Reto para profesores públicos: aprender a usar las Tabletas para Educar

Por Juan Manuel Reyes / Publimetro

Más de 400.000 tabletas fueron entregadas por el Ministerio de Educación Nacional (MEN) y el programa Computadores para Educar del Ministerio de TIC en 2014 a colegios públicos de todo el país. La efectividad de las tabletas depende principalmente del uso que a estas les den los maestros, pero al mismo tiempo otros factores podrían disminuir el impacto que tenga el uso de las tabletas en los estudiantes de Colombia.

Detrás de las tabletas está toda una estructura que ha brindado acceso a Internet y a computadores a los colegios públicos de todo el país. El principal impulso de esto es acercar a los niños a las tecnologías de la información y comunicaciones (TIC), aunque muchas veces los docentes también deben ser acercados a los mismos.

“El principio es llevar las TIC a cada ciudadano”, dice el jefe de la Oficina de Innovación del MEN, Carlos Lugo. “Hay acceso a mayor conocimiento, acceso a contenido educativo que está en Colombia, Estados Unidos, China, y eso pone al estudiante colombiano en igualdad de condiciones con un estudiante en cualquier lugar del mundo”, afirma.

Pero la mayor dificultad se da en el uso de estos aparatos. Para Julián Gutiérrez, exdirectivo de un colegio de Bogotá, “los docentes pasan al camino fácil de buscar un video de Youtube, conectar a un proyector y listo”. La mayor crítica que tiene Gutiérrez es que estos proyectos no han sido concertados viendo qué sucede en el aula, con lo que se dificulta la labor docente.

Estas críticas han sido subrayadas por múltiples casos de docentes que no saben utilizar los aparatos. Una profesora de un colegio público de Boyacá, quien pidió que no fuera revelado su nombre, dice que había recibido una tableta con muy poca capacitación, más allá de “una breve charla para aprender a usarlas, navegar por Internet, lo básico. Pero un seminario, no. Uno termina aprendiendo sobre la marcha”, asegura.

Sin embargo, Lugo aclara que las tabletas son entregadas con una capacitación y un proceso de acompañamiento adecuado, pero que este no es responsabilidad del MEN ni de Computadores para Educar. “Tenemos una serie de asesores externos que nos colaboran con las capacitaciones bajo unas guías determinadas, pero la intensidad y el uso de los recursos destinados se escapan a nuestra vigilancia. Hablamos de capacitar casi 200.000 docentes en todo el país”, reconoce.

Mientras Computadores para Educar se encarga de determinar especificaciones, infraestructura en las instituciones y soporte técnico, el MEN coordina los contenidos con los colegios con programas como el lanzamiento de aplicaciones educativas desarrolladas en Colombia, así como los requisitos de capacitación docente. Esta se realiza mediante convenios con universidades e instituciones de educación superior de todo el país, que ejecutan las capacitaciones.

Computadores para Educar declinó hablar sobre el tema de capacitación, indicando que es competencia del MEN.

La Presidencia de la República no es la única entidad que entrega tabletas a estudiantes oficiales. Entes regionales como las gobernaciones de Antioquia y del Meta también apoyan proyectos de acceso tecnológico mediante tabletas y computadores, aunque bajo los mismos estándares de tecnología de Computadores para Educar.

Otra crítica se basa en la infraestructura para soportarlas. Si bien Computadores para Educar ha llevado Internet gratuito a regiones apartadas del país, para docentes como la consultada por PUBLIMETRO estas conexiones son insuficientes. “Se requeriría una mayor inversión en conectividad para poder utilizarlas mucho mejor, por ahora las conexiones no alcanzan”, afirma.

Claramente la estructura es limitada. Para un colegio con 30 tabletas, la conexión que Computadores para Educar considera como “óptima” es de 2 megas de velocidad. Si bien este requerimiento tiene en cuenta las limitaciones de acceso en ubicaciones remotas sin acceso a redes de fibra óptica, dicha velocidad puede resultar comprometida cuando se usan los aparatos en paralelo.

Además de estas críticas, Lugo admite que puede haber una tentación para que los estudiantes utilicen las tabletas de forma negativa. “Nosotros debemos a veces frenar a los propios estudiantes en el uso de las TIC”, reconoce, “porque sin un control adecuado terminamos entregando aparatos para que los niños jueguen con ellos. Esa no es y nunca ha sido la idea”.

El problema pedagógico

Estudios de universidades en el mundo han mencionado cómo proyectos como Computadores para Educar pueden afectar la capacidad de lectura y de razonamiento matemático en los estudiantes si se utilizan como distractores y no como herramientas pedagógicas. Este es un riesgo importante según Gutiérrez: “Uno no puede pretender que la tecnología por sí misma mejora la calidad educativa”, advierte.

Lugo hace un llamado a los padres de familia para que ayuden a controlar el uso de los aparatos, tanto computadores como tabletas, en los hogares. “Desde las casas se debe enseñar a los niños y jóvenes que una tableta o un computador pueden usarse como herramientas educativas. Necesitamos la ayuda de los padres para que los niños también tengan la posibilidad de educarse”.

El MEN y MinTIC buscan expandir a los 350.000 docentes del sistema de enseñanza pública nacional las tabletas al final del Gobierno Santos, así como la llegada de computadores, proyectores e Internet a todos los colegios, tanto en las capitales como en las regiones más apartadas de Colombia. Se buscará llevar dos millones de tabletas a todo el país en el cuatrienio 2014-2018.

Educación en la tableta

También se han desarrollado aplicaciones diseñadas para que las tabletas se conviertan   en una herramienta tecnológica apropiada para la educación infantil. Según Lugo, este es un paso que se espera completar en el primer semestre de 2015, con lo cual los estudiantes podrán contar con tecnologías desarrolladas en Colombia para aprender en el aula a usar los recursos de Internet y fortalecer las competencias aprendidas de manera tradicional.

Para esto, es posible que los primeros que tengan que cambiar sean los propios docentes, según la profesora boyacense consultada por PUBLIMETRO. “Son un recurso útil para el salón de clase, y como tal los docentes debemos aprender, actualizarnos y sacarles el provecho, porque son como todo: sirven si uno sabe cómo hacer que sirvan”, dice.

Las tabletas no son una reforma estructural en la enseñanza, pero bien utilizadas pueden llegar a ser muy útiles en el salón de clase. Esto no depende únicamente de la presencia o no de los aparatos: debe haber una cooperación entre docentes, estudiantes y los Ministerios de Educación y TIC para lograr que las tabletas no sean simplemente para jugar Candy Crush, sino para que complementen la educación de las futuras generaciones.

LA CIFRA

2 millones

Es el número de tabletas que Computadores para Educar buscará entregar entre 2014 y 2018. De estas, unas 400 mil se entregaron el año anterior.

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