios ante el conflicto que atraviesa el país desde hace cerca de 16 meses.

“Esas propuestas plantean serias dudas y requieren una consideración cuidadosa y delicada”, dijo ante el Consejo de Seguridad el subsecretario general de la ONU, Jan Eliasson, que abrió la cumbre ministerial que el máximo órgano internacional de seguridad dedica a la situación humanitaria en Siria.

Ante los quince miembros del Consejo y representantes de países vecinos, Eliasson señaló que “el pueblo sirio necesita seguridad humanitaria”, pero indicó que “al final la crisis actual solo podrá resolverse mediante un proceso político creíble, respaldado por una comunidad internacional unida”.

“Ha llegado el momento de que todas las partes, en Siria y en el exterior, hagan prevalecer los intereses, la dignidad y los derechos humanos del pueblo sirio”, añadió el diplomático, que habló en nombre del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.

Eliasson lamentó la apuesta “por la militarización” de las partes en Siria, elemento al que responsabilizó de “la destrucción masiva, las tragedias humanas y los abusos” que se ven a diario en el país árabe, donde “se necesitan menos armas, no más”, por lo que pidió a los actores que suplen de armas a ambas partes que dejen de hacerlo.

El subsecretario general dijo que los civiles sirios, “incluidos mujeres y niños”, se enfrentan a “matanzas sistemáticas” cada día y aseguró que, mientras se deterioran las condiciones sobre el terreno, la ONU está gravemente preocupada ante “las peligrosas repercusiones” que la crisis tiene en los países vecinos.

Habló concretamente de la “alarma” que crean las consecuencias “políticas, sociales y económicas planteadas por el gran número de refugiados que salen de Siria hacia los países vecinos”, naciones que necesitan “ayuda urgente” de la comunidad internacional.

Tras Eliasson, habló el alto comisionado para los Refugiados, Antonio Guterres, quien calificó la situación humanitaria en Siria de “dramática” y cifró en unos 229.000 los sirios que se han visto obligados a abandonar el país desde que estalló el conflicto hace casi 16 meses.

“Y los números están aumentando rápidamente”, advirtió Guterres sobre un “éxodo” que, según dijo, está afectado a países “con sus propios problemas” de seguridad, ante lo cual abogó por aumentar la ayuda humanitaria en Siria.

Así, el diplomático portugués pidió a todas las partes en Siria que permitan el acceso de la asistencia humanitaria, y urgió a la comunidad internacional a responder a dos nuevos llamamientos que harán los actores humanitarios para ampliar los fondos de ayuda.

En los campos en Turquía hay 80.000 refugiados y todo apunta a que aumentarán a 130.000 a medida que se intensifican los combates en la frontera, mientras en Jordania se estima que son 150.000, en Líbano 57.000 y en Irak otros 18.000, según el alto comisionado.

En la reunión del Consejo de Seguridad, presidida por el ministro de Exteriores de Francia, Laurent Fabius, participan representantes de Turquía, Líbano, Jordania e Irak, principales afectados por la crisis siria, mientras que también están presentes el ministro de Exteriores británico, William Hague, y la canciller colombiana, María Ángela Holguín, entre otros.

Naciones Unidas, 30 ago (EFE).- El ministro turco de Asuntos Exteriores, Ahmet Davutoglu, pidió hoy a la ONU que construya “sin demora” campamentos de refugiados dentro de Siria para acoger a los desplazados por el conflicto y frenar el flujo de personas que cruzan las fronteras de los países vecinos.

“Como estamos usando todas nuestras capacidades y nuestras preparaciones no dan abasto con el actual flujo de refugiados, tendremos grandes dificultades para hacer frente a la tendencia actual”, dijo Davutoglu ante el Consejo de Seguridad, donde pidió nuevas medidas “dentro de las fronteras de Siria”.

El ministro turco aseguró que “ante un desastre humanitario” tan grave como el que vive Siria, “la ONU debería iniciar sin demora el establecimiento de campamentos para desplazados internos, que valga decir, deberían contar con completa protección”.

Turquía ha recibido ya a más 80.000 refugiados sirios, dijo el ministro, que detalló que hay otros 10.000 “esperando hospedaje en nuestras fronteras”, mientras que señaló que el flujo de entrada diaria al país es de alrededor de 4.000 personas.

Davutoglu, quien participó en la sesión ministerial que el Consejo de Seguridad dedica hoy a la situación humanitaria en Siria, junto a representantes de Líbano, Jordania e Irak, indicó que Turquía construye “constantemente” campamentos, pero aseguró que su país no se ve capaz de absorber el mismo número de refugiados en adelante.

El ministro tuvo duras palabras para la parálisis que vive el Consejo de Seguridad ante al conflicto sirio y en ese sentido planteó a la ONU una serie de pasos para hacer frente a la tragedia humanitaria que vive el país.

“El foco de atención debería recaer sobre el problema de los desplazados internos, dentro de las fronteras de Siria”, dijo el turco, quien invitó al Consejo de Seguridad a visitar los campamentos de refugiados que crecen en los países vecinos “para que tengan información de primera mano sobre la situación”.

Además, pidió una “respuesta unificada” del Consejo para “detener los bombardeos aéreos indiscriminados sobre zonas residenciales, que conduce a los ciudadanos a abandonar sus hogares”.

Si se llevan a cabo acciones dentro de Siria pero los sirios siguen huyendo, el ministro aseguró que se deberán tomar “las medidas adecuadas para absorber a los refugiados” fuera de sus fronteras.

Además, pidió la creación de un comité conjunto entre los países vecinos a Siria y el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados para dar respuesta al problema de los refugiados, una entidad que debería estar bajo mandato del Consejo de Seguridad.

“No se trata solo de una grave crisis, sino de una prueba para la humanidad. Si evadimos nuestras responsabilidades hoy, seremos los responsables ante las generaciones venideras”, añadió Davutoglu, quien lamentó que la comunidad internacional presencia cómo el Gobierno de Bachar al Asad acaba “con una generación completa mediante bombardeos al azar y ataques masivos deliberados”.

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