El reto de dirigir "Celia"

Víctor Mallarino se le midió al reto de dirigir ‘Celia’, una novela que relata la vida de la ‘Guarachera de Cuba’ y que en estos momentos es transmitida en varios países. El actor le contó a Publimetro detalles de esta producción y las razones que lo llevaron a realizarla.

Por Lizeth Cadena C.

“Nunca estuve consciente del tamaño de la responsabilidad que exige el nombre de Celia en un producto para el mundo entero. Hasta hace poco sentí miedo, pero a la gente le ha gustado y eso me ha hecho respirar de nuevo”, Víctor Mallarino. 

Cerca de 300 personas trabajaron en esta producción.  

Los paisajes de esta novela son muy bellos, ¿dónde grabaron?

Todo se debe a un gran trabajo de edición. Estuvimos en sitios tan dispares como Honda, San Juan de Puerto Rico, los estudios de Paramount en Nueva York, Girardot y Santa Marta.

Para llevar a la televisión la vida de Celia tuvo que devolverse en el tiempo…

Claro, fue una inmersión en la Cuba de épocas pasadas. Pero más allá de eso, fue ahondar en los personajes y cómo llegaron a donde llegaron. Sobretodo, fue entender cómo Celia Cruz logró conectarse tanto con la música. Un mujer sin tierra, sin país, que hizo del ritmo su patria.

Además: Celia Cruz en su juventud

¿De dónde salió esa historia que vimos en el primer capítulo del pequeño muerto que renacerá en otro cuerpo?

Fue la misma Celia quien me contó que su tía perdió un bebé y que marcó su cuerpo partiendo sus dedos meñiques. Más tarde, en un momento en que la mamá de Celia la estaba bañando, le sintió rotos los mismos dedos.

¿Cómo describiría a la ‘Guarachera’?

A pesar de estar enferma seguía irradiando energía y felicidad en el escenario. Yo creo que tenía por dentro una cantidad de orishas y de magia santera. No sé de qué estaba hecho el corazón de la ‘Guarachera’, pero estoy seguro que todavía está “dando pereque” dónde quiera que esté.  

¿Por qué hacer una producción teniendo como protagonista a Celia Cruz?

A mi me inspiró un encuentro que tuve con ella. Nos vimos en un evento, con su mano tocó mi hombro y me dijo: “yo te quiero y te admiro”. También me regaló una estrella. Yo lo único que hice fue tirarme al piso y ella soltó una carcajada. Hasta Pedro Knight sonrió, y ustedes saben que él no lo hacía mucho.   

Este año, cuando estuvimos haciendo ‘Celia’, Omer Pardillo, uno de los dos grandes managers de la artista, vino y me contó que esa estrella sólo se la colocó a gente que quiso mucho. Fue una premonición. Yo debía hacer esta novela. Ahí supe que cualquier cosa que tuviera su nombre me iba a proteger.  

Podría interesarle: Novela Celia Cruz – Cosas buenas y malas

¿Cómo sabía la ‘Guarachera’ de usted?

Ella era muy novelera, así que imagino que me había visto en alguna producción.

¿Qué conocía de Pedro Knight?

Cuando a él le gustaba un tema se ponía a hablar y hablar. Pero eso sólo ocurría si la conversación le interesaba. Eso me ayudó a confeccionar el personaje de Pedro que tan magistralmente hizo Modesto.

¿La fama de Pedro Knight de mujeriego es cierta?

Es verdad. Fue una oportunidad para los escritores de encontrar un conflicto en la perfecta historia de amor de Celia y Pedro. Ellos se adoraron toda la vida, y desde que conoció a Celia, Pedro se olvidó del resto de las mujeres.

Usted tiene raíces cubanas…

Mi mamá era exiliada de la Guerra Civil Española, pero de antepasados cubanos. La historia de mi madre fue de desplazamiento y la de Celia Cruz también. Ahí radica parte de la conexión con la ‘Guarachera’.

¿Y en cuanto a la música?

Lo mío es el puro Son Montuno. La música le entra a una persona por el corazón y eso me ocurrió con los sonidos cubanos. También recuerdo mucho a La Fania, cuando aparecieron fue un fenómeno para mí. Los timbales, los teclados, las voces, todo se escuchaba perfecto sobre el escenario.

¿En que proyectos anda ahora?

Actualmente estoy montando una obra de teatro y empezando a rodar una película.

Lea también: Celia Cruz volverá a la vida

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo