El régimen sirio lanza una gran ofensiva militar para controlar Alepo

Por Publimetro Colombia

El Cairo, 28 jul (EFE).- Las fuerzas del régimen sirio iniciaron hoy una amplia ofensiva militar para recuperar Alepo, en una lucha por el control de la capital económica del país que los rebeldes han bautizado como “la madre de las batallas”.

Tras desplazar en los últimos días refuerzos militares a esta ciudad, el régimen de Bachar al Asad lanzó hoy un ataque terrestre y aéreo contra los barrios en manos de la insurgencia, que se ha saldado con más de una treintena de víctimas mortales.

Para el secretario del Ejército Libre Sirio (ELS), el capitán Emar al Guawi, el régimen se mantiene principalmente en Damasco y Alepo, por lo que el control de la segunda por los rebeldes supondría “una victoria total”.

“Alepo es considerada la mitad de Siria por su importancia económica, financiera y de población. Su caída implica la caída de la mitad del régimen”, explicó a Efe por teléfono desde Alepo el responsable rebelde.

Los insurgentes han cambiado su estrategia en Alepo “de la defensa al ataque” -dijo Al Guawi- con el objetivo de convertirla en “la Bengazi de Siria”, en alusión a la ciudad libia capital de la rebelión en la guerra contra el fallecido Muamar el Gadafi.

El activista Hisham al Halabi informó a Efe desde esta ciudad que las tropas gubernamentales están bombardeando con tanques y aviación militar, incluidos Mig 21 de fabricación rusa, los distritos de Salahedín, Seif al Daula y Al Sukari, entre otros.

En estos barrios, así como en los de Al Sahur, Hanano, Al Fardus y Al Furqan, estallaron cruentos combates entre ambos bandos al tratar de irrumpir en ellos los tanques, según Al Halabi.

También la activista Wed al Hayat, residente en Alepo, confirmó a Efe que desde primera hora el régimen movilizó sus tanques para entrar en Salahedín, pero las fuerzas del ELS resistieron este ataque y causaron numerosas bajas en las filas gubernamentales.

En este sentido, el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos documentó que entre las víctimas mortales en Alepo figuran al menos cinco rebeldes y diez soldados leales a Al Asad.

Por su parte, la televisión estatal siria calificó la situación de choques aislados con terroristas y citó que las fuerzas de seguridad se enfrentaron a algunos grupos que intentaban aterrorizar a la población en Al Furqan y mataron a dos de sus integrantes.

La ofensiva tuvo un efecto inmediato en la población civil, que se desplazó a las zonas más seguras de la ciudad y buscó refugio en edificios públicos.

Al Hayat denunció que se está produciendo un “gran desplazamiento de la población”, que huye de barrios como Salahedín y Al Sukari, en manos de los rebeldes y blanco de fuertes bombardeos.

“Las calles de algunos barrios que están bajo el control del ELS están vacías (…) es como si entraras a una aldea abandonada a causa de la destrucción”, detalló la activista.

Las escuelas y mezquitas de Alepo se convirtieron así en hospitales improvisados para los heridos y en refugios para la mayoría de la población civil desplazada.

Los medios para atender a los heridos son muy deficientes debido a la escasez de medicamentos y la ausencia de facultativos de la Media Luna Roja siria, que ayer anunció que suspendía “ciertas operaciones” a causa del aumento de la inseguridad.

La lucha por el control de Alepo ha despertado el temor en la comunidad internacional a que se produzca una masacre en la ciudad, como han apuntado Washington, Londres y París.

Aunque en Alepo se libra “la madre de las batallas”, los bombardeos y combates han afectado a otras provincias como Idleb (noroeste), la periferia de Damasco, Hama (centro) o Deir el Zur (este), causando más de un centenar de muertos en todo el país.

Solo en los alrededores de la capital pereció más de una veintena de persona, la mayoría en los bombardeos contra las localidades de Moadamiya el Sham y Al Abada, donde se registraron también duros combates entre el ELS y las tropas del régimen.

La portavoz del Comité Internacional de la Cruz Roja en Siria (CICR), Rabab al Rifai, dijo a Efe desde Damasco que debido al deterioro de la situación en esta zona sus actividades se han centrado en ayudar a las miles de familias desplazadas.

Al Rifai explicó que la mayor parte de estas personas han abandonado sus hogares y se han refugiado en escuelas, en las que el CICR ofrece alimentos, mantas y medicamentos.

Ante el aumento de la violencia, el presidente de Francia, François Hollande, apeló hoy a una intervención “lo más rápidamente posible” del Consejo de Seguridad de la ONU en el conflicto en Siria.

El Cairo, 28 jul (EFE).- Las escuelas y mezquitas de la ciudad siria de Alepo se convirtieron hoy en hospitales improvisados para los heridos y en refugios para la población civil desplazada, tras el inicio de la ofensiva militar del régimen sirio contra los rebeldes.

La activista Wed al Hayat, residente en Alepo, explicó a Efe vía internet que se está dando un “gran desplazamiento de la población”, que huye de barrios como Salahedín y Al Sukari, en manos de los rebeldes y blanco de fuertes bombardeos.

“Las calles de algunos barrios que están bajo el control del Ejército Libre Sirio (ELS) están vacías y la población se refugia en las escuelas y las mezquitas, donde también se atiende a los heridos”, detalló Al Hayat.

Además de buscar cobijo en estos lugares, la activista opositora apuntó que muchos civiles de Alepo, la segunda ciudad de Siria, han optado por refugiarse en casas de parientes que viven en barrios más seguros o por huir a la vecina Turquía.

Al Hayat denunció las dificultades para tratar a los heridos debido a la escasez de medicamentos y a la ausencia de facultativos de la Media Luna Roja siria, a los que -agregó- el régimen de Damasco impide la entrada a estos barrios.

Ayer, esta organización humanitaria anunció que suspendía “ciertas operaciones” en Alepo, aunque mantenía en la ciudad algunos equipos, a causa del aumento de la inseguridad.

Ante esta situación, los que atienden a los heridos son los estudiantes de la Facultad de Medicina de Alepo, según Al Hayat, que lamentó que los medicamentos que intenta garantizar el ELS no son suficientes.

Estos barrios en manos de los rebeldes, que en su mayoría están sitiados por tanques y son escenario de violentos combates entre el ejército gubernamental y el ELS, sufren también escasez de los productos de primera necesidad, como gas y pan.

“Cuando vas a uno de esos barrios sientes como si entraras a una aldea abandonada a causa de la destrucción”, afirmó Al Hayat, que explicó que las familias aprovechan durante las horas diurnas -cuando amainan los bombardeos- para volver a sus hogares a recoger las pertenencias abandonadas.

Después de una semana de combates y de la llegada en los últimos días de refuerzos militares, el régimen de Bachar al Asad inició hoy una gran ofensiva contra esta ciudad, que se había mantenido relativamente al margen del conflicto.

La lucha por el control de Alepo, la capital económica de Siria, ha despertado el temor en la comunidad internacional a que se produzca una masacre en la ciudad, como han apuntado Washington, Londres y París.

Ayer, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, expresó su preocupación por la escalada de violencia en Alepo y pidió al régimen de Al Asad detener su ataque.

También la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Navi Pillay, acusó al régimen de Al Asad de arrasar zonas controladas por la oposición sin tener en cuenta la suerte de la población civil que las habita.

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