Occidente amenaza a Siria con sanciones de la ONU para salvar el plan de Annan

Por Publimetro Colombia

Naciones Unidas, 30 may (EFE).- La amenaza de sanciones contra Siria reapareció hoy en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde los países occidentales defendieron aumentar la presión en un intento por salvar el plan de paz de Kofi Annan antes de que la crisis siria se convierta en una auténtica guerra civil y desestabilice la región.

“Tenemos que hacer mucho más que emitir meros comunicados en los próximos días”, dijo el embajador británico ante la ONU, Mark Lyall Grant, a la salida de las más de tres horas de consultas que el máximo órgano internacional de seguridad tuvo sobre Siria, cuya crisis está en un “punto de inflexión” tras la masacre de Hula.

La llamada a la acción de Lyall Grant fue respaldada por sus colegas de Estados Unidos, Francia y Alemania, quienes subrayaron el apoyo unánime que existe en el Consejo al plan de Annan pero que no escondieron su preocupación ante su hipotético fracaso y el inicio de un conflicto abierto que afectaría a toda la región.

“Queremos iniciar un diálogo entre los miembros del Consejo de Seguridad sobre cómo encontrar una salida a esta trágica situación, cumpliendo con las aspiraciones legítimas de los sirios, antes de que la crisis desencadene en una guerra civil y el caos conquiste tanto Siria como otros países de la región”, dijo Lyall Grant.

En ese diálogo se encuentra la aprobación de sanciones en el Consejo de Seguridad como herramienta de presión sobre el régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, para que cumpla con el plan de Annan antes de que sea demasiado tarde.

El problema en el que se encuentra el máximo órgano de seguridad es la negativa de Rusia a unas medidas que no cree necesarias para que el Gobierno y la oposición inicien un diálogo, y que considera que podrían tener un impacto “demasiado severo” sobre la población, dijo el embajador ruso ante la ONU, Vitaly Churkin.

“Nuestra actitud sobre la sanciones sigue siendo negativa”, sentenció Churkin, mientras que los países occidentales destacaron que ante la situación actual, con niveles de violencia en aumento y tras la masacre de Hula, además de la presencia de extremistas, se hace muy difícil iniciar un proceso de transición como el planteado.

Por ello lanzaron un llamamiento a Siria para que cumpla con sus acuerdos con Annan y la ONU, al tiempo que alertaron de que, si ello no ocurre, “el Consejo de Seguridad deberá asumir sus responsabilidades y aumentar la presión sobre las autoridades sirias”, señaló la embajadora estadounidense Susan Rice.

“Esa presión podría incluir sanciones y nosotros estamos entre quienes han planteado esa posibilidad”, aseguró Rice a la salida de una reunión en la que los miembros del Consejo recibieron un informe “muy preocupante” de lo que ocurre en Siria de la mano del subsecretario general de la ONU para las Operaciones de Paz, Hervé Ladsous, y del segundo de Annan, Jean-Marie Guéhenno.

Si Siria no cede, “el Consejo tiene la responsabilidad de actuar rápida y decididamente”, dijo Rice, que alertó de que en caso contrario el plan de Annan fracasaría y “el conflicto se extendería y se intensificaría hasta llegar a otros países de la región”.

“No hay más tiempo que perder para salvar el plan de Annan y evitar una deflagración de devastadoras consecuencias regionales”, dijo por su parte el embajador adjunto de Francia ante la ONU, Martin Briens.

Fuentes diplomáticas señalaron a Efe que pronto se iniciarán contactos entre los distintos miembros para elaborar una propuesta de sanciones concreta con la esperanza de que Rusia ceda algo de terreno para incrementar la presión a Siria.

La comparecencia a puerta cerrada de Ladsous, en persona, y de Guéhenno a través de una videoconferencia desde Ginebra dejó sobre la mesa del Consejo de Seguridad “las violaciones masivas y flagrantes del régimen sirio”, así como su “falta de voluntad política” para cumplir con el plan de Annan, detalló Briens.

Tras la reunión de este miércoles y con un sentimiento de urgencia en el ambiente, se espera que el Consejo reciba la visita de Annan en persona el próximo 7 de junio, para que les informe de sus últimos contactos con el régimen sirio.

La preocupación entre los miembros del Consejo de Seguridad se centra también en el futuro de la misión de observadores desarmados, en peligro mientras dure la violencia, por lo que algunos miembros occidentales también abogaron por dotar a la misión con su propia defensa, como otras misiones de la ONU.

Naciones Unidas, 30 may (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU inició hoy una reunión en la que sus quince miembros analizan la situación en Siria y en la que algunos de sus miembros esperan que la matanza ocurrida en la localidad de Hula sirva para impulsar un cambio de actitud en Rusia, reticente a condenar a Damasco.

“Esperamos que la masacre de Hula sirva para abrir los ojos de algunos de los miembros del Consejo de Seguridad”, aseguró ante la prensa el embajador alemán ante la ONU, Peter Wittig, antes de entrar a la reunión que el máximo órgano internacional de seguridad celebra en estos momentos.

Son varias las voces dentro del Consejo de Seguridad que desean una acción concreta de ese órgano después de que haya quedado patente que en Siria no se respeta el plan de paz del enviado especial, Kofi Annan, y de que el mundo se sobrecogiera el pasado viernes con el asesinato de más de cien civiles en Hula, la mitad de ellos niños menores de 10 años.

“Los últimos quince meses han mostrado que la falta de acción del Consejo ha conducido a un círculo vicioso de violencia. Necesitamos superarlo”, añadió Wittig antes de iniciarse las consultas a puerta cerrada en el máximo órgano de decisión de Naciones Unidas.

El diplomático alemán aseguró que la matanza en Hula fue una “clara violación” de la resolución aprobada por el Consejo de Seguridad para respaldar el plan de Annan, cuyo principal punto es el cese de la violencia, y desplegar observadores en el país árabe, por lo que defendió que el Consejo estudie cómo reaccionar ante esta con consecuencias.

Además, aseguró que son varios los miembros del Consejo que también quieren abordar en la reunión de hoy qué hacer con los casi 300 observadores militares desarmados que el organismo internacional ha mandado a Siria, teniendo en cuenta que continúa la violencia.

“¿Es adecuada la misión que hay sobre el terreno o tenemos que ampliarla?”, se preguntó Wittig, mientras se espera que el Consejo de Seguridad escuche la visión al respecto del subsecretario general de la ONU para las Operaciones de Paz, Hervé Ladsous.

Ladsous participa en las consultas, donde también está mediante una videoconferencia el segundo de Annan, el francés Jean-Marie Guéhenno, quien debe explicar cómo han ido los recientes encuentros entre el ex secretario general de la ONU y las autoridades sirias.

Mientras crece la presión internacional sobre el presidente Bachar al Asad y algunos países empiezan a no descartar una opción militar, la mirada está centrada en la actitud que tome Rusia en la ONU ante las últimos episodios en Siria.

Moscú, apoyado por Pekín, se ha negado repetidamente a apostar por acciones contundentes del Consejo de Seguridad en relación a la crisis siria e incluso bloqueó en dos ocasiones una resolución de ese órgano contra Damasco.

El viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Guennadi Gatílov ya alertó este miércoles de que Rusia vetará cualquier iniciativa sobre una intervención militar extranjera en Siria que sea llevada al Consejo de Seguridad.

La violencia sigue adelante en Siria, donde los observadores de la ONU denunciaron hoy una masacre en la provincia siria de Deir al Zur, en el este del país, donde han encontrado los cadáveres de trece personas maniatadas, algunas con disparos en la cabeza.

Ginebra, 30 may (EFE).- Jean-Marie Guehenno, adjunto al enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Kofi Annan, afirmó hoy que la crisis en el citado país árabe ha alcanzado “un momento crítico” y que ya pasó el tiempo de los “pequeños pasos diplomáticos” a la hora de intentar resolverla.

“Estamos en un momento crítico tras 15 meses de violencia. Solo una señal fuerte tendrá un impacto. Los pequeños pasos diplomáticos no serán suficientes”, dijo Guéhenno, que compareció ante la prensa en Ginebra tras intervenir por videoconferencia ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas reunido en Nueva York.

El responsable sustituyó a Annan, que está de viaje en Jordania tras visitar Damasco y pedir al presidente sirio, Bachar al Asad, que actúe de forma decidida para que haya un cese real de las hostilidades.

En este sentido, Guéhenno insistió en que el régimen sirio “tiene que dar pasos para convencer, no solo a la comunidad internacional, sino al pueblo sirio, de que está preparado para un nuevo rumbo”.

Además, aludió a la necesidad de que se hagan otros “gestos significativos” como la puesta en libertad de los miles de opositores detenidos y la autorización para que la ayuda humanitaria entre en el país.

“Todos los sirios tienen que convencerse de que las armas no pueden ser la solución. Una militarización del conflicto supondrá un gran sufrimiento para el pueblo de Siria”, agregó.

Ghéhenno reiteró, igualmente, que “sólo una solución cimentada en el plan de seis puntos de la ONU puede restaurar la paz genuina y la estabilidad en el país”.

Para empezar, es fundamental que “las partes vuelvan a comprometerse a un pleno cese de las hostilidades, porque el alto el fuego actual (en vigor desde el 12 de abril) está bajo amenaza”, indicó.

Guéhenno afirmó que existe consenso en el seno del Consejo de Seguridad sobre que el hecho de que Siria se halla en un momento crucial y sobre la idea de que “permitir que la situación se deslice hacia una guerra civil a gran escala sería catastrófico”.

“El Consejo de Seguridad tiene que tomar ahora esta decisión estratégica sobre cómo se puede evitar” que esto ocurra, agregó el responsable.

La crisis siria, que arrancó el marzo de 2011 y ha segado ya la vida de más de 10.000 personas, se agravó aún más la semana pasada, después de que se descubriera una nueva matanza en la ciudad de Hula, donde al parecer fueron masacrados un centenar de civiles, la mitad mujeres y niños.

La oposición ha acusado al régimen de la masacre, mientras que Damasco ha eludido toda responsabilidad y ha señalado a grupos terroristas.

A este respecto, Guéhenno insistió en que para el equipo de la ONU, es importante que “la verdad y los hechos se establezcan de manera que nadie lo ponga en cuestión”, una tarea que el Consejo de Derechos Humanos de naciones Unidas podría encargar el viernes a una misión investigadora.

El citado organismo convocó este miércoles una sesión extraordinaria sobre Siria, que se celebrará el viernes y será la cuarta desde abril de 2011, aunque en esta ocasión no estará presente Annan.

Sobre el claro rechazo de China y Rusia (países con derecho a veto en el Consejo de Seguridad) a una eventual intervención militar en Siria, tal y como sugirió el presidente francés, François Hollande, el brazo derecho de Annan se limitó a comentar que existe “un estrecho contacto” con Moscú y Pekín.

Guéhenno calificó, además, de “decisión soberana” la orden de expulsión que los gobiernos de Estados Unidos, Japón y varios países europeos han entregado a los embajadores sirios acreditados en su territorio.

Además, aludió a la amenaza terrorista en Siria como una cuestión que se evalúa, ya que “donde existe un riesgo de guerra civil, hay actores que pueden hacer explotar la situación”, algo que, en su opinión, “sería catastrófico para Siria”.

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