La situación del cine nacional depende de cómo se promociona: Claudia Triana

2015 pasará a la historia como un año dorado para la cinematografía nacional y nadie mejor que Claudia Triana, directora de Proimágenes, para hablar del tema.

Por MAURICIO BARRANTES / PUBLIMETRO

Festivales de cine nacientes como IndieBo y el BIFF, una histórica participación en Cannes de cintas como La tierra y la sombra y El abrazo de la serpiente, récord de asistencia a las salas, marca histórica para la película colombiana más vista de todos los tiempos (Magia Salvaje), Antonio Banderas y Tom Cruise grabando películas en territorio nacional, decenas de películas, documentales y cortometrajes en pantalla gigante. Todo parece converger en una sola idea: el cine colombiano vive un momento único en cifras, calidad y reconocimiento internacional.

Y la locomotora pro-imágenes en movimiento no para, la semana pasada se entregaron estímulos del Fondo de Desarrollo Cinematográfico para producir más audiovisual. Lo más llamativo es que entre los jurados internacionales hubo un mismo eco: la admiración por la transparencia en la entrega de estímulos, ejemplo para la región, y el auge del cine nacional, que lleva a pensar que es el momento en que Colombia debe brillar con productos, proyectos e ideas. Claudia Triana, directora de Proimágenes, y quien ha entregado su vida al cine colombiano concedió una entrevista a PUBLIMETRO para hablar del momento actual de la cinematografía nacional.  

Triana, una de las pocas personas con autoridad para hablar del cine en Colombia, asegura que se vive un fenómeno interesante en producción y exhibición, en el que se está empezando a crecer en pantallas de cine, más que en Bogotá, o en las 5 ciudades más importantes, Cali, Medellín, Barranquilla, Bucaramanga, en otros lugares, con lo que se comienza a diversificar el mercado.

Este año Colombia ha tenido una destacada visibilidad internacional de su cinematografía, ¿qué opina de este auge del cine colombiano, a qué se debe?

Hay mayor producción, hay mayor calidad, hay toda una política cinematográfica que permite que se estén haciendo películas de manera sostenida. Hemos ido aprendiendo   y gracias a un sistema de estímulos que ha estado vigente desde hace 12 años, de manera consecutiva, se han creado núcleos de gente que produce largometrajes, cortometrajes, documentales y eso va generando una masa crítica que cuenta con más experiencia y que está empezando a hacer películas mucho más maduras. Lo que creo que es que la situación del cine nacional depende de la percepción y de cómo se hace la promoción a las películas nacionales.

La distribución y promoción resultan temas difíciles cuando se compite con los grandes presupuestos de las películas de Hollywood ¿cómo se podrían mejorar estos eslabones de un filme para llegar a más colombianos?

Es un desafío que no es fácil porque en todas partes del mundo pasa un poco lo mismo, la preponderancia de las películas de los grandes estudios de Hollywood, que son para todos los públicos. Son muy pocas las películas nacionales que son para todos los públicos, además de no tener grandes presupuestos en promoción. Películas como Rápido y Furioso, éxitos de taquilla en Colombia, atraen de forma masiva al público, por eso hay que saber qué se tiene en la mano, si es una película independiente, se tiene que saber cómo se mercadea. Hace falta explorar el marketing para las películas independientes, que lleve a saber a qué público están dirigidas, porque hay público para todo y hay que ganar espacios alternativos.

En el tema de las salas, la idea es que se llegue a más lugares en el país, ¿cómo ve el tema de distribución alternativa para llegar a más lugares?

Son dos retos distintos, uno es cómo llegarle a las regiones que hoy no tienen ningún acceso al cine y otra es cómo lograr que algunas de las salas se especialicen en proyectar películas más independientes. Donde no hay nada, donde se exhiben películas en las bibliotecas, en las casas de cultura, en algún festival, algún colegio, será mucho más limitada la oferta y no se sabe muy bien la calidad. Y, por otra parte, hay que fortalecer espacios alternativos, al punto en que los dos caminos puedan empezar a operar de una manera simultanea.

En el tema de formación de públicos, hay mucha gente que se resiste a las historias del cine colombiano ¿Cuáles serían las estrategias para formar públicos aquí en Colombia?

El tema de formación de públicos no es una cuestión de hoy vamos a formar el público y mañana está formado, es una cuestión que empieza desde la escuela. Hay muchos colegios donde los niños en su vida nunca han ido a una sala de cine, cuando la apreciación al lenguaje audiovisual debería ser como una asignatura para despertar la curiosidad de ver otros productos, pero hasta ahora las iniciativas han sido muy tímidas. Ya en cuanto a las temáticas, en el cine nacional se ven historias de amor, de dolor, que están centradas en el desarrollo de los personajes, concentradas en mover fibras y seguir puntos de vista del director, lo que refleja una forma madura de mostrar la realidad.

¿Cuáles deberían ser las políticas públicas que deben fortalecerse en Colombia para mejorar la situación de la cinematografía?

Las obras audiovisuales cambiaron la manera de hacerse y consumirse. Creo que hay que ajustar la legislación a una cuestión mucho más transversal para que las responsabilidades de los ministerios sean mucho más articuladas. Por otra parte, sí creo que tenemos que mejorar las opciones de circulación del cine y de las obras audiovisuales colombianas a nivel nacional y a nivel internacional. Y por último, creo que es un tema de formación de públicos, que debe articularse con el Ministerio de Educación para ir sembrando semillas que consoliden una estructura de mayor impacto en el país. Esos tres caminos si se abren serían unos pasos de políticas muy interesantes para el futuro.  

¿Qué beneficios se han logrado con el Fondo de Desarrollo Cinematográfico y la nueva ley?

Del FDC en estos 12 años se han entregado como 1908 estímulos para las diferentes etapas de una película. Hay más producción, más oficio, mejor gente con que usted se puede relacionar, hay mayor exposición internacional. Espacios para que la gente se foguee con personas del exterior y vea cómo funciona el mundo del cine. Ya tenemos 15 proyectos aprobados de la segunda ley, a través del comité fílmico Colombia, 8 de los cuales ya se han pagado la devolución,. Se han invertido en el país 66.00 millones de pesos de un dinero que antes no estaba en la economía, que tiene que ser a través de empresas cinematográfica. Está quedando empleo, noches de hotel y el intercambio de experiencias. Entonces hay toda una transferencia de experiencia y de conocimiento que está sirviendo a los productores, actores, maquilladores, a los luminotécnicos.

 

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