Continúa el drama por el secuestro de tres periodistas ecuatorianos en nuestro país.

El 26 de marzo, mientras desarrollaban un trabajo periodístico en la población ecuatoriana de Esmeraldas, ubicada a menos de una milla de la frontera con Colombia, fueron secuestrados el periodista Javier Ortega, de 36 años; el fotógrafo Paúl Rivas, de 45 años, y el conductor Efraín Segarra, de 60 años, trabajadores del diario El Comercio. Los periodistas ecuatorianos se encontraban en zona de frontera. 

Los gobiernos de Colombia y Ecuador establecieron que el acto fue ejecutado por el grupo delincuencial frente Oliver Sinisterra, una disidencia de la columna móvil Daniel Aldana de las Farc, que opera al sur del país, específicamente en Nariño, en donde el jefe del terror es Walter Patricio Artízala Vernaza, alias Guacho.

Desde el momento del secuestro de los tres periodistas ecuatorianos, los presidentes de los dos países han estado en conversaciones. Incluso, el presidente ecuatoriano, Lenín Moreno, pidió a Juan Manuel Santos reforzar la seguridad de la frontera porque las disidencias estaban alojándose en el norte de Ecuador.

Entre reuniones y medidas cautelares que fueron impuestas por la Corte Interamericana de Derechos Humanos a los tres secuestrados, el 11 de abril se conoció un comunicado que sería del frente Oliver Sinisterra, en el que se aseguraba que los tres periodistas habían sido asesinados tras un supuesto operativo de rescate.

Incertidumbre y desazón se vivió en los dos países ante el silencio de las autoridades, sin embargo, los ministerios de Defensa de las dos naciones aseguraron que no sabían nada sobre operativos, sobre acciones ofensivas y que no podrían comprobar la veracidad del documento.

Sin embargo, Noticias RCN, hacia las 5:00 p.m. de ayer, reveló que tenía en su poder las fotografías de tres cuerpos y que presuntamente pertenecerían a los tres ecuatorianos. Las fotografías fueron enviadas a la Fundación para la Libertad de Prensa (Flip) y a Fundamedios, y así remitidas a la Vicepresidencia, la cual le botó la pelota al Ministerio de Defensa, que hacia las 7:00 p.m. aseguró a PUBLIMETRO “que no podía asegurar nada”. El desconcierto por no tener una información concluyente y la incertidumbre por la vida de los dos periodistas y el conductor aumentó con el viaje de urgencia a Quito del mandatario ecuatoriano, quien se encontraba en Perú en la Cumbre de las Américas.

Moreno no viajó solo, sino que lo hizo con los familiares de los tres secuestrados.  “He decidido retornar inmediatamente al Ecuador por la situación crítica que vivimos en estos momentos. Regreso junto a familiares de Javier, Paúl y Efraín”, escribió el presidente Moreno en su cuenta de Twitter.

Hacia las 11:00 p.m., Moreno habló y dijo “no va más”. En rueda de prensa, el mandatario lanzó un ultimátum al grupo criminal, para que en menos de 12 horas  (10:50  a.m. de hoy) entreguen pruebas de supervivencia, “caso contrario iremos con toda la contundencia, sin contemplaciones para sancionar a estos violadores de todos los DD.HH.”.

El presidente aseguró que habló con Santos y que harían acciones coordinadas. Moreno pidió contundencia de Colombia y aseguró que sobre las fotografías hay grandes probabilidades de que sean verídicas, pero que por temas técnicos, prefiere “esperar”, pues no son concluyentes

Las fotografías, que ya son virales, son examinadas por los dos gobiernos, pero para familiares y amigos, la tragedia ya está sentenciada y solo están alargando el sufrimiento.

 

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