Emmanuel y Dante, como Illya Kuryaki, están listos para rockear

Entrevista. La banda argentina, que marcó a toda una generación, volvió con fuerza y ahora será el plato fuerte de Rock al Parque este fin de semana. PUBLIMETRO habló con Dante Spinetta y Emmanuel Horvilleur.

Por Catalina Forero

Estuvieron en Rock al Parque hace 14 años cuando ‘Chaco’ ya había entrado al hall de la fama del rock y ustedes estaban en el pico de su carrera, ahora que están en una nueva etapa, ¿qué verán los que los están esperando con ansias como ‘plato fuerte’ de rap?

Dante: El show que hicimos en Rock al Parque es uno de los que más recordamos y de los más importantes en nuestra primera etapa. Cuando volvimos, les teníamos ganas a algunas cosas desde siempre y una de esas era volver a Rock al Parque. Entonces tener la posibilidad de venir hoy en día y cerrarlo es un honor para nosotros. Ya en sí Colombia es un lugar especial para nosotros, empezando por el nombre, ¿no? ‘The Valderramas’ por ‘el Pibe’, entonces nos sentimos en casa y con ganas de reencontrarnos con toda la gente.

Ya que hablan de ese vínculo. ¿Qué pasa con ‘el Pibe’? ¿qué piensan de él, tantos años después?

Emmanuel: Obviamente ya no juega más al fútbol profesionalmente, pero nosotros elegimos a Valderrama por una mezcla de buen fútbol y de look ¡y el look lo sigue manteniendo! (Risas) y la verdad que lo que él representa que es como ese calor de las cosas, esa cosa en la piel latina, es un jugador muy rítmico, de tiempos, así que para nosotros sigue siendo un ícono. De hecho nos encantaría alguna vez poder hacer algo con él.

¿Cómo qué?

Emmanuel: Hemos fantaseado con muchas cosas. Es nuestro ícono, parte de nuestra iconografía potente, parte del personaje… aunque él no lo sepa tanto, ¿no? (Risas) Lo tenemos como un faro… así que alguna vez se dará.

Duraron 10 años separados, ¿qué fue lo más duro de esa separación? ¿se arrepintieron en algún momento?

Dante: Para nada. Cuando uno arranca con una carrera solista, de alguna manera tiene que empezar de nuevo. Eso es lo duro, pero también era lo que teníamos que hacer. Emma sacó cuatro discos, yo saqué tres y nos ha ido muy bien. En los últimos justamente nos estaba yendo mejor que nunca y por eso nos sentimos satisfechos, porque habíamos logrado lo que teníamos que hacer solistas y eso nos permite encarar el proceso de Kuryaki sintiéndonos realizados. El éxito no solo se mide en lo comercial, sino en el hecho de estar haciendo lo que uno quiere y siguiendo ese latido que te va guiando. Y el latido, cuando nos volvimos a juntar, era ese, pero sabíamos que lo teníamos que hacer de una manera real, que no fuera con un compilado de grandes éxitos sino con un disco nuevo. Metiéndonos en estudio a compenetrarnos y armar algo nuevo que sonara fresco, como siempre teniendo en cuenta lo que hicimos, pero buscando generar el futuro. Uno tiene que saber de donde viene para saber a donde va.

¿Qué cambió  de su estilo durante todo este tiempo aparte? ¿Se podría decir que en ‘Chances’ cambió la esencia de Illya Kuryaki?

Emmanuel: Yo creo que es una evolución natural lo que se dio. Cuando empezamos a probar canciones, empezaron a surgir un montón de nuestros códigos en común, la cosa rítmica, el funk, el rap, pero a la vez empezaron a surgir un montón de cosas nuevas y no les íbamos a cerrar la puerta. Al contrario, queríamos cambiar y seguir haciendo lo que hemos hecho con Illya Kuryaki, que es justamente cambiar. Así que en ese sentido yo creo que se sigue con el estilo Illya Kuryaki. Hay canciones en las que se siente más que en otras. Las que se siente que es algo nuevo, son tal vez las que más nos enorgullecen, porque volvimos después de 10 años y pudimos pegar un nuevo sonido. Dante: Hay canciones que tienen más fuerza que otras y uno va decidiendo, haces una especie de balance de lo que vas necesitando. Por ejemplo, desde el momento en que estábamos grabando, la portada, que es bastante poética, onírica y sexual, se fue generando y nos íbamos dando cuenta a dónde habíamos llegado con esto nuevo.

Tienen una amistad entrañable. ¿Qué fue lo que más extrañaron el uno del otro?

Dante: Creo que estar de tour juntos siempre fue muy divertido… y también ver lo que te genera la gente. Extrañábamos hacer música juntos y tener esa sensación de grupo. Siempre nos seguimos viendo igual, pero nos hacía falta encontrarnos como grupo y salir con algo fresco. Emmanuel: Justamente a Illya Kuryaki and The Valderramas extrañaba. Esa situación de unirnos en pos de hacer algo y que ese algo surja, que ese algo sea real. Creo que IKV no existe si no es con Dante y Emmanuel juntos. Este disco ‘Chances’ sirvió para reafirmar eso, que cuando nos juntamos surge una especie de álter ego, de tercer cabeza y sale lo que sale. Eso extrañaba.

Tienen un lenguaje muy particular, propio y definitivamente único en sus canciones, así que explíquennos ¿qué es Abarajame?, ¿Cómo se inventan este diccionario de IKV?

Dante: Fue muy loco que cuando empezamos a hacer la letra de ‘Abarajame’, la empezamos a hacer separados, sin saber ninguno que el otro estaba armando alter egos. Emma escribió la parte de “Mi nombre es Culero Connor” y yo la de “soy Groova Chaco” y nunca habíamos dicho: “che, ¿por qué no hacemos una canción que sea de personajes?”. El término ‘Abarajame’ nosotros lo usamos para joder con los amigos: “abarajame esta, o Abarajame la bañera” y era como algo que andaba dando vueltas. Y salió jugando así. Son cosas re locas que van pasando y son anécdotas de la vida, ‘Abarajame’ significa eso. Obviamente está el término sexual de la palabra… Se entiende lo que es pero tampoco sabes bien.  No hace falta y eso es lo bueno. Es una sensación.

 ‘Abarajame’ y todo ‘Chaco’ en general se convirtió en todo un hito de la música latinoamericana.  ¿qué significó para ustedes?

Dante: La primera vez que tocamos ‘Abarajame’ algo místico pasó en la gente… la gente se prendía fuego… Luego salió ‘Chaco’ y con el video que también fue fuerte, el de los dos hermanos que son separados al nacer por distintos clanes de artes marciales y eso pegó. Para nosotros fue un antecedente pop muy marcado. Éramos una banda que nos manteníamos más local, pero de repente arrancaron giras por todos lados, Estados Unidos, México, Colombia, y fue como: “¡wow, están en todos lados!” y no fue solamente ‘Abarajame’.

Nosotros estábamos muy sólidos lírica y conceptualmente, con un disco de bajo presupuesto, pero con un montón de ideas y también con esa especie de revolución nueva donde el hip hop empezaba a asomar en Latinoamérica. Siempre recordamos con los chicos de Molotov, que participan en este álbum, cuando llegamos al Metropolitan, (México) por primera vez que nos dijeron: “hay dos bandas que quieren tocar con ustedes y son Control Machete y Molotov” y fue el comienzo de una sociedad y también de miles de shows.

Aparte, ‘Abarajame’ es un tema que tira cosas sociales, como el del perro de la policía y marca un momento de los noventa donde una generación nueva empieza a mezclarse con otras cosas, donde empieza a mestizarse en géneros y en estilos. Capaz que veníamos de una Latinoamérica más pura en estilos. Illya Kuryaki es una de las primeras propuestas que aparece mestiza. Donde mezclamos las cosas sin tener miedo al collage de ideas.

  Dijeron alguna vez que cuando explotó todo este boom de ‘Chaco’, no tenían donde echar la plata, ¿cómo fue esto?

Dante: (risas) ¡claro! Es que yo tenía una novia boliviana, vivía en la casa de ella con su familia y ¡tenía la plata en una bolsa de esas de basura! Ni cuenta bancaria ni tarjeta de crédito… nada (risas) Pero bueno ya cuando uno va creciendo se va organizando. Son cosas que pasan cuando sos chico. Teníamos 18 y 20 años cuando explotó IKV, y era nuestro tercer disco. Estábamos listos para afrontar eso, pero fue también de golpe. Y eso es lo bueno también de la música, que de pronto es un boom.  Está pasando ahora mismo con ‘Ula Ula’ en Estados Unidos. Que Oprah la nombró y nos contestó unos tuits y justo el disco salía allá… y ‘Ula Ula’ es la canción de Target, un almacén americano, y se generó toda una cosa también que vamos a ver a dónde lleva. O sea, ya empezamos a tener propuestas de trabajo en Estados Unidos que era algo que hace dos meses no lo teníamos.

 Nacieron en medio del mundo artístico, se criaron en la cuna del rock latinoamericano, Emmanuel con Eduardo Martí y Dante con Luis Alberto ‘el Flaco’ Spinetta, ¿sintieron la presión en algún momento de salirse o de superar lo que vieron desde niños?

Emmanuel: No teníamos presión. La verdad es que nosotros teníamos las herramientas para hacerlo bien y tratamos de no desaprovecharlas. Intentamos hacer cada vez las cosas mejor. Si vos escuchas nuestros primeros discos, notas una evolución gigante: ‘Fabrico cuero’, ‘Horno’ y después ‘Chaco. Y ‘Chaco’ ya fue un disco que nos permitió salir a toda Latinoamérica, que para nosotros era un sueño. Así que esa manera de hacer las cosas y ese resultado, nos hizo sentir que si trabajábamos y le poníamos fuerza, le poníamos cabeza y le poníamos mística, las cosas se daban y eso en un punto nos sirvió.

Dante: El rock de nuestros padres y nuestro entorno nos sirvió para no tener miedo a ser nosotros mismos y nunca tuvimos la competencia con nadie de nuestra familia ni nuestros amigos. Simplemente fuimos nosotros, cada uno en su lugar. Lo único que tenés que superar son los prejuicios de algunas personas que no aceptan las cosas nuevas. Eso es lo único que queremos superar, después no queremos superar nadie más que a nosotros mismos cada vez que hacíamos un disco y creo que lo fuimos haciendo.

Se han paseado por el funk, el rock, el pop, rap, Hip-hop, Soul, en ‘Chances’ ¡tienen hasta bolero! Explíquennos esto.

Dante: pues nos vamos poniendo grandes, y el amor se convierte en algo más… más sexi (risas). El bolero siempre fue algo que nos gustó y es parte de cierto mundo antiguo y romántico que es hermoso y siempre hemos tenido como presencia baladística con canciones como ‘Hermoza from heaven’, ‘Abismo’ ‘Húmeda’… siempre ha habido canciones. Pero en este le queríamos dar como ese toque más latino y pasional que mezclamos con música urbana y quedó bueno.

 

¿Se podría decir que la magia de IKV es que un día tocan con Cristian Castro y al siguiente con Deftones? ¿Que en la esquizofrenia musical está el poder?

Emmanuel: no sé si en la en la esquizofrenia musical está el poder. Nosotros realmente sentimos que tenemos nuestra personalidad entonces no nos molesta hacerlo… de pronto tocar con Deftones en una fecha y tocar con Cristian Castro en otra. Nosotros estamos seguros de lo que somos, podemos mezclarlo con quien sea y siempre ser Kuryaki.

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