Argentina se jacta en la OCDE de su apertura a las inversiones extranjeras

Por Publimetro Colombia

París, 24 may (EFE).- El ministro argentino de Exteriores, Héctor Timerman, se quejó hoy ante la OCDE de las restricciones que sufren muchos de sus productos al ser exportados a los países desarrollados, y se jactó de que Argentina es uno de los más abiertos a las inversiones extranjeras.

“Argentina es el segundo país más abierto a la inversión extranjera en el G20 y también el segundo en Latinoamérica”, subrayó Timerman en un discurso durante una sesión de trabajo dedicado al comercio en la reunión ministerial anual de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) en París.

También señaló que de acuerdo con un índice de la propia OCDE -de la que no forma parte- ocupaba el puesto undécimo de 55 por el menor nivel de restricciones a la inversión y con el incremento de sus importaciones el pasado año (con el mayor ritmo de subida de los miembros del G20) “ha tenido una importante contribución relativa al sostenimiento del crecimiento económico global”.

Estas palabras se producen en medio del contencioso entre Argentina y España por la decisión de Buenos Aires de expropiar a la petrolera española Repsol su participación mayoritaria en la argentina YPF.

El canciller argentino dedicó buena parte de su intervención a denunciar “las prácticas proteccionistas de los países desarrollados a las que nos enfrentamos diariamente”, y que contravienen su discurso oficial en favor del libre comercio.

Para ilustrarlo señaló que mientras que como miembro de Mercosur los aranceles máximos teóricos que aplica Argentina son del 35 % y en la práctica están “bastante por debajo”, algunos de sus productos cuando se exportan a la Unión Europea, a Estados Unidos o a Japón enfrentan barreras mucho más elevadas.

Así indicó que para entrar en la UE su mantequilla tiene una tarifa arancelaria del 151 %, el vacuno un 126 %, el ajo un 117 %, el queso un 96 %.

Alegó además que en Estados Unidos su país ha encontrado “obstáculos supuestamente sanitarios” para la exportación de sus limones y el vacuno; o que en Japón el arroz argentino tiene un gravamen del 450 %.

Lamentó que el nivel de liberalización en el sector industrial de los miembros de la OCDE no se da en la agricultura, donde se refirió a las prácticas como subsidios, cuotas o picos de aranceles, algo que considera que perjudica a los países en desarrollo.

“El comercio debe ser una herramienta para el progreso y el desarrollo más que un instrumento que amplíe la fractura entre naciones desarrolladas y en desarrollo”, argumentó el ministro, que reclamó “un trato especial y diferencial” para estos últimos que sirva a sus necesidades.

Timerman expresó su “frustración” por la situación de parálisis en que se encuentra la Ronda de Doha para la liberalización del comercio mundial lanzada en 2001.

Por otro lado, el ministro argentino defendió la política de su gobierno alegando que está dirigida a “proteger el empleo”, frente a la flexibilidad laboral que propugna la OCDE.

“Argentina ha sido capaz de lograr una de las tasas de crecimiento económico más rápido, con creación de empleo y reducción de la pobreza al mismo tiempo a través de políticas activas que ponen el empleo, la inclusión social y el crecimiento industrial en el centro”, argumentó.

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