La ONU renueva a la sudafricana Navi Pillay como alta comisionada para los DD.HH.

Por Publimetro Colombia

Naciones Unidas, 24 may (EFE).- La Asamblea General de la ONU aprobó hoy por aclamación la renovación del mandato de la jurista sudafricana Navi Pillay como alta comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con la única voz disonante de Siria.

“Pillay ha trabajado sin descanso para promover y defender los derechos humanos en el mundo, y ha respondido a los desafíos más graves a los derechos humanos de nuestro tiempo”, dijo el presidente de la Asamblea General, el catarí Abdulaziz al Naser, después de que se adoptase su renovación por consenso, sin necesidad de votación.

La renovación de Pillay, cuyo mandato expiraba el próximo 31 de agosto, supone que la jurista, de orígenes indios, seguirá como jefa de derechos humanos de la ONU por un periodo de dos años, hasta finales de agosto de 2014.

“Pillay ha extendido el ámbito de los derechos humanos, ha sido defensora en muchos países de los derechos de la mujer, los niños, los detenidos y las víctimas del terror, y ha condenado la discriminación en todas sus formas”, añadió Al Naser, quien le deseó “éxito” para su nuevo mandato de parte de todos los países miembros.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, había recomendado ya la semana pasada a la Asamblea General que extendiera el cargo a Pillay, quien ocupa el puesto desde 2008, cuando sucedió a Louise Arbour.

El consenso alcanzado entre todos los países permitió que su designación no se sometiera a votación, aunque sí hubo lugar para la voz crítica de los representantes de Siria, quienes se sumaron al consenso no sin antes mostrar su malestar con la labor de Pillay en relación a la crisis siria.

La jurista ha sido una de las principales defensoras en el último año de la protección de los derechos humanos en Siria y ha pedido en repetidas ocasiones a la comunidad internacional que actúe con decisión para proteger a la población civil en la nación árabe.

“Pillay ha tomado posiciones hostiles hacia Siria, basándose en informaciones totalmente inventadas y de fuentes sospechosas. Ha rechazado cualquier información proveniente del Gobierno de Siria y sigue ignorándola”, dijo ante el plenario de Naciones Unidas la tercera secretaria de la misión de Siria ante la ONU, Monia Alsaleh.

Alsaleh acusó a la alta comisionada de “negarse a trabajar contra las organizaciones terroristas” en Siria y subrayó que Pillay ha “excedido su mandato”, aunque dijo que, “pese a todo ello”, “Siria se suma al consenso para extender su mandato con la esperanza de que revise su posición antisiria”.

Pillay comenzó a ejercer la abogacía en Sudáfrica en 1967, defendiendo a activistas contrarios al régimen del apartheid, y seis años después consiguió que los presos políticos, entre ellos Nelson Mandela, tuvieran derecho a un abogado.

En 1995, Mandela la designó como juez en el Tribunal Supremo de Sudáfrica y se convirtió así en la primera mujer no blanca en ocupar este cargo.

Poco después, fue elegida por la Asamblea General de las Naciones Unidas para formar parte del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, en el que permaneció ocho años, cuatro de ellos como presidenta, y en el que promovió que la violación pudiera ser considerada un acto de genocidio.

Entre sus múltiples galardones figura el Premio Gruber por los Derechos de las Mujeres y en 2009 la revista Forbes la incluyó en su lista de las mujeres más poderosas del mundo.

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