Hace poco una amiga me consultó un poco preocupada cómo debía sentirse frente al hecho de que el chico con el que estaba saliendo usara zapatos sin medias. El problema de su inquietud iba más allá de estigmatizar esta forma de exhibir el tobillo como un hábito fuera de la heteronormatividad, sino si usar zapatos sin medias por lo menos se veía estéticamente bien.

Mostrar el tobillo sin perder la elegancia es una de las formas de sprezzatura o desenvoltura en el vestir propia de los italianos, la cual se manifiesta con astucia en las calles y pasarelas de la feria bianual masculina más importante del mundo, el Pitti Uomo. Lo que tienen en común estos pavos reales de la indumentaria masculina que caminan por las calles de Florencia es que en las épocas de altas temperaturas exhibir el tobillo se ha vuelto una regla de estilo –por no decir la regla de oro–, que poco a poco se ha ido permeando en los escenarios locales de diferentes países.

Usar pantalones cropped o con bota arriba del tobillo junto con zapatos sin medias se ha convertido inevitablemente en nuestro escote masculino. Y como cualquier escote en las mujeres, este en particular no es apto para todos los hombres, depende de la ocasión, los zapatos, la temperatura y, muy importante, un tobillo estético.

Para mostrar el tobillo se necesitan dos cosas: no usar medias y usar pantalones arriba del tobillo. En primera instancia, un look “sin medias” no quiere decir que realmente no usemos medias –eso sería una vía sin salida a tener pie de atleta–. El uso de medias invisibles, de esas que llaman bailarinas por la forma que cubren una parte pequeña del empeine sin sobresalir de la orma del zapato, son la opción más saludable y cómoda para usar con zapatos de corte bajo como los mocasines. Dicen que la moda duele, no huele.

En segunda instancia, un pantalón arriba del tobillo funciona para cualquier tipo de altura siempre y cuando el largo vaya de la mano de la sastrería y la contextura corporal. Es importante que cualquier pantalón, de traje principalmente, haya pasado previamente por un sastre que se encargue de subir ese centímetro arriba del tobillo manteniendo las proporciones ajustadas, sobre todo cuando se va acercando al dobladillo.

Visualmente se ve bien, puedo dar fe de eso. Sin embargo, en Colombia no estamos preparados todavía para ver un hombre de traje sin medias en el ámbito laboral y probablemente ir a la cena familiar mostrando el tobillo todavía cause revuelo entre los invitados. Inténtelo. En nuestro país todavía tenemos estas reglas tradicionales del vestir, como que los trajes no se usan con mocasines y mucho menos con tenis, por lo que seguro puede resultar más fácil aplicar esta tendencia al asistir a un evento de moda o al estar en un yate en Santorini que familiarizar a todos en la oficina con unas medias que parecen un condón para el pie.

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