Adiós, pajaritos. Los extrañaremos ¿Por qué se tuvieron que ir?

El cambio climático les está afectando y es una advertencia sobre el futuro de la raza humana

Por Publimetro Colombia

Ah, hermosa mañana de domingo: el sol brilla, los pájaros cantan. Un momento: las aves podrían no estar cantando. De hecho, tal vez podrían no estar ahí. “El calentamiento global ya ha cambiado la vida de los pájaros cantores”, dice Ted Cheskey, director de Conservación de Aves en Nature Canada.
Como la primavera en el Ártico llega cada vez más temprano, como resultado del cambio climático, el ritmo de la migración primaveral para el apareamiento de las pájaros cantores del Ártico puede que ya no coincida con el momento en el que su suministro de alimentos llegue.

“Ellos migran hacia el norte, influenciados principalmente por los cambios en la duración del día”, explica Natalie Boelman, profesora investigadora del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de Columbia University, quien está realizando una investigación sobre las aves cantoras y el cambio climático.

“A medida que la primavera comienza más temprano, las plantas empiezan a crecer, y puede que los insectos salgande manera más abundante que antes. Como resultado, en el momento en el que los pájaros cantores del Ártico tengan crías que alimentar, la mayoría de los insectos con los que planeaban alimentar sus nidos pueden haber desaparecido”.

La naturaleza es cada vez más confusa

Los patrones del clima ya no son predecibles, y esto está cambiando la fecha en la que las aves ponen sus huevos y en  lugares donde la temperatura de la primavera es cada vez más alta. “Debido al cambio climático podría ser que no volvamos a ver algunas de las aves a las que estamos acostumbrados en nuestros patios traseros”, señala Boelman.

Con un menor número de aves, o sin ellas, que atrapen los insectos, la población de insectos aumentará con mosquitos fastidiando humanos, larvas de polilla comiéndose hojas de los árboles y bichos arruinando las cosechas.

Sin pájaros cantores, menos plantas serán polinizadas. En Canadá, el 95% de las aves que se alimentan de insectos voladores han desaparecido en los últimos 40 años. El 5% restante se debe esforzar en exceso y hasta encontrar una pareja representa un desafío.

Sin embargo, hay algunas buenas noticias: “Las especies que viven entre los seres humanos son más adaptables que otras especies de aves”, dice Cheskey. “Algunas incluso se están beneficiando del calentamiento global. En el sur de Canadá estamos teniendo inviernos más cálidos que hace 50 años, por lo que los patos y los gansos no tienen que migrar nunca más”, agrega.

De hecho, los europeos del Norte pueden ver ahora  más especies de aves en sus patios traseros. Y, algunos pájaros cantores que viven en climas más fríos ven sus hábitats crecen en tamaño a medida que el aumento de temperatura está haciendo que los paisajes alrededor de su hábitat actual sean más favorables para la alimentación y la cría.

Como resultado, los numerosos pájaros cantores pueden migrar hacia el norte más allá de lo que podían en el pasado.

Pero para adaptarse al cambio climático, tendremos que ayudar a las aves. Cientos de miles de personas ya lo están haciendo, recorriendo la naturaleza para documentar las aves y sus hábitos.

“Dado que el cambio climático está afectando a las aves, los investigadores de la ciudad son mas necesarios, y más personas se están interesando en la observación de las aves”, señala Susan Keeton, directora de proyectos de la organización británica Exploring Your Environment (EYE). “Únase al grupo local de ciudadanos científicos”, aconseja Cheskey. “Está haciendo ciencia y a las aves un gran servicio al observarlas en su área. Es una actividad divertida también, y lo conecta con el mundo que hay afuera”.

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