El hogar que visitará Francisco tiene más de un siglo moviendo montañas en Medellín

Hogares San José, fundados en 1910 y que actualmente acoge a unos 1.200 niños, son la viva representación de que la fe mueve montañas porque pese a que no tienen recursos propios siguen albergando a pequeños a los que la vida nos les ha sonreído.

Por EFE

Ese fue uno de los contados lugares elegidos por el papa Francisco para visitar durante su estadía en Medellín.

Fiel a sus principios, el obispo de Roma no quiso hacer de su paso por los Hogares un evento mediático y por eso la visita se cumplirá en medio de la discreción que lo caracteriza a la hora de acercarse y compartir con los más necesitados de amor, oportunidades y reconocimiento.

Hogares está ubicado en el tradicional barrio Boston, de Medellín, y a él siguen llegando niños no solo de Antioquia sino los que envían sacerdotes de otros departamentos que saben que allí siempre habrá un lugar para acomodar una cama más para un necesitado.

"En los Hogares, que acogen niños y niñas en varios de nuestros centros, se les brinda calor de hogar, palabras de aliento y educación para que puedan regresar a la sociedad con otra perspectiva de vida", dijo a Efe monseñor Armando Santamaría Ortiz, quien dirige Hogares San José desde hace más de 25 años.

El prelado detalló que los brazos de la fundación se extienden y alcanzan para arropar a niños de entre dos y cinco años que llegan al denominado Tallercito de San José, que son menores cuyas mamás están en prisión o son prostitutas.

"Cuando los niños cumplen cinco años pasan a los internados en donde están los más grandes y a la vez comienzan a estudiar la primaria básica", explicó monseñor Santamaría, quien creó un fondo al que aportan todo tipo de personas y empresas y que permiten costear la educación de los niños.

Añadió que los niños estudian en las sedes de la obra, mientras que el Estado se ocupa del currículum, al que Hogares San José complementa con recreación, alimentación, salud y vestuario.

Al referirse a la forma en la que están alistando la visita del papa Francisco, monseñor Santamaría aseveró que "los niños están preparándose muy bien espiritualmente".

"Ellos, como los empleados, recibirán al papa renovados; no es que ese día nos vamos a renovar, ya empezamos el lavado interno, estamos limpiando la casa de nuestro corazón".

Enfatizó en que están felices por la visita del papa Francisco, del que destacan su sensibilidad para con los más necesitados y que "la meta más importante de Hogares San José es eliminar o mitigar el dolor de los niños y jóvenes".

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