¿Cómo manejar la paraplejia en perros?

La paraplejia es la pérdida de la función en las extremidades debido a lesiones nerviosas en el cerebro o en la medula espinal.

Por Ciudad de Mascotas

Cuando un perro experimenta parálisis, a menudo es porque la comunicación entre la médula espinal y el cerebro ha sido interrumpida. En algunos casos, el canino no es capaz de mover sus piernas, un estado de parálisis total, y en otros casos, aún puede haber cierta comunicación entre el cerebro y la columna vertebral, y el perro sólo aparentará debilidad o tendrá dificultad para mover sus piernas, una condición conocida como: parálisis parcial.

También hay casos en los que un perro puede estar paralizado de las cuatro patas (tetraplejia), y en otros, el perro puede ser capaz de controlar el movimiento en algunas de sus piernas, pero no todas. Esto se determina por la ubicación del trauma, ocurrido en el cerebro, la columna vertebral, los nervios o los músculos.

Algunas razas son más propensas que otras

Los perros que están cerca del suelo con la espalda alargada, como el de raza salchicha y el basset hound, son comúnmente afectados por la rotura de los discos vertebrales al ejercer presión sobre la médula espinal, una condición conocida como enfermedad del disco intervertebral.

Por su parte, algunas razas están genéticamente predispuestas a una condición llamada mielopatía degenerativa (MD), una enfermedad que ataca a los nervios en el lomo de los perros más viejos (más de siete años). Se trata de una acción lenta, un trastorno progresivo que finalmente conduce a la parálisis de las patas traseras. Las razas afectadas por esta enfermedad son el corgi galés, boxer, pastor alemán, perro perdiguero de la Bahía de Chesapeake, y setter irlandés.

Síntomas

Aunque todos los canes tienen formas diferentes de manifestarse sobre como llevan la enfermedad, la mayoría presentan estos síntomas:

-Inmovilidad de las cuatro patas (tetraplejia).
-No poder mover las patas traseras (paraplejia).
-Camina con las patas delanteras mientras arrastra las patas traseras.
-Es posible que haya dolor en el cuello, la columna vertebral o las piernas.
-No puede orinar.
-No es capaz de controlar la defecación.
-En algunos casos presentan estreñimiento.

Diagnóstico

Usted tendrá que dar un historial completo de la salud de su peludo, el inicio de los síntomas y las posibles incidencias que hayan podido dar lugar a esta condición, tales como picaduras de garrapata, o lesiones recientes por saltar o caer. Durante el examen físico, su veterinario prestará mucha atención a qué tan bien su perro es capaz de mover sus piernas, y lo bien que es capaz de responder a las pruebas de reflejos. El experto también pondrá a prueba la capacidad de su perro para sentir dolor en las cuatro patas, el control de la cabeza, la columna vertebral, y las piernas en busca de signos de dolor y el estado de alerta al tacto.

Todas estas cosas le ayudarán al médico veterinario a ubicar el lugar en la columna vertebral donde los nervios o los músculos están teniendo problemas. Las pruebas básicas de laboratorio incluyen un conteo sanguíneo completo, un perfil bioquímico y un análisis de orina, ellas pueden determinar si su perro tiene una infección-bacteriana, un virus o una reacción de toxinas, que está interfiriendo con las vías nerviosas. Sin embargo debe saber que serán las imágenes de rayos X de la columna vertebral quienes podrán mostrar evidencia de la infección, una malformación de las vértebras, o una hernia de disco que está presionando contra la médula espinal o provoque que el can sufra de esto.

En algunos casos, también pueden ordenar una radiografía especial llamada mielograma. Si estas técnicas de imagen no son útiles, su veterinario puede ordenar una tomografía computarizada (TC), o una resonancia magnética (IRM) del cerebro y la columna vertebral de su perro, los cuales ofrecen una imagen muy detallada. En algunos casos, su veterinario puede tomar una muestra del líquido alrededor de la columna vertebral, para el análisis, o muestra de los músculos o las fibras nerviosas para una biopsia. Estos análisis pueden determinar la presencia de una infección en el cerebro o la columna vertebral.

Tratamiento

El tratamiento dependerá de la causa de la parálisis. Si su perro no puede caminar, orinar, o defecar por sí mismo, lo más probable es que sea admitido en el hospital mientras su veterinario trabajará para entregar un diagnóstico. A partir de ahí el experto realizará un seguimiento de la recuperación y el progreso de su perro.

Si su perro tiene dolor, se le dará medicamento para ayudar a controlarlo, la vejiga se vacía varias veces al día por catéter, y el peuldo será movido físicamente para asegurarse de que no le salgan úlceras por permanecer en un mismo lugar durante demasiado tiempo.

Pero si la causa de la parálisis es una infección o una hernia discal, la condición será tratada ya sea con medicamentos, cirugía, o terapia. Los medicamentos anti-inflamatorios se utilizarán para reducir la inflamación de los nervios. Los tumores u obstrucciones del flujo sanguíneo pueden ser reparados quirúrgicamente, dependiendo de la vulnerabilidad de la ubicación. Algunos perros paralizados se recuperan muy rápidamente. Dependiendo de la severidad de la enfermedad, su perro se puede permanecer en el hospital hasta que sea capaz de caminar, o su veterinario decidirá enviar a su perro a casa con una guía para proporcionar cuidados y la recuperación en el hogar.

Cuidados

  • Se hace necesario brindale terapia física a su perro.
  • El masaje y la flexión suave de las extremidades son útiles.
  • Nadar es un excelente ejercicio, ya que no somete a cargas.
  • Puede hacer que su perro camine utilizando un cabestrillo bajo su vientre para que sostenga sus piernas traseras mientras camina. Use una toalla como cabestrillo, o puede comprar un cabestrillo en una tienda de productos para mascotas o veterinarias.

 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo