Muere en España el poeta brasileño Ledo Ivo

Por Publimetro Colombia

Madrid, 23 dic (EFE).- El poeta brasileño Lêdo Ivo, reconocida figura de las letras de Brasil, falleció en la madrugada de hoy a los 88 años de edad a causa de un infarto en Sevilla, ciudad en el sur de España en la que estaba en “viaje sentimental”, ha dicho a Efe su hijo, el pintor Gonçalo Ivo.

Hace ocho días, Lêdo Ivo llegó a Madrid, en compañía de sus nietos Leonardo y Antónia, de su hijo Gonzalo y de la esposa de éste, Denyse, y desde el jueves estaban en Sevilla, donde tenían previsto permanecer hasta el día de Navidad para regresar a Madrid.

“Él sabía que el fin estaba próximo y quería ver a algunos amigos en Madrid como Juan Carlos Mestre y Martín López-Vega. También quería pisar las tierras de Góngora y de Quevedo; siempre tuvo una gran ligazón con España”, ha explicado su hijo.

Ayer “estuvo en la Catedral (de Sevilla) varias horas: estaba feliz y contento. Quedó deslumbrado con el Alcázar y, al pasear por sus jardines, exclamó: ‘¡Entonces existe el paraíso; esto es el paraíso!"”, ha recordado Gonçalo Ivo.

El poeta y periodista, nacido en la ciudad nororiental de Maceió en 1924, no quería “una muerte carnavalizada, ni una muerte episcopal, sino una muerte sencilla y franciscana”, según su hijo.

Ivo defendía un modelo de poesía comprometida con el individuo y la sociedad. Algún crítico se refirió a él como “el poeta indignado”, aunque él eligió calificarse como “poeta municipal”. “Los poetas estamos para dar voz y música al que no la tiene”, dijo en una entrevista concedida a Efe en octubre de 2011.

El brasileño trataba de alejarse de la poesía pura dirigida a una inmensa minoría para orientarse a celebrar el universo a través de sus versos. Prefería, como hizo alusión en más de una ocasión, por tratar de la vida cotidiana y de la condición humana.

El poeta moderno, según este escritor, debe interesarse por el mundo de hoy y por la experiencia personal, en lugar de centrarse en hacer poemas sobre la creación poética.

Lêdo Ivo, que estuvo casado con María Lêda Sarmento de Medeiros de 1923 a 2004 y era padre de tres hijos, Patricia, María da Graça y Gonçalo, “era un hombre alegre ante la vida; era muy vital, por eso vivió tanto, pero un día llega la hora…”, ha subrayado éste último, muy emocionado.

El poeta pertenecía a la Academia Brasileña de Letras, y Ana Maria Machado, presidenta de esa institución, ha dicho que se trataba de uno de los miembros “más activos”, un poeta “versátil”.

Ivo ha sido uno de los poetas más representativos de Brasil en las últimas décadas, vinculado a la Generación del 45, movimiento contrario al Modernismo de 1922, de la misma época que otros grandes de la poesía brasileña como Joao Cabral de Melo Neto y Ferreira Gullara.

En 1943, en Río de Janeiro se matriculó en la Facultad de Derecho de la Universidad de Brasil -nunca ejerció la abogacía- y empezó a trabajar en los medios “Tribuna da Imprensa”, “Manchete”, “O Estado de São Paulo” y “Correio da Manhã”.

En 1944, Ivo se dio a conocer en todo Brasil con la publicación de un poemario, “As Imaginações”, y su obra está traducida al inglés, español, francés e italiano, entre otras lenguas.

Poseedor de un fuerte temperamento, el autor de “Ninho de Cobras” y “A Noite Misteriosa” era amante de la literatura española y destacaba a los autores del Siglo de Oro y la generación del 27, pero tenía especial predilección por Antonio Machado, ya que, a su juicio, su obra permitía estar más cerca de los hombres.

Las novelas “As Alianças” (1947) y “Ninho de Cobras” (1973) destacan en su extensa carrera, que abarca, además de poesía, prosa infantil, ensayo y traducción, sobre todo, de poetas franceses.

A lo largo de su carrera recibió numerosos premios, como el de Poesía de la Academia de las Letras brasileñas, el Leteo 2011, el Delfín de Oro de Oro 2004, el de Poesía del Mundo Latino Víctor Sandoval 2008, el de Literatura Brasileña de Casa de las Américas 2009 o el Premio Rosalía de Castro 2010.

“En cuanto a los homenajes, familiares y amigos se están movilizando para hacer una misa en Río de Janeiro y en Maceió”, señaló la sobrina del escritor Laudicéia Eurídice Ivo.

Sao Paulo, 23 dic (EFE).- Las cenizas del escritor brasileño Ledo Ivo, fallecido esta madrugada de un infarto en la ciudad española de Sevilla, serán sepultadas en el mausoleo de la Academia Brasileña de Letras (ABL), en Río de Janeiro, informaron hoy fuentes oficiales.

El cadáver del literato, nacido en la ciudad nororiental de Maceió en 1924, será incinerado en España y posteriormente sus cenizas repatriadas a inicios del próximo año, precisó la Academia brasileña en un comunicado.

El poeta, miembro de la ABL desde 1986, se encontraba en Sevilla para pasar las vacaciones navideñas en compañía de su familia cuando sintió una indisposición y aunque recibió atención médica finalmente falleció, explicó a Efe en la capital hispalense su hijo, el pintor Gonçalo Ivo.

La presidenta de la institución cultural, Ana María Machado, destacó la versatilidad y capacidad fabuladora del escritor.

“Poeta y ‘ficcionista’ versátil, de obra variada que abarcaba varios géneros, Ledo Ivo gozaba de una vitalidad asombrosa para sus casi noventa años y su salud frágil”, declaró Machado.

La presidenta de la Academia recordó detalles de la personalidad del poeta como su gusto por la buena mesa, que solía hablar en voz alta y su esmero en contar historias divertidas y mordaces.

El escritor, declarado amante de la literatura hispánica, llevaba ocho días en España, país que estaba visitando en compañía de sus nietos, su hijo Gonçalo y su nuera.

“Él sabía que el fin estaba próximo y quería ver a algunos amigos en Madrid como Juan Carlos Mestre y Martín López-Vega, también quería pisar las tierras de Góngora y de Quevedo; siempre tuvo una gran ligazón con España”, relató su hijo Gonçalo.

Poseedor de un fuerte temperamento, opiniones contundentes y un gran sentido del humor, Ivo, que hubiera cumplido 89 años el 18 de febrero, deja tres hijos, cuatro nietos y dos bisnietos.

Sevilla (España), 23 dic (EFE).- El poeta brasileño Ledo Ivo, que ha fallecido esta madrugada en Sevilla (sur) a los 88 años de edad, “quería cruzar el Guadalquivir andando por uno de sus puentes; cosas de poetas”, ha dicho esta tarde a Efe su hijo, el pintor Gonzalo Ivo, de 54 años, con cuya familia estaba de viaje por España.

Según Gonzalo Ivo, quien ayer acompañó a su padre en todo momento y en cuyos brazos expiró después de salir a cenar y llegar al hotel, el viejo poeta dijo sentirse mal, por lo que llamaron al médico y le sentaron en una silla de ruedas, para finalmente morir a las dos de la madrugada.

Gonzalo Ivo ha asegurado que le incinerarán en Sevilla, “lo antes posible”, y que llevarán sus cenizas a Brasil porque su padre “no quería una muerte carnavalizada ni una muerte episcopal, sino una muerte sencilla y franciscana”.

Hace ocho días Ledo Ivo llegó a Madrid, en compañía de sus nietos Leonardo y Antónia, de su hijo Gonzalo y de la esposa de éste, Denyse, y desde el jueves estaban en Sevilla, donde tenían previsto permanecer hasta el día de Navidad para regresar a Madrid.

“Él sabía que el fin estaba próximo y quería ver a algunos amigos en Madrid como Juan Carlos Mestre y Martín López-Vega, también quería pisar las tierras de Góngora y de Quevedo; siempre tuvo una gran ligazón con España”, ha explicado su hijo Gonzalo.

Ledo Ivo visitó Sevilla por primera vez en 1954 cuando, después de la Guerra Mundial, pasó tres años en Francia con su mujer, y desde entonces no había regresado a la capital andaluza, aunque sí había hecho numerosos viajes a España y visitado Córdoba en varias ocasiones.

“Era un viaje sentimental. Ayer en la Catedral estuvo varias horas: estaba feliz y contento. Quedó deslumbrado con el Alcázar y, al pasear por sus jardines, exclamó: ‘¡Entonces existe el paraíso; esto es el paraíso!"”, según ha recordado Gonzalo.

Según su hijo, Ledo Ivo “era un hombre alegre ante la vida; era muy vital, por eso vivió tanto, pero un día llega la hora…”, según ha dicho su hijo, muy emocionado.

“Ayer comimos pescado en Triana y bebimos albariño. Mi padre era un hombre de vida, de comida , de poesía y de alegría”, ha asegurado Gonzalo, después de dedicar el día a los trámites necesarios para incinerar el cadáver de su padre, en una jornada que ha definido como “un día surrealista”, tras los días felices de este “viaje sentimental” que había planeado junto a su padre.

“Mi padre tenía un deseo muy claro: no quería ninguna burocracia, no quería verse formando parte de ningún desfile”, ha reiterado Gonzalo Ivo sobre la decisión de incinerar el cuerpo de su padre, que ha consultado con sus dos hermanas, Patricia y María da Graca.

Gonzalo, que reside en París desde hace doce años, ha visitado también con su padre el Museo de Bellas de Sevilla, para disfrutar de su colección de zurbaranes, y para hoy tenían previsto visitar el Centro Velázquez, en el edificio barroco de los Venerables, en el sevillano Barrio de Santa Cruz.

Ledo Ivo, que iba a cumplir 89 años el 18 de febrero, era admirador de la literatura española, particularmente de Ortega y Gasset, Juan Ramón Jiménez y Rosalía de Castro, y mantenía amistad con escritores y poetas como Antonio Pereira y Antonio Gamoneda.

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