‘Cualquier cosita es cariño’ si del medio ambiente se trata

Por Ariadne Agamez Lombana

Mariana Matija es una joven que vive en función de la sostenibilidad. Ha logrado hacer cambios personales que le permiten producir la menor cantidad de basura y es capaz de hacer cualquier cosa para cuidar el planeta.

Es la creadora del blog ‘Cualquier cosita es cariño’, un espacio en el que comparte todo lo que considera es fundamental para que las personas entiendan que a través de los pequeños gestos, sin importar que tan insignificantes puedan ser, se puede proteger el planeta.

Fue ganadora de los premios Bitácora 2015 al ‘Mejor  blog de innovación y sostenibilidad’. Es oriunda de Manizales, ha vivido en Chile y en Barcelona, pero fue en Medellín donde decidió instalarse desde hace cerca de seis años.

Mariana no duda al decir que lleva en la sangre el deseo de proteger el medio ambiente, de sentirse responsable por el planeta y de que cada acto aporta, así sea muy pequeño, para reducir el impacto en la naturaleza.

Uno de los primeros recuerdos que le llegan a la memoria de su infancia en Manizales, es que con tan solo siete años creó un ‘club ecológico’. “Lo creé para mis amiguitos, con carnet y todo. Salíamos a caminar todos los días y yo les hablaba de lo que había aprendido en un libro que me había regalado mi mamá sobre cuidar el planeta”.

Desde ese entonces ha estado muy pendiente de los temas ecológicos, de sostenibilidad y de medio ambiente. Sin embargo, es desde hace unos cuantos años que se ha vuelto un proceso más intenso, donde la conciencia adquirida la ha llevado a generar cambios drásticos en su propia vida.

“Cuando llegué sola a vivir a Chile y tuve que empezar a decidir sobre lo que compraba o dejaba de comprar, me enfrenté a un montón de preguntas frente al consumo responsable. Allí se me despertó esa sensibilidad que había cultivado en mi casa. Era cuestionarme por cosas que antes no hacía, del por qué elegir un producto o no”, agregó.

Los cambios

Cuando Mariana llegó a Barcelona conoció la forma como se gestionan los residuos y los mercados con alternativas de producción orgánica. “Todo eso me siguió alimentando ese interés y cuando regresé a Colombia empecé a cambiar mis hábitos”.

Al llegar a Medellín cumplió su objetivo de retomar esas costumbres que desde siempre había visto en su casa, como el uso de las bolsas plásticas. “Recuerdo que desde que estaba muy pequeña había mucho cuidado con el uso de las bolsas de plástico, mi mamá se llevaba las mismas bolsas al supermercado una y otra vez hasta que se rompían”.

De tal manera que Mariana también lo empezó a hacer; además, sabía que eso no era suficiente, por lo que empezó a no utilizar vasos desechables y para esto cargaba siempre su propia taza. “Otro tema es el uso del agua embotellada, que me parece absurdo cuando sale pura del grifo, por lo que siempre llevo mi propio vaso para servirme en cualquier lugar”.

“El blog me ha permitido profundizar en esa búsqueda e identificar nuevas maneras de evitar generar residuos. Cosas que antes no se me cruzaban por la cabeza que podía cambiar y que ahora ese tipo de basura no la tengo que generar si cargo un frasco o si en lugar de comprar un producto de una manera lo consigo de otra. Ha sido un proceso de varios años, en el que he buscado reducir la cantidad de basura que genero”, reveló.

Las principales conclusiones a las que ha llegado Mariana de su propia experiencia las resume en: “no se puede vivir en el mundo sin generar impacto, pero todo suma. Es un proceso de aprendizaje en donde no se tiene que hacer todo de un solo golpe, sino que la idea es irse adaptando a lo que se va a descubriendo en el proceso”.

“El impacto que genera uno con las acciones cotidianas y aunque parezcan pequeñas, si son incrementales, todo suma" Mariana Matijas

Mariana es vegana, se mueve en transporte público y en bicicleta cuando puede, y trata de impactar su propio entorno para el bienestar de los otros seres que habitan el planeta. “El impacto que genera uno con las acciones cotidianas y aunque parezcan pequeñas, si son incrementales, todo suma”.

Primeros pasos

  • Bolsas de plástico: hay que acostumbrase a llevar su propia bolsa de tela, este es un residuo que es fácil de dejar de generar.
  • Vasos desechables: se puede tener una taza siempre en su oficina o en el bolso para ahorrar ese desperdicio en desechables cada vez que se toma un café.
  • Botellas de agua: es sencillo tener un vaso o un termo y tomar agua directamente del grifo particularmente en Medellín.
  • Pitillos: no se requiere usarlo si no se está enfermo, la cantidad de residuos que se generan por pitillos es bestial.
  • Comprar a granel: todo lo que se consigue sin empaque se almacena en frascos de vidrio o bolsas de tela.

TEDxMedellín “Sin límite”

Mariana es una de los 12 oradores que participará el próximo jueves 28 de septiembre en el Auditorio del Centro Cultural Moravia en donde se abordarán áreas como moda, astrobiología, agricultura, emprendimiento, entre otros. Es un evento en el que se busca generar un impacto positivo a partir de las experiencias e ideas exitosas de los conferencistas.

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