El BCE lanza un programa de compra de deuda para atajar la baja inflación

Por Publimetro Colombia

Berlín, 22 ene (EFE).- El Banco Central Europeo (BCE) empezará en marzo el programa de compra de deuda pública y privada de 60.000 millones de euros al mes en el mercado secundario para elevar la tasa de inflación de la eurozona y contribuir a la recuperación económica del bloque.

El presidente del BCE, Mario Draghi, hizo el anuncio en la rueda de prensa que siguió al primer consejo de gobierno de la autoridad monetaria de este año, un encuentro que marcó un antes y un después en la historia de la entidad al decidir adoptar medidas no convencionales de expansión cuantitativa.

El plan, que Draghi calificó de “necesario”, busca “generar grandes inyecciones de liquidez” en toda la eurozona” para evitar “el elevado riesgo de un período prolongado de baja inflación” y para que “prosiga la mejora de las condiciones de financiación para empresas y familias”.

El programa se prolongará en principio hasta septiembre de 2016, con lo que su montante total superará el billón de euros, dentro del objetivo del BCE de ampliar en un tercio su balance, aunque la entidad se reserva la opción de acortarlo o alargarlo de acuerdo con la evolución de la inflación.

Draghi indicó que el BCE decidirá las características del programa y coordinará las adquisiciones, “salvaguardando así la unidad de la política monetaria del Eurosistema”, pero que la “implementación” de las compras será “descentralizada”.

Sólo el 20 % de la deuda adquirida a través de este programa estará sujeta al régimen de riesgo compartido ante un posible impago, señaló el presidente del BCE.

En concreto, se compartirá el riesgo de todos los títulos de instituciones europeas, que deben suponer el 12 % de las compras, y de las adquisiciones que realice el propio BCE, que supondrán el 8 % del volumen total.

El diseño del programa prevé además que cada banco central nacional asuma un porcentaje de las compras mensuales equivalente a su cuota de capital en el Eurosistema.

Alemania es el país con una mayor cuota, seguido de Francia, Italia y España, que tiene un peso en torno al 12,5 %.

El período de vencimiento de los bonos adquiridos deberá estar entre los dos y los 30 años.

Draghi admitió en la rueda de prensa que la decisión de lanzar “ahora” el programa de compra de deuda no se adoptó por unanimidad, pero que sí contó con el respaldo de una mayoría tan amplia del consejo ejecutivo de la entidad “que no fue preciso realizar una votación”.

Donde sí se logró un consenso, agregó el presidente del BCE, fue en el modelo elegido para compartir riesgos, uno de los temas más controvertidos del plan.

El detonante de la puesta en marcha de este plan, cuyos detalles técnicos se habían empezado a perfilar en los últimos meses, ha sido la revisión a la baja de las previsiones de inflación para los próximos meses, señaló Draghi.

El presidente del BCE indicó que, según los últimos estudios de la autoridad monetaria, la inflación interanual en la eurozona continuará siendo “muy baja o negativa” durante los próximos meses, algo que es “inevitable” a corto plazo, y sólo repuntará “gradualmente” a finales de 2015 y a lo largo de 2016.

Draghi subrayó, no obstante, que el lanzamiento de su programa de expansión cuantitativa debe ir acompañado “con rapidez” de reformas estructurales y recordó a “varios países” la necesidad de reformar sus mercados laborales y de eliminar barreras a la actividad empresarial y a las inversiones.

“Es crucial que las reformas estructurales se apliquen con rapidez”, manifestó.

A su juicio, estas reformas deben ponerse en marcha “de manera creíble y eficaz” tanto para garantizar un crecimiento sostenido en la eurozona en el futuro, como para que crezcan las expectativas de mayores ingresos y se aliente a las empresas a relanzar sus inversiones hoy, adelantándose a la recuperación.

El objetivo de la política monetaria, explicó, es mantener la estabilidad de los precios a largo plazo y contribuir así a la actividad económica, pero, recalcó, incrementar las inversiones, impulsar la creación de puestos de trabajo y hacer crecer la productividad exige esfuerzos en cada país.

En opinión de Draghi, el cumplimiento del Pacto de Estabilidad y Crecimiento Europeo “sigue siendo el ancla de la confianza” en la zona euro.

Davos (Suiza) 22 ene (EFE).- Alemania mostró en Davos que acepta que el Banco Central Europeo (BCE) compre grandes cantidades de deuda para evitar la deflación pero instó al resto de socios europeos a seguir por el camino de las reformas estructurales para aumentar la competitividad.

El programa de expansión cuantitativa, término económico como se conoce la aplicación de estímulos monetarios, acaparó la atención de los debates del Foro Económico Mundial, si bien se queda cojo ante la falta de una unión fiscal.

Se daba por su puesto que el BCE anunciaría un amplio programa de compra de deuda, pero algunos expertos consideraron que no va a ser tan efectivo como el que aplicó la Reserva Federal (Fed) al inicio de la crisis financiera y económica internacional.

El BCE aprobó hoy -el día D- compras combinadas de deuda pública y privada por valor de 60.000 millones de euros al mes a partir de marzo de 2015.

La entidad monetaria llevará a cabo las compras de bonos con calificación de inversión hasta finales de septiembre de 2016, inyectará en el mercado en total 1,1 billones de euros y podría adquirir deuda de Grecia si solicita un nuevo programa de asistencia financiera.

“Nos encontramos en una guerra de divisas. Una de las formas más fáciles de estimular tu economía es debilitar tu divisa”, dijo el presidente de Goldman Sachs Gary D. Cohn, que también mostró su preocupación por que la debilidad de algunas regiones -como Europa- pueda dificultar la subida de los tipos de interés en EEUU.

El economista jefe de la empresa de análisis IHS, Nariman Behravesh, comentó desde Davos que el ánimo respecto a la decisión del BCE era mixto porque algunos piensan que animará a algunos países endeudados a asumir más deudas, pero otros consideran que proporcionará el empuje necesario a la economía de la zona del euro.

La canciller alemana, Angela Merkel, dijo en su discurso en Davos que hay que impulsar el crecimiento con las medidas adecuadas, que el BCE es independiente y que los políticos pueden y deben crear las condiciones adecuadas para que se dé ese crecimiento.

“La crisis de endeudamiento de la zona del euro está dominada en cierta medida pero no está superada”, según la canciller alemana.

Añadió que Europa no ha ganado suficiente confianza y tampoco suficiente competitividad.

El ministro de Economía y vicecanciller alemán, Sigmar Gabriel, instó a Francia, Italia y Grecia a acometer reformas estructurales, aunque el precio político sea muy alto.

El presidente del banco español BBVA, Francisco González, calificó en Davos el programa de compra de deuda de una medida “muy positiva”, pero advertió de que “el BCE, solo por sí mismo, no puede solucionar los problemas”.

Por ello pidió que no haya complacencia en los gobiernos y se sigan haciendo reformas.

El exsecretario del Tesoro estadounidense Larry Summers, ahora profesor de Harvard, dijo que “la expansión cuantitativa en la zona del euro es necesaria pero no es suficiente” y calificó de error considerar que “será la panacea en Europa”.

En este sentido, Summers añadió “la expansión cuantitativa tendrá un impacto menor en este momento (en la zona del euro) del que tuvo en EEUU” y consideró que la introducción del euro sin estar preparado para usar un espacio fiscal común es irresponsable.

Summers criticó la receta de ahorro de Alemania y dijo que si todos los países de la zona del euro ahorran al mismo tiempo, el efecto de esta política no va a ser positivo.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, dijo que los europeos tienen poca imaginación y consideró que no han llegado al nivel político donde puedan aplicar una política fiscal común.

Lagarde hizo hincapié en que es muy necesario que progresar en la unión fiscal.

Berlín, 22 ene (EFE).- El programa de compra de deuda pública y privada anunciado hoy por el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, incluirá la adquisición de bonos soberanos españoles por valor de alrededor de 5.300 millones de euros al mes.

Según explicó Draghi, la compra de deuda pública y privada dentro del plan -con un importe mensual de 60.000 millones- se hará de forma descentralizada, de modo que implicará a todos los bancos centrales de la zona euro.

Las adquisiciones se repartirán según la cuota de capital de cada país en el Eurosistema -no en el BCE-, que en el caso de España, tras la incorporación de Lituania a la zona del euro, está en torno al 12,5 %. Alemania representaría aproximadamente el 25,5 %, Francia cerca del 20 % e Italia, por encima del 17 %.

Según fuentes financieras, el BCE ha estado comprando mensualmente hasta ahora en cédulas y bonos de titulización de activos (ABS) alrededor de 10.000 millones de euros al mes, con lo que, si mantiene el ritmo, quedarían cerca de 50.000 millones de euros para la adquisición de bonos nacionales y de instituciones europeas.

Restando el porcentaje fijado para los bonos de las instituciones comunitarias, quedarían en torno a 42.000 millones para adquirir bonos soberanos, entre ellos unos 5.300 millones de euros en deuda española.

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