Merkel descarta una quita para Grecia y exige más ajustes y reformas a Atenas

Por Publimetro Colombia

Berlín, 31 ene (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, descarta una quita de la deuda pública griega y exige a Atenas mantener ajustes y reformas en sus primeras declaraciones sobre Grecia desde la victoria electoral de Syriza el pasado domingo.

“Ya hubo una renuncia voluntaria de los acreedores privados y a Grecia los bancos le perdonaron miles de millones. No veo otra quita”, dice la jefa del Gobierno alemán en una entrevista publicada hoy por la edición del fin de semana del rotativo “Hamburger Abendblatt”.

Además, la canciller reitera el mantra de Berlín desde que el nuevo Gobierno heleno, encabezado por Alexis Tsipras, líder de la coalición de izquierda, puso en duda las condiciones del segundo rescate griego.

“Europa seguirá demostrando su solidaridad con Grecia como con otros especialmente afectos por la crisis, cuando esos países lleven a cabo sus propios esfuerzos reformistas y de ahorro”, indica.

Merkel dice asimismo que tanto Alemania como el resto de socios europeos está esperando a escuchar una propuesta concreta por parte del Gobierno griego.

Estas declaraciones de la canciller son las primeras desde los comicios griegos del pasado fin de semana, ya que hasta ahora habían hablado los titulares de Finanzas, Economía y Exteriores, así como varios portavoces del Ejecutivo y de distintos ministerios.

Atenas, 31 ene (EFE).- En su primera e intensa semana de trabajo, el nuevo Gobierno griego ha tenido que ver cómo sus propuestas económicas se han topado con la realidad política de Europa, que se ha mostrado poco fascinada con los nuevos vientos que soplan desde Atenas.

El comienzo fue contundente: el mismo lunes ya se había forjado una coalición de Gobierno y, un día después, un equipo gubernamental reducido a diez ministros -ninguna mujer entre ellos- juraba en sus cargos.

El miércoles se convirtió en el día de los anuncios. Apenas concluido el primer Consejo de Ministros, en el que el primer ministro, Alexis Tsipras, esbozó las líneas maestras de su política, los ministros empezaron a anunciar algunas de las medidas más inmediatas.

Los ministerios de Economía y de Energía paralizaron todo proyecto de privatización de puertos, aeropuertos y eléctricas; el de Trabajo anunció la restauración del salario mínimo en 751 euros, y el de Reconstrucción Administrativa, la readmisión de todos los funcionarios públicos, cuyos despidos hubieran sido declarados inconstitucionales o improcedentes.

La esencia del programa presentado por Tsipras en la primera jornada de trabajo se resumía en algunos titulares: renegociar la deuda, detener el proceso de algunas privatizaciones, luchar contra la corrupción y la evasión fiscal, ayudar a las pymes y combatir el desempleo.

Los primeros roces concretos llegaron a través de la política exterior, cuando Grecia se desmarcó de sus socios en la actitud hacia Rusia.

Formalmente el Gobierno griego tan solo protestaba por el hecho de que se hubiera dado por sentada su aprobación, sin previa consulta, a un borrador de resolución contra Rusia por la crisis en Ucrania.

Sin embargo, los socios veían con malos ojos el hecho de que el primer extranjero recibido por Tsipras hubiera sido precisamente el embajador ruso, lo que apuntaba a un posible desmarque de la unidad de los Veintiocho.

El primer invitado extranjero, el presidente del Parlamento Europeo (PE), Martin Schulz, no ocultó su crítica en esta cuestión la víspera de llegar a Atenas.

En una entrevista con la segunda cadena de televisión pública alemana, Schulz vino a reprochar a Tsipras que exigía solidaridad europea para Grecia pero no estaba dispuesto a ofrecerla cuando le tocaba a su país.

Una vez en Atenas, el presidente del PE dijo coincidir en muchas cuestiones con Tsipras, sobre todo en su ambición por impulsar el crecimiento, la creación de empleo y combatir la evasión fiscal, pero no ocultó que también hubo muchos desacuerdos.

Schulz dejó claro que los estados de la unión monetaria han transferido competencias y que esa regla se aplica tanto para Grecia como para Berlín. “Nadie puede seguir su propio camino”, advirtió dejando claro que en la Europa de Los Veintiocho no existe la plena soberanía.

En una posterior entrevista con la cadena de televisión privada Skai, Schulz incluso manifestó abiertamente su malestar con el socio elegido por Tsipras para formar Gobierno, los nacionalistas de derecha, y no ocultó que hubiera preferido una alianza con los centristas de To Potami, algo inusual en un presidente de un Parlamento que representa al coro de todas las formaciones en Europa.

El mayor desencuentro se produjo, sin lugar a dudas, en la última cita oficial de la semana, la visita del presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, quien rechazó lacónicamente toda propuesta griega de convocar una conferencia internacional de la deuda diciendo que “esa conferencia ya existe y se llama Eurogrupo”.

El ministro de Finanzas griego, por su parte, dio una vuelta a la tuerca retórica al reafirmar que el nuevo Gobierno griego no reconoce a la troika como interlocutora válida, aunque sí a las instituciones que la componen.

Mientras Varufakis se disponía a levantarse de la mesa, su invitado seguía atónito la traducción de lo que acababa de oír. En los medios se dice que al levantarse le dijo a Varufakis: “Acaba de matar a la troika”.

Por la noche, Tsipras celebró una reunión de urgencia con su equipo económico en la que, según la agencia griega AMNA, dejó claro que no iba a abandonar el camino emprendido.

La próxima semana continuará el trajín político con los viajes de Tsipras a Chipre y Roma y las visitas de Varufakis a Londres, París y Roma.

París, 31 ene (EFE).- Las autoridades francesas han organizado encuentros en París en los próximos días con los responsables del nuevo Gobierno griego para evitar un choque entre su voluntad de obtener una quita de su deuda y la negativa, expresada con más o menos vehemencia, del resto de socios europeos.

El Ministerio de Finanzas galo indicó hoy en un comunicado que adelanta a mañana el encuentro que inicialmente había anunciado para el lunes entre su titular, Michel Sapin, y su homólogo griego, Yanis Varufakis.

Sapin y Varufakis se entrevistarán a las 17.00 locales (16.30 GMT) y hora y media después comparecerán ante los medios de comunicación para hacer una declaración conjunta.

La emisora “France Info” indicó hoy que el ministro griego esta desde esta mañana en la capital francesa, donde se daba por hecho que el presidente, François Hollande, recibirá el miércoles al primer ministro griego, Alexis Tsipras.

La celebración de esa reunión con Tsipras la habían filtrado fuentes próximas al jefe del Estado francés a medios que acudieron ayer a cubrir la cena organizada en Estrasburgo por el presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, entre Hollande y la canciller alemana, Angela Merkel.

Esta mañana, sin embargo, el Palacio del Elíseo no quería, por el momento, confirmar esa cita con el primer ministro griego, como si se quisiera esperar a las conversaciones entre Sapin y el iconoclasta Varufakis para medir la temperatura del potencial conflicto que se incuba desde la victoria de Syriza en las elecciones griegas del pasado domingo.

El Elíseo no ha explicado nada del contenido de las conversaciones anoche entre Hollande y Merkel, que en una entrevista publicada hoy en la prensa alemana se reafirmó en su posición de que no habrá una nueva quita de la deuda pública griega y exigió a Atenas mantener ajustes y reformas.

París quiere intentar servir de mediador entre las posiciones maximalistas manifestadas estos primeros días del Gobierno de Syriza y las de los acreedores europeos, y en particular los alemanes, que también han reaccionado con firmeza.

Pero según “Le Figaro”, Francia tampoco está dispuesta a abrir el melón de una condonación de la deuda griega y Berlín se niega a creer que Hollande vaya a instrumentalizar la crisis con Atenas para relanzar la idea de “un frente anti-Merkel” en Europa.

El presidente francés y la canciller alemana fueron informados ayer mismo de la visita de Schulz a Atenas, donde fue recibido por Tsipras, antes de que ayer fuera a la capital griega el presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, que también les comunicó sus conclusiones de sus conversaciones con Varufakis.

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo