Óscar Córdoba: “En el fondo aún tenemos triunfalismo”

Sin duda es uno de los mejores arqueros en la historia del fútbol colombiano. Óscar Córdoba visitó las instalaciones de PUBLIMETRO, de la mano de Arden For Men para dialogar sobre su actual trabajo como columnista, anécdotas en su sublime momento como portero y del tema que le devolvió la alegría al país: la Selección Colombia

Por Gabriel Murillo/Rubén Noriega

Después de 16 años se vuelve a un Mundial. ¿Cómo vivió ese momento del otro lado del televisor?
Bien. Yo creo que las cosas no se dieron como pensábamos contra Chile. La alegría la sentí más en el partido frente a Ecuador, cuando se le gana. Contra Paraguay era un tema de posicionarse mejor y ser cabeza de grupo… y se logró.

¿Qué diferencias hay entre este grupo y el del 94 y el 98?
Hay muchas diferencias. Son jugadores más maduros en el sentido del profesionalismo. Nosotros estábamos abriendo brechas históricas y deportivas en el sentido de que Colombia no exportaba jugadores. Hoy somos exportadores.

Usted conoce el trabajo de técnicos como Reinaldo Rueda,  Jorge Luis Pinto y del mismo Luis Fernando Suárez, ¿por qué no prosperaron en la Selección y sí en el exterior?
Me parece que la coyuntura que se estaba viviendo en el país obligaba un cambio de estilo. Millones de voces pedían un técnico extranjero, que por la rosca, que por otras cosas… Los directivos oyeron la voz de un pueblo y le dieron la oportunidad a Pékerman. Además, los técnicos colombianos triunfan porque son capaces y la gente les creyó.

¿Qué le dio José Pékerman a la Selección que no le pudieron dar los antes mencionados?
Me parece que la soltó. La Selección antes estaba arraigada al estilo defensivo y Pékerman les dio la libertad para que fueran al frente.
 
¿Cómo ve a su excompañero Faryd Mondragón para el Mundial? ¿Qué tanto influye él en el grupo?
Decir qué tanto influye es muy complicado porque no estoy allí, es algo interno. Es un jugador importante, por lo que hace en cancha. No solo en la Selección, sino su gran rendimiento en el Deportivo Cali… Se le ve el compromiso.

¿Cómo tiene que ser la preparación del equipo de Pékerman?
Pasa más por lo individual que por lo colectivo. Hay jugadores que tienen grandes responsabilidades dentro de la liga con sus equipos. En hombres como Falcao recae el peso del ataque de Mónaco, al igual que James. Esperar que los jugadores lleguen en buen momento y ese remate de trabajo les dará el nivel.

¿Pero las lesiones se pueden evitar o uno debe ir más precavido?
Las lesiones no se evitan. Si tú vas con miedo en una jugada, estarás más expuesto a recibir la lesión. Tú no vas preparado a recibir el golpe.

En el lado personal, ¿con quién le faltó cambiar guantes?
Con Peter Schmeichel. Fue al único arquero que le pedí el buzo. Me lo mandó con Juan Pablo Ángel y en ese buzo caben dos Óscar Córdoba (risas)… y el mío se lo puso al hijo.

El error en la final de la Libertadores (1996) jugando con el América frente a River Plate, el de la Selección frente a Argentina por Eliminatorias del 2006 o el 7-3 con Millonarios ¿Qué recuerdo le duele más?
Todos duelen. Lo que pasa es que cada error va forjando la espada. Una cosa pudo haber pasado si éramos campeones con Colombia o con el América en la Libertadores. Pero pensar en lo que pudo haber sido o con lo que fui, me quedo con lo que fui.

¿Cuál fue el técnico con mayor influencia en su carrera?
Pacho (Francisco Maturana). Porque por su decisión llegué a Nacional, por su decisión llegué al América y por su decisión llegué a la Selección.

¿Él fue que le dio el punto de quiebre a la historia del fútbol colombiano?
Sí, totalmente.

¿Lo tenía de ‘hijo’ Iván René Valenciano?
Sí (risas)… ya sabía que cuando jugábamos contra Iván tocaba hacer dos goles. Siempre me hacía uno.

Para las Eliminatorias del 94 usted jugó los dos últimos compromisos, frente a Perú  y Argentina del 5-0, y para las del 98 jugó el último frente a Argentina, pero fue suplente en el juego decisivo frente a Venezuela. ¿Esas clasificaciones se vivieron igual a la que se vivió hace poco?
No. Totalmente distintas. Colombia clasificó contra Ecuador, muestra de ello fue la celebración de la hinchada y de los jugadores. Una cosa cuando clasificas con afujías y otra con tanta holgura.

¿Cree usted que Mario Yepes, quien fue compañero suyo, está a la altura de la competencia con la que se juega actualmente y más la de un Mundial?
Al Mundial tiene que ir aquel que esté en buen momento futbolístico, ojalá Mario lo esté. Por la experiencia de Mario organizar la defensa, pero en los últimos partidos nos desnudaron. La preparación fue poca para un partido con la Selección.

¿Cómo ve a Camilo Vargas?
Anda bien, madurando, creciendo. Toca esperar a la Copa Libertadores para verlo con más responsabilidad y así tenga mayor bagaje con la Selección.

¿Qué pasó por su cabeza en el momento del autogol de Andrés Escobar?
Uno piensa muchas cosas, pero la misma profesión te lleva a que sea un pensamiento y sigas. En el arco no puedes quedarte en lo que pasó, hay que seguir.

¿Con qué club soñó para jugar?
Arsenal. Me senté a negociar  y se cayó en una semana. No se dio porque los turcos tenían la primera opción sobre la compra del pase y mandaron la situación a FIFA.

¿Su saque nadie más lo tiene?

Nelson Ramos es un abanderado de ese saque. Eso es trabajo, en el colegio  jugaba como jugador. También, me quedaba 15 minutos después del entrenamiento para ensayar con ambas piernas y eso me permitió manejar los dos perfiles.

Córdoba analiza desde la tribuna y la opinión lo que pasa en la cancha. ¿Cómo ve ese cambio de rol?
La cuestión es que yo no critico. Doy mi opinión y no quiero que se vuelva verdad. Tú la recibes y en ti está si las recibes bien o mal, si la compartes o no. Pero yo no quiero imponer mis comentarios, que es diferente. Cuando opino, es porque tuve un balón a 200 km por hora, o enfrentar a tres delanteros que te vienen a romper.

¿Qué recuerda cuando Óscar Julián Ruiz dio por finalizada la final Intercontinental frente a Real Madrid?
No recuerdo. Ese es el tema, es tanta la alegría que uno se invade de eso. Viene “Chicho” Serna, se trepa en el arco, entonces toca revisar los videos para poder recordar.

¿Qué se viene para los muchachos de la Selección en estos meses?
Prepararse bien. ¿Qué debemos hacer nosotros?, respaldarlos. Ellos son seres humanos y pueden tener errores o darnos la gloria.

¿Qué debemos soñar?
Que vamos a ver un lindo espectáculo.

¿Y todavía queda triunfalismo del 94?
Ya estamos prevenidos del triunfalismo del 94. Pero en el fondo tenemos triunfalismo, se vivió  contra Chile. La reacción de la gente en el estadio cuando íbamos perdiendo 3-0, era preocupante. Ese golpe les dijo: ¡ojo, ojo! Los que estuvimos en el estadio o los que vieron el partido en la casa y se sintieron amargos, vieron que no somos imbatibles

Para terminar, El Córdoba de hoy ¿cómo se ve y cómo es el trabajo con la marca Arden For Men?
En mi vida bien. Lo que hice en mi carrera deportiva la gente lo recuerda con profesionalismo, con respeto. Con la marca nos identificamos con eso. Primero somos tradicionales, no somos nada díscolos. Mantenemos esa imagen de seriedad. Hoy lanzamos la marca Clinical, no por moda, sino por necesidad. Eso sí les digo: te deja fresco, (risas)…

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