Assange estima salir de la Embajada de Ecuador en un año si Suecia abandona el caso

Por Publimetro Colombia

Quito, 30 ago (EFE).- El fundador de WikiLeaks, el australiano Julian Assange, estimó hoy que puede salir de la Embajada de Ecuador en Londres hasta en un año, si la justicia sueca abandona su caso por presuntos delitos sexuales, que él niega.

En una entrevista grabada desde la misma Embajada con el periodista uruguayo Jorge Gestoso y difundida hoy por la televisión ecuatoriana Gama y la cadena venezolana Telesur, Assange insistió en que su vida corre peligro si finalmente es extraditado a Estados Unidos, donde, según él, puede ser condenado a muerte o a cadena perpetua.

Assange se encuentra desde junio en la Embajada ecuatoriana en la capital británica, pero aunque Ecuador le ha otorgado asilo no ha podido salir de allí porque Reino Unido le ha negado un salvoconducto.

Las autoridades británicas han afirmado que están obligadas a extraditarle a Suecia para que responda por las acusaciones.

“Creo -dijo- que la situación se resolverá por medio de la diplomacia o por medio de un acontecimiento inusual en el mundo que no podemos predecir, como una guerra con Irán, la elección de los Estados Unidos o el abandono del caso por parte del Gobierno sueco”.

“Creo que este último sería el resultado más probable, quizá una investigación integral acerca de lo que sucedió aquí, creo que abandonarían el caso y creo que se resolverá en seis a doce meses, eso es lo que calcularía”, apuntó Assange.

El exhácker, de todas maneras, dejó en claro que seguirá con la lucha de su organización por la democratización de la información, sobre todo aquella de naciones poderosas que, según él, han creado un sistema perverso de leyes para su propio beneficio.

Aseguró que en Estados Unidos se ha montado un “jurado de inquisición” para juzgarlo a él y a otros de sus colaboradores por haber revelado miles de cables diplomáticos que han desnudado métodos censurables de su política exterior.

Recordó que algunas autoridades en EE.UU. lo han tachado de terrorista y han sugerido su eliminación física, mientras se cursa una investigación en su contra, pese a que el Departamento de Estado lo ha negado y ha señalado que Assange intenta escapar de la justicia sueca.

Sobre los cargos de abuso sexual, Assange dijo que se han presentado irregularidades en el proceso, pero remarcó que “cuando este clase de alegación circula en los medios, uno no puede responder”.

Es como “luchar contra un cerdo”, porque “uno se ensucia con lodo y conviene a las personas que lanzan el lodo, (pero) si uno responde, entonces se mete en la situación y termina legitimando las acusaciones escandalosas presentadas en su contra”, agregó.

Dijo que podría ir a Suecia “si el terreno es correcto, quiero decir, que si se mira a lo que los suecos demandaban, ponerme en prisión y mantenerme allí sin cargos, eso no es muy aceptable tampoco”.

“Permanecí cinco semanas en Suecia, me dieron permiso de salida y luego del ‘Cablegate’ (la revelación de cables diplomáticos a través de WikiLeaks) ponen una alerta roja en la Interpol en todo el mundo, Eso no es correcto para alguien que ha sido completamente colaborador” con la justicia de Estocolmo, añadió.

Por eso, para Assange, Suecia ha trastocado su habitual “neutralidad” para alinearse a Estados Unidos.

Sobre su estadía en la Embajada ecuatoriana en Londres, donde está atrapado por una nutrida fuerza de policías que tienen la orden de arrestarlo apenas ponga un pie fuera de esas instalaciones, Assange aseguró que, aunque es difícil, “uno se acostumbra a todo”.

El fundador de WikiLeaks valoró la actitud del Gobierno ecuatoriano de concederle asilo y destacó el respaldo que América Latina dio al Ejecutivo de Ecuador en la controversia con el Reino Unido, tras la supuesta amenaza británica de irrumpir en la Embajada para arrestar a Assange.

Ese incidente quedó superado tras una “retractación” que, según Ecuador, hizo el Gobierno de Londres, que ha optado por la vía del diálogo para tratar el caso Assange.

Quito, 30 ago (EFE).- El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, opina que Suecia “ha cambiado de una manera muy triste” respecto a lo que era en los años 70, según dijo en una entrevista que concedió a dos canales de televisión latinoamericanos en la embajada ecuatoriana en Londres y que será difundida hoy.

Según un adelanto de la entrevista hecha por el canal ecuatoriano Gama TV y el internacional Telesur, Assange, quien goza de asilo diplomático de Ecuador y es reclamado por la justicia sueca por denuncias de abusos sexuales, considera que el país escandinavo ya no es lo que era.

Como prueba mencionó un cable enviado por el embajador de Estados Unidos en Estcolmo en 2007, con el titular “Suecia ha consignado la neutralidad al tacho (cubo) de basura de la historia”, y subrayó que Suecia “está en más de 100 de comités de la OTAN” y sus fuerzas se encuentran “bajo el mando de los Estados Unidos en Afganistán”.

También recalcó que ese país “fue el quinto en Libia con aviones”, en referencia a la intervención de la OTAN en ese país durante la revuelta contra Muamar el Gadafi en 2011, y señaló que es el mayor fabricante de armas per cápita del mundo.

En el mismo programa televisivo, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, no quiso pronunciarse sobre esas acusaciones. “No quisiera opinar sobre un país que queremos tanto como Suecia”, dijo.

Assange, que está refugiado desde junio en la embajada ecuatoriana en Londres y tiene asilo desde agosto, pero no puede salir por falta de un salvoconducto británico, reiteró que él y WikiLeaks son objeto “de una persecución política de Estados Unidos y de sus aliados”.

WikiLeaks ha divulgado miles de cables diplomáticos confidenciales con opiniones comprometedoras, especialmente de Estados Unidos.

Correa, por su parte, afirmó que hay “indicios claros” de que Assange sufre una persecución política y dijo que “en caso de ser extraditado a Estados Unidos no hay ninguna garantía de un debido proceso”.

El fundador de WikiLeaks es sospechoso de cuatro delitos sexuales en Suecia, incluido el de violación.

Correa ha propuesto como solución a la situación actual que el Reino Unido entregue un salvoconducto a Assange o que Suecia dé garantías de que no lo extraditará a Estados Unidos.

En las últimas semanas Ecuador ha recibido el apoyo de la Organización de Estados Americanos (OEA), la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) por una supuesta “amenaza” del Reino Unido de irrumpir en la embajada para arrestar a Assange.

Assange aseveró que ese respaldo fue “una sorpresa placentera”. “Todos en América Latina salieron a apoyarnos, incluso esos grupos relativamente de derecha en algunos países”, dijo.

Tras las resoluciones de los organismos regionales, el Reino Unido y Ecuador han reanudado el diálogo sobre el tema y esta semana lo trataron en Londres el ministro británico de Exteriores, William Hague, y el vicepresidente ecuatoriano, Lenín Moreno.

Correa dijo que “puede ser mañana que se resuelva esto, o meses, o años”.

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