El drama de los deportados en la frontera con Venezuela

Por PUBLIMETRO
La cifra
1.088

deportados han llegado a Norte de Santander, de los cuales 244 son niños.

“Nos echaron como a unos perros, nos insultaron, pasaron por encima de nosotros sin contemplación”.
Carmen Ramírez
Deportada de Venezuela.

Amnistia Internacional
Preocupación por DD.HH.

La organización Amnistía Internacional (AI) dijo este miércoles que está “profundamente preocupada” por las denuncias recibidas de graves violaciones de los derechos humanos cometidas contra ciudadanos colombianos en Venezuela en el marco del estado de excepción declarado por el presidente Nicolás Maduro.

“En algunos casos se han denunciado maltratos durante la detención, desalojos forzosos y demolición de casas donde vivían o se cree que vivían nacionales colombianos sin ningún tipo de respeto de garantías”, señaló la organización.

AI mostró una “especial preocupación” por los informes que indican que grupos familiares han sido separados, lo que ha producido que niños queden abandonados en Venezuela después de la expulsión de sus padres a Colombia.

Por ello, pese a reconocer que el Estado tiene el deber de mantener la seguridad y el orden público, recordaron que las acciones destinadas a garantizarlas “no pueden resultar en violaciones de derechos humanos”.

La imagen del alambre de púas en el puente internacional Simón Bolívar que une a Norte de Santander con el estado Táchira, fuertemente custodiado por miembros de la Guardia Venezolana, le ha dado la vuelta al mundo en los últimos días.

Pero no ha sido la única: decenas de niños separados de sus padres, personas atravesando un río con camas, sillas, ropa y demás a cuestas y centros humanitarios abarrotados, así como los más de mil rostros angustiados por una deportación enmarcada en un estado de excepción, son también parte de un álbum fotográfico de la crisis que, precisamente, comenzó con la instalación de un alambre de púas.

“Nos echaron como a unos perros, nos insultaron, pasaron por encima de nosotros sin contemplación”, indicó Carmen Ramírez, una de los 1.088 deportados por la Guardia, de los cuales 244 son menores de edad, y ahora se encuentran en albergues instalados en Cúcuta por el Gobierno y organismos de socorro como la Cruz Roja y la Defensa Civil.

Lea también: “Los problemas de Venezuela son hechos en Venezuela”: Santos

Muchos, entre ellos el expresidente Álvaro Uribe, han dicho que lo que está haciendo el gobierno de Nicolás Maduro con los colombianos se asemeja a lo que la Alemania Nazi hizo en algún momento con los judíos. Y aunque si bien es una comparación exagerada, la tensión en la frontera ha dejado imágenes deplorables: no solo el éxodo de colombianos huyendo de los maltratos de las autoridades venezolanas sino además las retroexcavadoras derrumbando sus casas una vez han sido marcadas con ‘R’ (Revisadas) y ‘D’ (Derrumbar).

“Hace tres días llegó de improviso la Guardia Bolivariana a mi casa, la marcaron, me sacaron, y demolieron la mitad, mientras en la otra mitad estaban mis hijos: uno de 16, otro de 7 y otro de 3 años”, decía desde uno de los albergues la también deportada Graciela Portilla.

“Me subieron en un camión y me sacaron del país y allá (en Venezuela) se quedaron mis hijos. Solo me los devolvieron hasta el otro día y ahora estamos es peleando para que nos devuelvan todas las cosas que hicieron dejar en la casa”, agregó.

Lea también: Protesta frente a la embajada de Venezuela contra Maduro y Santos

Los testimonios de este tipo se cuentan por decenas. Graciela llevaba más de 20 años viviendo y trabajando en Venezuela y, pese a que tenía sus documentos en orden, la sacaron sin complementaciones.

Un caso similar lo vive Fernanda Soler, de 23 años, oriunda de Boyacá, quien trabajaba hace poco más de tres meses en Venezuela. Con su hijo tuvieron que salir del país vecino, dejando atrás a su esposo y su hijo mayor de seis años.

Como estas tres mujeres, el más de millar de colombianos deportados se encuentran en centros de atención humanitaria en la que son atendidas por el Gobierno Nacional y otras entidades.

Ahora, están a la espera de lo que pueda pasar entre los gobiernos de ambos países, si tendrán que reacomodar su vida en Colombia, o podrán retornar a Venezuela, así sea solo a recuperar lo que han tenido que, a la fuerza, dejar atrás.

Encuentre más información de Colombia aquí

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo