Pakistán empieza a cerrar la crisis institucional con un nuevo primer ministro

Por Publimetro Colombia

Islamabad, 22 jun (EFE).- La Asamblea Nacional de Pakistán eligió hoy a Rajá Pervez Ashraf como nuevo primer ministro del país con lo que el gubernamental Partido Popular (PPP) empieza a retomar las riendas del país tras una semana de crisis y acoso judicial.

La investidura de Ashraf llegó en una votación en la que el PPP hizo gala de sus apoyos parlamentarios que permitieron que su candidatura fuera apoyada por 211 miembros de la Asamblea frente a los solo 89 sufragios obtenidos por el opositor Sardar Ahmed Mehtab.

La decisión del presidente del país y líder del PPP, Asif Alí Zardari, de elegir a Ashraf promete mantener en alto el enfrentamiento entre el Ejecutivo y el poder judicial, ya que sobre el nuevo jefe de Gabinete recaen sospechas de corrupción.

Las prácticas presuntamente corruptas del Gobierno del PPP han estado en el corazón de la crisis institucional vivida por Pakistán en los últimos días por el acoso del Tribunal Supremo (TS) a la formación de Zardari.

El TS inhabilitó el martes al saliente Yusuf Razá Guilani tras haber sido condenado por desacato al negarse a escribir una carta a las autoridades suizas para que reabran un caso de corrupción que implica a Zardari.

Ayer, el elegido por el presidente para ser el nuevo jefe del Ejecutivo, Majdum Shahabudín, fue objeto de una orden de arresto por un caso de tráfico de influencias también investigado por el TS y que se remonta a su etapa como ministro de Sanidad.

Sobre Ashraf también planea la sombra de una investigación del Supremo por prácticas corruptas que le ha llevado a ser denominado por algunos medios como “alquileres Rajá” por un escándalo acaecido durante su etapa al frente de la cartera de Energía.

El exministro se vio salpicado por el fracaso de una iniciativa para reducir la escasez energética con el alquiler de plantas eléctricas privadas que costó miles de millones de dólares al erario público y no evitó los prolongados cortes de luz que sufre el país.

El Supremo mostró hoy claramente su disposición a seguir su presión con su anuncio de que tiene en la agenda del próximo jueves una vista referente a casos vinculados a la amnistía decretada por el dictador Pervez Musharraf en 2007 y derogada más tarde por el TS.

Uno de ellos, que implica al presidente Zardari por blanqueo en Suiza de dinero presuntamente procedente de comisiones ilegales, fue el que lo costó el cargo al defenestrado Guilani al negarse a obedecer al Alto Tribunal en pedir la reapertura del citado caso.

Más allá de la crisis institucional casi endémica de Pakistán, el nuevo jefe de Gabinete debe afrontar de inmediato el enorme desafío de una crisis energética que provoca cortes de luz de hasta 20 horas en algunas zonas y que ha derivado en violentos disturbios.

Ashraf encontrará además sobre su mesa el contencioso con la OTAN por las rutas de suministro de las tropas aliadas en Pakistán, que Islamabad mantiene cerradas en un pulso que difícilmente puede llevar más allá ante las muestras de impaciencia de Washington.

Tras ser elegido, el nuevo primer ministro mostró ante el Parlamento un talante dialogante y pidió unidad a todos los partidos para afrontar los desafíos del país, entre los que citó específicamente la corrupción y el déficit energético.

También se refirió al problema del terrorismo e hizo hincapié en la voluntad de mantener una buena relación con los países vecinos, entre ellos la India, y afirmó que “Pakistán está preparado para resolver el problema de Cachemira”.

Respecto a su vecino occidental, Ashraf afirmó que “no puede haber paz en Pakistán mientras no la haya en Afganistán”.

Pau Miranda

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