Review 2010- 2020: 5 fenómenos que transformaron la moda de la década

De cómo pasamos de una dictadura de la moda a una…¿democracia?

Por Luz Lancheros

En esta primera década la revolución digital se aceleró, también trayendo consigo cambios en la industria y en cómo consumimos moda. Estos son los más destacados.

Del reinado del papel cuché al reinado de lo digital 

En esta década vimos cómo varios medios tradicionales, en lo referente a moda, tuvieron que cancelar su circulación o apostarle a lo digital para mantener su versión impresa. Y esto se engloba con la crisis mundial de medios y también de retail: de hecho, según un reporte del portal Statista, el valor total de las ventas online globales alcanzará 3,45 billones de dólares para 2019, creciendo un 19% más que en 2018. Mientras que el retail solo tuvo el 14.1%. Asimismo, las redes sociales, que se asomaban tímidamente, ahora son las que más capitalizan las formas de verse: Instagram superó el billón de seguidores activos, los nuevos íconos de moda son los influencers, hasta el punto de ser digitalizados y todo lo que compete a la realidad aumentada y a la viralización (lo primero, en el caso de apps que visten y maquillan o muestran otras formas de verse; y lo segundo, en cuanto a las piezas que absurdamente marcaron hits en ventas), se ha vuelto ya normal en la industria y la forma de consumir.

Woke: las nuevas formas de la belleza 

La era de la inclusión se consolidó en esta década. Se abrieron los mercados y las imágenes a nuevos tipos de belleza y asimismo a íconos que rompen estándares en género, raza y tallas. Y las marcas que no entendieron eso quedaron atrás, como Victoria’s Secret, al punto que tuvieron que cancelar su icónico desfile. Otras, en cambio, como Fenty, según la consultora Grand View Research, llegará a vender 200 billones de dólares para 2025. “Desde lo digital y redes sociales ha cambiado bastante el estilismo. Esto también ha hecho que cambien los ideales de belleza y Fenty, por ejemplo, ha generado un cambio interesante y una influencia que perdurará los próximos años en el mundo de la moda”, explica a Metro la consultora de la agencia mundial de tendencias WGSN, Mariale Pascua.

Woke: así le exigimos a la moda

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#DGlovesChina ? More like #DGdesperateforthatChineseRMB lol.  In a bid to further appeal to luxury's covetable Chinese consumers, @dolcegabbana released some hella offensive “instructional” videos on the usage of chopsticks.  Pandering at it's finest, but taken up a notch by painting their target demographic as a tired and false stereotype of a people lacking refinement/culture to understand how to eat foreign foods and an over-the-top embellishment of cliché ambient music, comical pronunciations of foreign names/words, and Chinese subtitles (English added by us), which begs the question—who is this video actually for?  It attempts to target China, but instead mocks them with a parodied vision of what modern China is not…a gag for amusement. Dolce & Gabbana have already removed the videos from their Chinese social media channels, but not Instagram.  Stefano Gabbana has been on a much-needed social media cleanse (up until November 2nd), so maybe he kept himself busy by meddling with the marketing department for this series. Who wants to bet the XL cannoli “size” innuendos were his idea? Lmao. • #dolceandgabbana #altamoda #rtw #dgmillennials #stefanogabbana #shanghai #chinese #italian #cannoli #meme #wtf #dumb #lame #chopsticks #foodie #tutorial #cuisine #italianfood #asianmodel #asian #chinesefood #dietprada

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Las marcas ahora se deben a sus consumidores. Y eso fue lo que vimos con tantas campañas virales a favor y en contra de lo que ellas proponían. “Las marcas se dieron cuenta que no pueden venderles a los consumidores lo que ellas quieren, sino lo que les piden. Vimos también la fiscalización de las personas hacia las marcas, donde las personas buscan aquellas con las que se sientan reconocidas. Por eso han caído marcas que no representan a la gente o que posan, porque son crucificadas. Incluso se han politizado marcas, como Patagonia, por ejemplo”, explica a Metro Mariale Pascua.

Woke: así cambiamos la forma de consumir

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Repost @fashionrevolutionindia “We can’t imagine the grief that the families of the Delhi factory fire victims must be feeling right now. Our thoughts, prayers, love and commitment to continue this campaign is with them all. The world is watching once again as the textiles industry witnessed yet another tragedy this past Sunday.” “We hope that this tragedy is a huge wake up call to producers, consumers and governments around the world to do more. We are all to blame and we can also all be the change. Factories such as these exist because we turn a blind eye to how our garments, accessories and necessities are made. Most people like to save a buck or two and often that is at the expense of somebody’s living wage or working conditions. We do need greater governance and we call for more transparency and responsibility from manufacturers and retailers. We should all be more accountable. Although the Indian government has pledged compensation for the victims we wonder what the price of life is these days. We call upon a much needed change. Let this not become the narrative of this industry. Let’s ask those crucial questions when you do buy or before you buy consumer goods” #whomademyclothes #whomademybag #fashionrevolution #reuters & #associatedpress 📸

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En esta década ocurrió la tragedia de Rana Plaza, que dejó 1127 muertos, y que mostró cuán inhumanos y esclavizantes eran los modos en que el fast fashion tenía su producción (irónicamente, en esta década, Amancio Ortega, dueño de Zara, se convertía en uno de los hombres más ricos del mundo). Documentales como The True Cost y movimientos como The Fashion Revolution comenzaron a tomar auge, así como varios canales de intercambio y reventa de ropa. “Hace algunos años, una de las macro-tendencias que presentamos hablaba del antropoceno. La era del hombre. Y ahí nos dábamos cuenta de cómo seríamos más conscientes sobre los desechos que producimos. Así, podríamos cuestionar cómo consumir y desperdiciar menos”, explica Mariale Pascua.

La vuelta de la nostalgia

Gucci se volvió un collage de la nostalgia de los años 70 y 80 que catapultó sus ventas y la puso otra vez en el primer nivel de la industria. Pero también, a lo largo de la década pasada, vimos una vuelta progresiva hacia los 90 en cuanto a maquillaje, prendas icónicas (desde slip dresses hasta leñadoras y todo el athleisure) hasta terminar en el fasto de los años 80, como vemos con Versace y con Mugler, que se vieron en pasarelas y alfombras rojas. También vimos el auge del streetwear, con marcas como Louis Vuitton con Virgil Abloh y Vetements. El “feísmo” también estuvo en auge al llevar a la pasarela piezas como los crocs y los trainers, entre otras.

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