Un nuevo bombardeo sobre Hula causa un gran desplazamiento de población en Siria

Por Publimetro Colombia

El Cairo, 31 may (EFE).- El Ejército sirio bombardeó de nuevo hoy la zona central de Hula, escenario el pasado viernes de una masacre, en un ataque que destruyó numerosas viviendas y obligó a gran parte de la población a desplazarse en busca de refugio, informaron a Efe fuentes opositoras.

Un activista de Hula, que se identificó como Abu Usama al Homsi, aseguró vía internet que desde primera hora de la mañana tropas regulares atacaron con armamento pesado las localidades de Taldo y Kafarlaha, situadas igualmente de la provincia de Homs.

En esta última, una veintena de casas quedaron desplomadas por los bombardeos y casi el 90 por cien de los habitantes huyeron a otras regiones más seguras, agregó Al Homsi, antes de señalar que también causaron incendios en tierras de labor.

En su opinión, el ataque buscaba interrumpir la actividad de los miembros del rebelde Ejército Libre Sirio (ELS), que entraron días atrás en la zona para evacuar a los heridos de la masacre del viernes, en la que al parecer murieron más de un centenar de personas.

El subsecretario general de la ONU para las Operaciones de Paz, Hervé Ladsous, afirmó el martes que la referida matanza lleva el sello del Gobierno sirio, aunque reconoció que la milicia progubernamental “shabiha” es “probablemente” responsable de buena parte de los muertos civiles.

La provincia de Homs, uno de los principales feudos opositores, volvió a ser una de los más castigadas este martes por la represión de las fuerzas gubernamentales, que también bombardearon la ciudad de Al Qasir.

Según un comunicado del grupo opositor Comités de Coordinación Local (CCL), al menos 15 personas perecieron en acciones armadas del régimen, cifra a la que se añaden diez víctimas mortales más en otras áreas del país.

El Ejército sirio bombardeó, asimismo, la población de Hush Hamad en la provincia meridional de Deraa, mientras que la localidad de Maraa, en Alepo, fue atacada con helicópteros, agregó la fuente opositora.

Además, hubo protestas estudiantiles para pedir la caída del régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, en varias ciudades en las provincias de Alepo (norte), Idleb (norte), Rif Damasco (este) y Hama (centro).

Según datos de la ONU, más de 10.000 personas han perdido la vida en Siria desde que el Gobierno decidiera reprimir por la fuerza las protestas populares en demanda de reformas que estallaron en marzo de 2011.

Desde entonces, el país está inmerso en una espiral continua de violencia, que no cesa pese al alto el fuego propuesto por la ONU y aceptado por el régimen y la oposición armada desde el pasado 12 de abril.

Damasco, 31 may (EFE).- El régimen de Damasco acusó hoy a “grupos armados” de perpetrar la masacre de Hula, donde murieron el pasado viernes más de un centenar de personas, y criticó al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, por alertar del riesgo de una guerra civil.

En una rueda de prensa en Damasco para presentar el informe de la comisión de investigación de este suceso, el general Qasem Yamal Suleiman rechazó las acusaciones de la oposición de que los civiles fueron asesinados por las tropas del régimen y sus milicias.

“La escena de la masacre estaba fuera de donde las fuerzas de seguridad tenían sus posiciones”, aseguró Yamal Suleiman, jefe de la comisión de investigación.

El general aseguró que entre 600 y 800 hombres armados lanzaron un ataque contra un puesto de control con el objetivo de “dominar la zona y atacar a la familia de un parlamentario”.

“La mayoría de los asesinados eran familias pacíficas que no querían unirse a los grupos armados en sus actos erróneos”, agregó Yamal Suleiman, quien apuntó, además, que “un gran número de cadáveres pertenecen a terroristas que perecieron en enfrentamientos con las fuerzas del orden”.

En esa masacre, que, según la ONU, lleva el sello del régimen y de las milicias progubernamentales o “shabiha”, fallecieron un total de 108 personas, incluidas 34 mujeres y 49 niños.

Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores, Yihad Maqdesi, criticó a Ban por referirse a que en Siria hay un conflicto entre un pueblo y un régimen que se aferra al poder.

“Lamentablemente, el secretario general de la ONU cambió su misión de mantener la paz y la seguridad en el mundo a vaticinar guerras civiles”, dijo Maqdesi.

El portavoz negó en la misma rueda de prensa cualquier implicación del régimen en la masacre, que ha sido condenada por toda la comunidad internacional y que ha motivado la expulsión de los embajadores sirios de las principales potencias occidentales.

“El Gobierno sirio no puede cometer un crimen tan horrible”, subrayó Maqdesi, quien prometió juzgar a los agresores, a los que acusó de “incitar a la violencia confesional”.

Para el portavoz, el Ejército sirio no puede estar involucrado, porque este tipo de sucesos perjudican a Damasco ya que refuerzan el argumento de grupos de la oposición de que es necesaria una intervención militar internacional.

Maqdesi expresó el compromiso de las autoridades con el plan de paz del mediador internacional, Kofi Annan, y denunció que son “algunas partes regionales y la oposición” quienes no quieren que la iniciativa tenga éxito.

Pese a que tanto el régimen como la oposición aceptaron el plan de Annan y el alto el fuego, que entró en vigor el pasado 12 de abril, la violencia persiste en Siria, donde desde el inicio de la revuelta contra el régimen de Bachar al Asad en marzo de 2011 han muertos más de 10.000 personas, según la ONU.

Ginebra, 31 may (EFE).- El Consejo de Derechos Humanos de la ONU pedirá este viernes a la comisión internacional que analiza las violaciones de los derechos fundamentales en Siria que investigue también la matanza en la localidad de Hula, en la que murieron un centenar de civiles, la mitad de ellos mujeres y niños.

Este órgano de Naciones Unidas, en su cuarta reunión extraordinaria sobre Siria desde abril de 2011, debatirá una propuesta de declaración elaborada por Catar, Turquía y EEUU, que previsiblemente será aprobada por una amplia mayoría.

El texto, adelantado hoy, insta a la comisión a llevar a cabo una “investigación integral, independiente y sin restricciones, de acuerdo con los estándares internacionales sobre los eventos en Hula”, y a “identificar públicamente a los responsables de esas atrocidades para que respondan ante la Justicia”.

Los resultados de la investigación deberán ser presentados ante la vigésima sesión del Consejo de Derechos Humanos, que se celebrará en Ginebra entre el 18 de junio y el 6 de julio.

El borrador de resolución condena los asesinatos, confirmados por los observadores de la ONU en Siria, de “decenas de hombres, mujeres y niños (…), en ataques que incluyeron asesinatos gratuitos de civiles contra los que se disparó a bocajarro”.

El texto denuncia “abuso físico por parte de elementos cercanos al régimen (del presidente sirio, Bacher el Asad) y una serie de bombardeos de artillería y tanques contra un barrio residencial”.

En la línea de resoluciones anteriores, se condena “el escandaloso empleo de la fuerza contra la población civil” y se señala que esta práctica “constituye una violación del derecho internacional y de los compromisos de Siria bajo las resoluciones 2042 y 2043 del Consejo de Seguridad de detener la violencia”.

Se urge además al Gobierno de Damasco a permitir la entrada y la plena libertad de movimiento dentro de Siria a todos los mecanismos y misiones de derechos humanos de la ONU, y el acceso sin restricciones a las organizaciones de ayuda humanitaria.

La sesión especial del Consejo comenzará a las 09.00 horas GMT con una declaración de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos, Navi Pillay, y del relator especial de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales, sumarias o arbitrarias, Christof Heinz.

No estará presente el enviado especial conjunto de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, que esta semana ha visitado Damasco y varios países vecinos de Siria para tratar de mantener con vida su plan de seis puntos para la pacificación del país.

El portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville, denunció el martes en rueda de prensa que familias enteras fueron ejecutadas en la matanza.

“Hay indicios de que familias enteras recibieron disparos dentro de sus casas”, dijo Colville, que habló de al menos 108 víctimas mortales, de las cuales 49 eran niños y 34 mujeres.

“Menos de 20 personas”, según el portavoz de la ONU, fueron víctimas de la artillería, y el resto murieron en ejecuciones sumarias, “incluyendo la mayoría de niños asesinados”.

En un encuentro con periodistas, el portavoz explicó que aunque “todavía estamos en la etapa preliminar de establecer exactamente lo ocurrido, testigos locales y supervivientes afirman que la mayoría de víctimas fueron ejecutadas por personas que describen como pertenecientes a la milicia (progubernamental) Shabiha”.

“Tomará tiempo saber cuánta gente murió exactamente, pero el número es hasta cierto punto irrelevante. Se trata de un crimen atroz. Casi la mitad eran niños”, declaró Colville.

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