PUBLIMETRO habló con Adriana Valderrama, directora del Museo Casa de la Memoria, quien explicó el surgimiento de la exposición, la investigación, lo que ha significado Pablo Escobar y el narcotráfico para la ciudad y lo que se espera del proyecto.

¿Cómo surge la necesidad de crear una exposición sobre lo que se vivió en Medellín durante las décadas más violentas?

El proyecto tiene varios orígenes. Cuando actualizamos la sala central en el 2016 a través de un convenio con el Parque Explora, empezamos a revisar los contenidos y la línea del tiempo, por lo que nos dimos cuenta que en el Museo habían temas que debían ser mejor representados en la cronología. Además, a través de una lectura de públicos nos dimos cuenta que el contenido que más faltaba era el de las décadas de los 70, 80 y 90, y sobre todo el de la violencia relacionada con  el narcotráfico, porque muchos de los que llegaban lo hacían buscando información de Pablo Escobar y del Cartel de Medellín, por lo que nos dimos cuenta que era una necesidad.

¿Influyeron las series de televisión internacionales en las que se contaba la historia desde la ficción?

Claro, también coincide con la situación internacional cuando empiezan a salir esas series de Pablo Escobar y de los narcos.  Surge esa inquietud por parte de las nuevas generaciones por estos personajes y la necesidad de las generaciones que vivimos esa violencia de querer contar la historia como es. Las series cuentan la historia de acuerdo a sus fines, que distan de la pedagogía y de la reflexión alrededor de esa violencia, del por qué nos pasó, de cómo llegó Medellín a ser la ciudad más violenta del mundo y de los efectos del narcotráfico, de la cultura del Cartel, de Pablo y de todos esos personajes en la sociedad y del por qué todavía seguimos viviendo las consecuencias de esas dinámicas de aquella época.

Se trata entonces de hacer memoria…

Sí, se trata de poder contar la historia, de hacer memoria pero no desde la voz de los victimarios, sino que de alguna manera se pudiera visibilizar las víctimas, las organizaciones y el montón de movimientos políticos, sociales y académicos, que se resistieron a este personaje. Es tratar de desmitificar un poco eso que se estaba empezando a volver un mito urbano.

¿Cómo se construyó la historia?

Fue un proceso de investigación en donde lo que se resalta es el relato del ciudadano de a pie, del que no se deja permear por esa cultura del narcotráfico. Contamos con las voces de a los que nunca se les había preguntado, como el impacto que tuvo esa violencia en los LGTBI.

¿Cómo es el recorrido?

Se diseñó una línea de tiempo habitable, que tiene un componente local, de lo que estaba pasando en ese momento en Medellín, hechos importantes de la ciudad; un contexto nacional y también el internacional, porque nos dimos cuenta que lo que pasaba en la ciudad respondía a dinámicas y situaciones que pasaban en el resto del mundo. Queríamos dejarle claro eso al visitante.
La persona se empieza a encontrar con unos hitos históricos que están en esa línea de tiempo, que le permiten entender cómo Medellín en los 70 era una ciudad que empieza a recibir una gran cantidad de gente que viene a habitarla, cuando tenía una vocación más de pueblo, en donde la gente venía más a intercambiar mercancías.  Es entonces cuando se empieza a poblar de manera desorganizada y crea barrios más organizados que otros, con élites y periferias de donde surgen las distintas ‘medellines’ donde todos habitan el mismo territorio pero experimentan diferentes cotidianidades. En los 80 por las dificultades económicas y la caída de la industria, en las periferias se empieza a encontrar esa mano de obra de jóvenes que son vinculados al narcotráfico. Luego llegan los 90 donde hay una guerra declarada del Cartel y de Pablo contra el Estado, se vuelve Medellín la ciudad más violenta del mundo. Durante esa línea habitable contamos los hechos y también  se logra resaltar a los héroes, a quienes lograron resistir a ese embate.

¿Cómo es el homenaje que se les realiza a las víctimas en esta exposición?

Hicimos un memorial a las víctimas que pudimos rastrear entre 1987 y 1992, de todas las personas que tenemos confirmadas que fueron asesinadas directamente por Pablo y el Cartel. Se les rinde homenaje a 270 personas, están con nombre, se describe cómo fueron asesinados, a qué pertenecía, si a la rama judicial, a la policía o al empresariado. Los crímenes empezaron contra sectores puntuales y luego se percibió una sistematización, que consistía en que iban eligiendo y eliminando a los que les iban estorbando en su proyecto. También al final de la exposición tenemos el ‘Sobrevivimos’, que es un homenaje a la vida y a todas las iniciativas culturales, barriales y de organizaciones que hicieron una apuesta a través del arte y de la música, para evitar que este fenómeno siguiera.

¿Esta será una exposición permanente para que propios y extranjeros conozcan la historia?

La idea es que para el segundo semestre tengamos más participación ciudadana, una discusión mucho más agrandada y se vuelva permanente. Todo este trabajo de investigación y archivos quedan alimentando el universo cronológico que es la parte interactiva del Museo Casa de la Memoria. Este un tema trascendental en Medellín, hacer memoria sin incluir y sin tener presente esa temporalidad y ese momento tan difícil donde la ciudad se convirtió en la más violenta del mundo y los efectos de esa cultura de la mafia en el territorio, es muy difícil.

¿Cuál es el imaginario de lo que representa Pablo Escobar para Medellín?

Hay un hecho y es que los que empezaron a contar inicialmente esta historia a nivel internacional fueron las series televisivas. Empezando por las que se produjeron directamente aquí en Colombia. Creo que el deber ser de las series es vender y entre más popular y más seductora sea, es mejor. La historia del narcotráfico se presta mucho para que se convierta en una película de acción, por eso el éxito. Ahora la propuesta es mostrarte a la gente que lo que ve es ficción, ni Pablo Escobar era así, ni las cosas sucedieron como en la serie. Por eso es que son muy importantes las voces de las víctimas para poder construir ese relato y demostrar que fue un personaje muy dañino y destructivo.

Sigue Leyendo

medellin

Con todo tipo de hashtags, tuiteros se quejan de presunto sesgo de Darcy Quinn

medellin

El sensual video de Melina Ramírez en bikini, de fiesta por México

medellin

ARA San Juan: 4 preguntas que quedan tras el hallazgo del submarino desaparecido en Argentina hace un año

Destacados

Ariadna Gutiérrez fue criticada por vestido transparente que mostró su ropa interior en los Grammy Latinos

Melina Ramírez no aguantó más y lloró en Yo me llamo

Vestido de Catalina Gómez para los Latin Grammy genera todo tipo de comentarios

Vestido de Johanna Fadul en los Latin Grammy da de qué hablar

En bikini, Carla Giraldo dejó boquiabiertos a los seguidores de 'Loquito por ti'