Tribus más amenazadas, bajo la lupa del mundo

Peligro. Los pueblos indígenas tienen que enfrentar asesinatos, suicidios y desalojos. METRO descubre qué pasa con ellos

Por Anthony Johnston

“Quería hacer un documental perdurable, antes de que su cultura desaparezca para siempre”, dijo el fotógrafo Jimmy Nelson sobre las imágenes de algunos de los pueblos indígenas más lejanos. De hecho,  Nelson plasmó su sorprendente trabajo en el reciente libro ‘Before They Pass Away’ (‘Antes de que desaparezcan’), el cual expone el delicado estado de muchas de las comunidades tribales del mundo.

Actualmente hay 370 millones de indígenas, lo que representa el 5% de la población mundial, y es el 15% más pobre, según la ONG Cultural Survival.

Muchos de los grupos étnicos sufren las tasas más altas de desnutrición, homicidio y suicidio en el mundo. Según los activistas, la principal causa es la pérdida de tierras ancestrales, que son necesarias para que ellos mantengan su estilo de vida cazador-recolector.

“Las autoridades deben entender que nosotros no podemos sobrevivir sin nuestra tierra: la tierra es nuestra vida”, mencionó a METRO Nixiwaka, un indio yawanawá de la Amazonia brasileña.

A los pueblos indígenas de Brasil, por ejemplo, les preocupa que los cambios propuestos para la Constitución de su país (la cual actualmente protege los derechos sobre la tierra aborigen)  puedan dar rienda suelta para que las industrias se apropien de su territorio.

El pueblo guaraní, que habita el suroeste de Brasil, ha sentido con mayor intensidad  el efecto de expropiación de tierra. El grupo era el más grande del país. Anteriormente estaba compuesto por 1,5 millones de personas, pero después de años de colonización se redujo a 43.000.

Hoy, los guaraníes han sido expulsados de sus tierras ancestrales para dar paso a plantaciones de caña de azúcar que producen etanol, por ese motivo las tribus han recurrido a vivir en condiciones de extrema pobreza en campamentos al lado de la carretera.

“El Gobierno ha reiterado que está trabajando en la demarcación de los predios, pero la corrupción es generalizada, ya que los dueños de la tierra a menudo pagan a políticos”, señaló Sarah Shenker, experta de la organización brasileña Survival International.

“Una de las consecuencias es que, sin sus tierras, los guaraníes tienen que depender de dádivas estatales”.

Los conflictos entre los propietarios de las tierras y las tribus han significado un aumento en las tasas de homicidio, 210 por cada 100.000 personas –20 veces más alta que en Sao Paulo, comenta Survival International–. Esa falta de esperanza se ha hecho tristemente popular entre los indígenas guaraníes, que enfrentan una tasa de suicidio 34 veces mayor que el promedio nacional, una de las más altas del mundo.

Otros que enfrentan una batalla por la tierra son los bosquimanos, los indígenas de la región del África meridional. En el desierto de Kalahari, el Gobierno de Botswana ha dado permiso a empresas turísticas para excavar pozos de agua (para piscinas), mientras que para las tribus este tipo de licencias han sido negadas.

Cerca de 200 bosquimanos fueron autorizados para cazar en la Central Kalahari Game Reserve (CKGR), originalmente diseñada para proteger el último refugio del pueblo, que ha vivido en África meridional durante milenios.

“Cuando estos residentes permanentes mueran, los bosquimanos ya no tendrán ninguna tierra que puedan presumir ser suya”, comentó Rachel Stenham, defensora de los derechos de las minorías, quien cree que “las autoridades están adoptando una política inherentemente racista”. Las áreas de la CKGR están siendo destinadas para la fractura hidráulica y extracción de diamantes, con un yacimiento valorado en $3,3 mil millones de dólares.

Sin embargo, en otros lugares las cuestiones indígenas comienzan a ganar más representación. Las tribus están creciendo en todo el mundo: entre 2006 y 2011 aumentaron 20% en Canadá y 60% en Australia, más de un millón en los próximos veinte años. En Groenlandia, cuya población es 90% inuit, la gente está tentada con la idea de independizarse de sus amos coloniales, los daneses.

“He visto cómo cada vez más jóvenes asisten a las reuniones nacionales sobre los aborígenes, levantando sus voces con la esperanza de una vida mejor para ellos mismos”, dijo Andrea Landry, una trabajadora de 25 años y miembro de la etnia canadiense anishinaabe.

“Cada vez hay una mayor conciencia del pasado colonial de Canadá, el primer paso es cambiar las percepciones para cambiar la realidad”, mencionó.

Con su cámara, Nelson espera lograr su objetivo: convencer a las tribus de conservar su patrimonio. “A través de mis fotos de estas tribus culturalmente ricas estoy diciendo que modernización –trasladarse a una  gran ciudad y vivir en una choza o casucha– no necesariamente te hará más feliz”.

“No hay que tirar todo por la borda, porque el mundo se convertirá en un planeta gris y homogeneizado”.

Preservación cultural

¿Interrogantes?

Iniciativas como los proyectos ‘Literatura oral’, de la Universidad de Cambridge (un archivo digital de artes indígenas), y ‘Culturas desaparecidas’ (documental periodístico), pretenden ayudar a conservar la cultura antes de que desaparezca sin ningún tipo de registro.

“El estilo de vida de los indígenas nos muestra cómo vivir de forma sostenible”, mencionó Nina Wegner, del Vanishing Cultures Project. “Muchas comunidades viven ajustando su consumo para que coincida con sus recursos”. 

Sin embargo, otros piensan que las comunidades indígenas se benefician poco de estos proyectos de sensibilización.

“Tengo un problema con los grupos no indígenas que reciben una ganancia monetaria por utilizar propiedades intelectuales de los pueblos indígenas”, dijo Andrea Landry, quien pertenece a la tribu canadiense anishinaabe.

“Queremos que los propios grupos aborígenes lideren estos proyectos y no estar en el extremo receptor”.

1
Kazakh
Por más de dos siglos, los hombres kazakh, que habitan el occidente de Mongolia, han cazado a caballo con águilas doradas entrenadas.

2
Chukchi
Las personas del Ártico viven en la península de Chukotka, en el extremo noroccidental de Rusia.

3
Drokpa
Alrededor de 2500 drokpas viven en tres pequeños pueblos en un territorio disputado entre la India y Pakistán.

4
Mursi
 La tribu nómada de los mursi vive en la parte baja del Gran Valle de Rift, en África.  

5
Huaorani
Hasta 1956, los huaorani de la selva amazónica de Ecuador, no habían tenido contacto con el mundo exterior.

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