Preparándome para ser mamá

¿Por qué es tan importante la etapa de preconcepción para ser mamá?

Tú decides sobre tu cuerpo.

Puede que haya llegado el momento de ser mamá, porque así lo quieres y lo planificaste dentro de tu proyecto de vida y por esta razón, a pesar de querer quedar en embarazo, tienes muchas inquietudes sobre este tema.

¿Qué hacer?

Es más fácil de lo que parece. Lo primero que debes realizar es solicitar a tu IPS o a tu ginecólogo de confianza una cita de consulta preconcepcional para recibir la información necesaria sobre este proceso biológico.

Lo ideal es que esta consulta la pidas con antelación, entre 6 a 12 meses antes de la gestación. De esta forma tú y tu pareja, si es el caso, podrán revisarse física y psicológicamente para entrar a esta etapa de la vida. Además, el diagnóstico que entrega este proceso facilitará la toma de decisión para que el embarazo pueda llegar con normalidad y sea vivido con vitalidad.

Atención integral y multidisciplinaria, análisis de riesgos y experiencias durante el embarazo, exámenes del cuerpo para verificación, controles periódicos para diagnósticos, entre otros beneficios, son realizados para que las futuras mamás tengan todo claro sin ninguna duda.

Lo ideal es que el embarazo pueda llegar de la mejor manera, con tranquilidad y seguridad. Para esto debes asesorarte de quienes saben y pueden aconsejarte en el momento oportuno. Famisanar, por ejemplo, tiene a tu disposición un completo equipo de especialistas que estarán dispuestos a acompañarte en este proceso.

Ahora bien, algunas mujeres podrían preguntarse qué es lo mejor de la consulta preconcepcional y la repuesta está en que meses antes de lograr quedar en gestación, las futuras madres deberán saber los cuidados pertinentes que deben tener sobre su cuerpo, sus hábitos e incluso conocer con cercanía a su bebé evitando complicaciones en un futuro como lo puede ser la morbilidad extrema materna. Si deseas conocer más información sobre los cuidados que debes tener antes de ser mamá y los diferentes procesos para que esta etapa sea de las mejores en tu vida, puedes ingresar a la página web de Famisanar y resolver cualquier duda o pedir ayuda en caso de ser necesario.

Riesgos y cuidados durante y después del embarazo

Morbilidad Materna Extrema: un estado de alerta que exige atención oportuna

Muchas madres en gestación pueden padecer los síntomas sin saber el peligro que corren.

Algunas madres, mientras se encuentran en proceso de gestación, pueden llegar a tener temperatura superior a los 38 grados centígrados, dolores de cabeza intensos, aumento del sangrado y picazón vaginal, vómito persistente y hasta alteración de la vista. Cuidado, porque si tienes o llegas a presentar estos síntomas podrías estar en peligro de sufrir Morbilidad Materna Extrema.

Cuidado, porque si tienes o llegas a presentar estos síntomas podrías estar en peligro de sufrir Morbilidad Materna Extrema.

Esta complicación se puede presentar durante el embarazo, el parto o hasta los 42 días posteriores al fin de la gestación. Y puede ser mortal para la madre que no reciba la atención requerida en el tiempo estipulado.

La falta de tratamiento farmacológico y no farmacológico de las mujeres que sufren MME (Morbilidad Materna Extrema) son dos de los aspectos esenciales que pueden hacer de esta problemática un proceso crítico, además del tardío reconocimiento de los síntomas que llevan a las mujeres a asistir a los centros médicos.

Por esa razón es fundamental que al presentar algunos de los signos, las madres visiten el centro de salud para verificar que todo se encuentra bajo control y así poder descartar la morbilidad o, en su defecto, lograr tratarla con el mayor tiempo posible.

¿Cuáles son los sintomas?

  • Temperatura igual o mayor a los 38 grados centígrados.
  • Dolor de cabeza intenso y frecuente, visión borrosa, escuchar zumbidos o pitos en los oídos.
  • Aumento del sangrado, flujo con mal olor o picazón vaginal.
  • Salida de coágulos de sangre con mal olor.
  • Signos de infección en la herida de la cesárea como: enrojecimiento, endurecimiento y/o calor localizado.
  • Senos rojos inflamados o calientes.
  • Inflamación en cara, manos y pies.
  • Dolor o ardor al orinar.
  • Vómito persistente.
  • Llanto fácil o tristeza constante que pueda ser también evidencia de depresión posparto.
  • Dificultad o problemas respiratorios.
  • Ataques o convulsiones.
  • Desmayos.

Para evitar cualquier complicación, es recomendable asistir sin falta a los controles de medicina especializada, tomar correctamente los medicamentos (en caso de tenerlos) y dirigirse al centro médico en caso de presentar un síntoma.

Si deseas conocer mayor información sobre la MME, puedes ingresar a la página de Famisanar y pedir ayuda en caso de ser necesario.

Depresión posparto, mitos y realidades

Todo lo que debes saber sobre la depresión posparto

¿Cómo detectar la depresión posparto?

Las madres, una vez dan a luz, comienzan una nueva vida, en compañía del hijo que estuvo por 9 meses en su vientre.
Sin embargo, pueden llegarse a presentar síntomas que no las hace sentir cómodas.

La depresión posparto puede presentarse por dos semanas o más tiempo interfiriendo en las actividades de la vida diaria de la mujer. La tristeza posparto o depresión puerperal menor solamente dura 2 o 3 días sin interferir en la vida diaria de la mujer, pero si la nueva mamá continúa con sentimientos incómodos y no asociados a la vida normal, hay que entender y afrontar que se está pasando por esta etapa.

¿CÓMO SABER SI SE TIENE DEPRESIÓN POSPARTO?

Las madres pueden llegar a tener síntomas parecidos a los de la depresión mayor, y en caso de presentarlos es necesario acudir a un centro médico para llevar este proceso con normalidad:


  • Tristeza extrema.
  • Culpa.
  • Llanto incontrolable.
  • Insomnio o sueño excesivo.

  • Pérdida o exceso del apetito.
  • Irritabilidad e ira.
  • Cefaleas y dolores corporales.
  • Cansancio extremo.

  • Preocupaciones poco realistassobre el bebé o desinterés.
  • Ideación suicida.
  • Ansiedad o ataques de pánico.

  • Sensación de ser incapaz de cuidar el bebé o de serinadecuada como madre.
  • Temor de dañar al bebé.

¿QUÉ MÁS HACER?

Además de asistir a un centro especialista que te ayude a llevar este proceso, es importante que realices ejercicios y te mantengas activa. Puedes consumir alimentos ricos en omega-3 y entender que todo es un proceso que tiene como objetivo volver a la normalidad.

Es importante que no te asustes al notar los síntomas de depresión posparto, porque como tú, hay otras madres que pasaron y pasarán por lo mismo. Solo debes recibir la atención requerida para que con el paso del tiempo puedas sentirte tranquila y feliz con tu bebé.

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