Jorge Alejandro Mejía: “Para Bogotá un carro pequeño y versátil”

El presidente de General Motors Colmotores de Colombia habló con nuestra CEO, Lina Molina, sobre el carro consentido de la marca, sus proyectos en el futuro y cómo sus modelos se han convertido en los preferidos de los colombianos.

Por Publimetro Colombia

Quiero conocer a Jorge Mejía, un emblema en este país. ¿Cómo empezó en este sector?
En el mundo automotor comencé hace 15 años. Me gradué del CESA y me fui a trabajar con la organización Corona, y a los ocho años el dueño de un concesionario, que era amigo de la familia, me dijo: “Usted por qué no se va a trabajar conmigo, va a manejar un concesionario de carros chévere”.
 
Entonces quedó metido en este mundo de los carros…
Entonces me fui a manejar la Floresta y cuatro años después a Jaime Ardila –quien era presidente de Colmotores– lo trasladaron a Argentina. Nosotros tuvimos una muy buena relación y me preguntó si yo quería trabajar en Argentina y ahí arrancó mi mundo en GM.
Estuve dos años en Argentina.

¿Cómo se da el regreso a Colombia?

De Argentina me trasladaron a Brasil, donde estuve tres años: dos en Mercadeo y uno en Ventas. De ahí me fui como vicepresidente comercial a Venezuela, donde estuve un año. Ahí me retiré de General Motors (risas).

¿Entonces?
Nos devolvimos a Colombia, tuve una corta experiencia en Carvajal y al tiempo un amigo me convenció de que debería seguir en el mundo de la gasolina. Me ofreció irme a manejar Finandina y ahí estuve cuatro años, lo convertimos en banco, y hace casi dos años me llamó Jaime otra vez y me preguntó si volvería a GM y acá estoy.
 
Y le ha tocado una de las mejores cosas, es un hito histórico crear la primera planta en Colombia que ya no solamente es ensambladora sino fabricante de vehículos. Cuéntenos cómo fue ese proceso.
Me tocó ejecutar la idea, aunque lo habían pensado hace unos cinco años. Cuando llegué, un mes antes se hizo el evento de la primera piedra, entonces me tocó llegar a montar toda la construcción, organizar la puesta a punto. Pronto cumplimos un año de haber hecho el primer golpe, que no es producción, porque esta realmente arrancó en junio, pero una planta de estas se demora uno poniéndola a punto, empezando a estampar pieza a pieza, cuando miras dimensiones toca ajustarlas.
 
¿Por qué escogieron Colombia?
Buena pregunta. Más que por qué escogimos Colombia, el tema empieza a integrar un poco más la planta para salir del simple ensamble y tratar de integrar un poco más partes, lo primero que hace es montar estampado. Aunque mal contado, el 50% de las piezas todavía viene de afuera, porque tienen que hacer motores, transmisiones, computadores. Hay piezas que, por la tecnología, difícilmente las puede hacer uno acá.
 Ahora, deberíamos ir aun más hacia un proceso de especialización, estamos trabajando en eso, todavía producimos cuatro plataformas acá, más camiones. El desafío o el reto es que en la medida en que uno especializa debería vender aun más de ese producto y el mercado colombiano no asume todo el producto, entonces tenemos que empezar a exportar y ahí está el gran desafío. El reto del próximo año es que tenemos que llegar a costos suficientes de poder poner el producto en otro país y que sea competitivo.

¿Cómo ha hecho GM para mantenerse líder del mercado por tantos años?
Es el líder hace 30 años. A veces hay titulares que no me gustan. En estos días vi uno que decía “Chevrolet todavía es líder”, todavía no, la suma del primero y el segundo es la participación nuestra, si bien hemos perdido una tajada importante, seguimos siendo líderes en casi el doble de la segunda y la tercera marca. La esencia inicial es tener un producto acorde con el mercado, usando la estrategia de producir en un comercio cerrado y ubicar unos productos que eran exitosos para el mercado colombiano.

La mejor palabra es que se ‘colombianice’ el producto.
Lo que llaman la ‘tropicalización’. Lo otro que yo creo que ha hecho muy bien la marca es el respaldo. Un carro es un bien que dura un tiempo largo, que es un patrimonio importante y que no puede tener problemas en un tiempo y no tener soluciones, soporte. Como decía una persona que trabajó aquí hace muchos años: “El problema no es no tener problema, sino tener cómo solucionarlo” y esa ha sido la fortaleza más grande de GM.

El segmento de las camionetas está entrando fuerte en el mercado, ¿cómo están ustedes en este aspecto?

El mercado colombiano, por sus características, es poco desarrollado, de bajo ingreso, por lo que se compran más los productos pequeños, que son más económicos en términos de precio y funcionamiento.
La camioneta entonces es un aspiracional colombiano pero que cada vez gusta más. Por ejemplo, históricamente se usaba el campero por la facilidad para entrar en el campo. Por otro lado, el estado de las carreteras no es el mejor, especialmente afuera, entonces la gente se siente mejor en una carro más robusto.
Entonces eso es a lo que aspiramos, con carros como la Captiva, comodidad y a buenos precios.

¿Cuál es el carro consentido de la casa?
El más vendido es el Sail.

¿No era el Spark?
El Spark, como producto único, es el más vendido, pero el Sail tiene más variedad, está el Sail con hashbag, con baúl, y eso le da mayor volumen. Creo que para nosotros el Sail es el carro más consentido porque es el que más vende y porque es el que estampamos, es nuestro, con un bajo consumo de combustible. Cubre muchas necesidades del mercado colombiano.

Si tuviera que elegir un carro por cada región de Colombia, ¿cuál sería?

En todas las regiones un Chevrolet (risas). Hay regiones que por su economía son muy fuertes en camionetas o las pick-ups; en Medellín, una camioneta para ir a la finca; en
la costa, los carros más pequeños con aire acondicionado, aunque al costeño le gusta la camioneta grande; en Bogotá, el carro pequeño y versátil, fácil de estacionar y eficiente en consumo de gasolina es fundamental.

Cada vez se venden más carros, ¿habrá espacio para todos?

Le voy a dar una mala noticia en ese sentido, en el país se seguirán vendiendo carros y lo que agrava es que la gente va a usar más el carro. En la medida en que la clase media se fortalece, comprará más carros.
Lo segundo es que la clase media no solo compra el carro sino que va al cine, sale de paseo y eso incrementa los desplazamientos.
Y las autoridades tienen que empezar a controlar más esa inteligencia vial y nosotros lo queremos así. Si la gente no se estacionara donde se tiene que estacionar y las vías estuvieran un poco mejor, y algunas vías fueran más eficientes, se quitan semáforos y se hacen puentes, la movilidad mejoraría muchísimo más, es algo muy simple pero que se puede hacer.

El camino entonces está dado, Colombia tiene diversidad de planes gubernamentales, pero serán nuestros hijos los testigos de este avance. ¿Está de acuerdo con esta afirmación?

Lo que necesitamos es que los planes se ejecuten, todo está comprado, detenido y contratado, pero está detenido, la idea es que no se pare. El plan vial de una ciudad no se puede cambiar cada tres o cinco años, los planes se hacen a largo plazo, si no uno no hace colegios y vías en meses, el plan es a largo plazo, donde la ciudad pueda aportar.

Pasando al tema de fidelización de clientes, ¿cómo han avanzado ustedes en el desarrollo de proyectos para educarlos? Tal como ChevyStar.
Esos programas vienen evolucionando, hace casi diez años lanzamos ChevyStar en términos de recuperación del vehículo, que pudiera pedir ayuda y tener un contacto, ahora contamos con dos sistemas, seguridad y entretenimiento.
Ahora ofrecemos 20 servicios como recordatorio de Pico y Placa, rastreo de robo, reservas en restaurantes, sistema satelital que le da una ruta en caso de que vaya por una vía sospechosa, entre otros servicios. Cuando usted compra el carro, le ofrecen el programa de ChevyStar por un año gratis, después tiene que pagar cerca de 400.000 pesos al año. Pero es una inversión válida porque estamos hablando no solo de seguridad sino también de entretenimiento. Recientemente lanzamos un programa que conecta el ChevyStar con los radios, así programa la música y las emisoras que quiere escuchar.

¿Entonces deben tener un gran call center que reciba estas llamadas?
Manejamos cerca de 30.000 llamadas diariamente de los clientes. También, hace un año, lanzamos una aplicación para ellos, donde pueden hacer varias operaciones desde el smartphone. Por ejemplo, se pueden abrir las puertas desde el teléfono.

Esto les representa un alto costo, ¿cuánto invierten?

No te tengo la cifra, imagínese un call center que tiene un sistema de seguridad superrobusto, con elementos muy sofisticados, con un proceso de desarrollo de investigación, la tecnología avanza muy rápido y toca ver cómo ir mejorando a la altura de las necesidades del cliente.

Currículos

  • Jorge Alejandro Mejía

44 años. Es administrador de Empresas del Colegio de Estudios Superiores de Administración (CESA) y cuenta con un máster en Dirección de Empresas del Inalde. Durante su carrera se ha desempeñado como gerente global de Ofiexpress, director comercial de General Motors Venezuela, gerente de Mercadeo para las operaciones de GM Brasil y GM Argentina, y gerente general de Automotores La Floresta.

  • Lina María Molina

32 años. Actualmente se desempeña como CEO de PUBLIMETRO.
Es ingeniera industrial de la Universidad de los Andes, con MBA en la Universidad Comillas de Madrid, España.
Su trayectoria laboral se ha desarrollado principalmente en el sector financiero en empresas del mundo de las finanzas y el sector farmacéutico.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo