El partido del presidente pakistaní intenta cubrir el vacío de poder ejecutivo

Por Publimetro Colombia

Islamabad, 20 jun (EFE).- El Partido Popular de Pakistán (PPP), que controla el presidente Asif Ali Zardari, inició hoy consultas para controlar la crisis institucional desatada por la inhabilitación del hasta ahora primer ministro, Yusuf Razá Guilani, para quien se busca sustituto.

La decisión, dictada por el Tribunal Supremo, fue aceptada sin demasiada oposición por la formación del mandatario, quien durante todo el día ha intensificado los contactos con la coalición que apoya al PPP en la Asamblea.

La votación del candidato a nuevo primer ministro tendrá lugar el próximo viernes por la tarde y requiere de una mayoría simple de los diputados para prosperar.

“Ayer dejamos en manos del PPP la decisión de proponer un candidato para primer ministro, y entre hoy y mañana habrá una reunión de la coalición para cerrar un acuerdo”, dijo a Efe Bushra Gohar, diputada del partido progubernamental Awami.

Según diversos medios locales, la reunión se inició a media tarde en las dependencias parlamentarias.

El portavoz presidencial Farhatulá Babar dijo a Efe que la decisión “se espera de forma inminente”.

En este contexto, Islamabad fue este miércoles un hervidero de especulaciones sobre los posibles candidatos, que según medios y analistas se reducen a un binomio formado por dos integrantes del Ejecutivo liderado por el PPP y disuelto tras la inhabilitación de Guilani.

El primero, que parece encabezar las apuestas, es Majdum Shahabudín, hasta ahora ministro de Textiles, mientras que el segundo es el ministro de Agua y exministro de Defensa, Ahmed Mukhtar.

Ambos cumplen la que parece ser la condición esencial para aspirar al puesto: ser originarios del sur del Punyab, la provincia más poblada del país, en la que el PPP quiere reforzar su posición de cara a los comicios generales que se celebrarán en pocos meses.

De acuerdo con los medios locales, Shahabudín no es del agrado del primer ministro saliente y arrastra, además, su implicación en un caso de corrupción en su período como ministro de Sanidad; el escándalo involucra también al hijo de Guilani.

En cuanto a Mukhtar, un hombre próximo a Zardari, parece que la oposición viene del principal aliado del PPP en el Parlamento, la Liga Musulmana-Q, con quien el exministro de Defensa mantiene unas relaciones tensas por disputas regionales en el sur del Punyab.

Zardari, quien ha asumido de forma extraordinaria y temporal los poderes ejecutivos del primer ministro, necesita cubrir el vacío de poder ejecutivo para dar respuesta a los numerosos desafíos que afronta el Gobierno, tanto en política doméstica como en el ámbito exterior.

A las malas relaciones con EEUU y el contencioso por la decisión paquistaní de impedir el paso de suministros para la OTAN en Afganistán, el PPP suma en las últimas semanas la crisis energética, que ha derivado en disturbios generalizados en el país.

Los apagones, que ocupan buena parte del día mientras el tórrido verano paquistaní avanza, están provocando manifestaciones y actos vandálicos ante la inoperancia de las autoridades que se ven desbordadas para hacer frente a la situación.

Otro escollo que deberá sortear el nuevo primer ministro será la gestión del conflicto institucional que ha dado al traste con la aspiración de Guilani de ser el primer ministro más longevo de la historia de Pakistán (no lo ha logrado por un mes).

El Supremo inhabilitó a Guilani tras condenarlo por desacato al desobedecer una orden judicial que le exigía escribir a las autoridades suizas para que reabrieran una causa de corrupción contra el presidente Zardari en el país alpino.

El nuevo jefe de Gabinete se enfrentará a la misma disyuntiva, ya que la indicación del Supremo sigue vigente y en el contexto del actual enfrentamiento con el Ejecutivo parece muy probable que el máximo órgano judicial urja a su cumplimiento.

Pau Miranda

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