La indigencia existe por la generosidad del antioqueño

La generosidad contribuye a que los indigentes quieran seguir en la calle, en el área metropolitana hay 3250 habitantes de calle.

Por ARIADNE AGAMEZ

“Los habitantes de calle son seres humanos que no pueden ser barridos y colocados en donde menos se vean” Luz Aida Rendón, Subsecretaria de grupos poblacionales de la Secretaría de Inclusión Social y Familia

La cultura antioqueña se ha convertido en la piedra en el zapato para el éxito de los proyectos que la Administración ha desarrollado en términos de rehabilitación y resocialización de los habitantes de calle.

La solidaridad y el deseo de ayudar a los otros, aumenta el problema. “ La gente dice no a la habitante de calle, pero cuando va en el carro y para en el semáforo, ve a un adulto o a un niño o a una persona deteriorada por la habitancia en calle, le da limosna. Todo porque cree que es la forma más adecuada de ser solidario frente al otro. Sacan el reciclaje y se lo dan al habitante de calle, sacan las sobras de los restaurantes y se los dan a los habitantes de calle” afirmó Luz Aida Rendón, Subsecretaria de grupos poblacionales de la Secretaría de Inclusión Social y Familia.

El consumo de sustancias psicoactivas es la principal razón por la que permanecen en las calles, se estima que entre el 97 y 98% de los habitantes de calle son policonsumidores. “Son personas enfermas, víctimas hoy de la adicción y eso hace que por muchos momentos esas personas no tengan la capacidad de autodeterminación de adherirse a procesos de resocialización o rehabilitación” agregó Rendón.

Pero el problema tiene inicios muy claros y tienen que ver directamente con la Familia, con el núcleo principal de la sociedad. “Un problema personal no trabajado lleva a la persona a consumir y se vuelve un habitante de calle, porque el consumo se vuelve parte de ello. Duelos no desarrollados, una pérdida familiar, no tener una buena relación con la familia o una baja autoestima son los detonantes de la situación” agregó Eliana Marcela Ramírez, Educadora terapeuta.

La administración aumentó la inversión en los programas dirigidos a los habitantes de calle en un 200%. “Pasamos de una inversión de los 12 a 13 mil millones de pesos a una inversión de 39 mil millones de pesos, se pasó de atender a 4 mil personas a atender hoy cerca de 10 mil personas” informó la Subsecretaria de grupos poblacionales de la Secretaría de Inclusión Social y Familia

Existe una línea nueva que es una casa de acogida para jóvenes, en donde se atienden a 250 muchachos diarios de “vida en calle”, pero hay 160 más que ya están en procesos de resocialización en instituciones para esta población.

Hay 444 personas que están en el modelo dual, que consiste en atender y rehabilitar habitantes de calle que tienen algún trastorno mental, además del consumo de sustancias psicoactivas y que son atendidas en el Hospital Mental de Antioquia.

“Dentro del sistema existen horarios de ingreso y de salida, los usuarios ya tienen referenciado el sistema a nivel de ciudad, que en el momento en el que ingresa sabe cuál es la ruta de atención, que es ingresar a la parte de autocuidado, recibir alimentación, hacer parte de grupos educativos, pasar por las áreas profesionales como medicina, enfermería, trabajo social, psicología, profesional en deporte y nutrición” informó Carolina Cuartas Valencia, Trabajadora Social, miembro de la Coordinación de Centro Día 1.

Principalmente se debe entender el consumo como una enfermedad, más que a la calle están anclados es al consumo y el consumo está en la calle.

“Según encuestas y caracterización, el habitante de calle vive de la mendicidad y el reciclaje y eso es producto de la falta de corresponsabilidad de la sociedad” afirmó Luz Aida Rendón .

En Medellín hay 3250 habitantes de calle. Desde el 2013 se inició una intervención frontal con el cierre de ollas y casas de vicio y eso hizo que todas esas personas que estaban escondidas salieran a la luz, lo que permitió que se intervinieran de manera muchísimo más efectiva” agregó.

Hasta hoy se han resocializado 300 personas; el objetivo es lograr un mayor nivel de adherencia para los procesos de resocialización y rehabilitación, pero mientras la sociedad continúe obstruyendo el proceso, será una lucha de corrientes.

“El habitante de calle sólo puede ser retirado si sólo si, está haciendo una acción en contra del Código de Policía o está en estados muy altos de alteración y consumo, ahí pueden ser protegidos por las autoridades, pues son seres humanos que no pueden ser barridos y colocados en donde menos se vean, son seres humanos que tienen derecho a habitar la ciudad como cualquiera de nosotros. Si el habitante de calle no está poniendo en riesgo su vida ni la de otros o deteriorando el lugar en donde esta, tiene todo el derecho a habitar la ciudad de Medellín” resaltó la Subsecretaria de grupos poblacionales de la Secretaría de Inclusión Social y Familia.

Para que los habitantes de calle decidan ingresar a un sistema en el que están establecidas las reglas, en el que deben cumplir horarios, deben aprender a convivir con los demás, luchar contra la frustración y sobre todo luchar por salvar su vida, necesitan sentir la necesidad de hacerlo para acercarse voluntariamente a los programas, pero no sucederá hasta que la sociedad sea consciente de la responsabilidad de su generosidad.

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