El Senado uruguayo rechaza la renuncia de ministros por la quiebra de Pluna

Por Publimetro Colombia

Montevideo, 30 oct (EFE).- El Senado de Uruguay rechazó hoy, gracias a la mayoría del oficialismo, la petición de renuncia de los ministros de Economía y Transporte por la quiebra de la aerolínea de bandera uruguaya Pluna y pidió al Estado que compre los siete aviones subastados de la compañía, liquidada en julio.

En una acalorada sesión de interpelación que comenzó el lunes por la mañana y duró casi dieciocho horas, el bloque oficialista de izquierda Frente Amplio (FA) mostró “su total apoyo a las gestiones” de los ministros Fernando Lorenzo (Economía) y Enrique Pintado (Transporte).

Además expresó su “aspiración a que el Poder Ejecutivo considere la posibilidad de que el Estado uruguayo” compre los aviones Bombardier adquiridos el 1 de octubre por la desconocida compañía española Cosmo en una subasta, mientras se buscan soluciones para la crisis del sector aéreo nacional.

El plazo para que Cosmo pague los 137 millones que aceptó dar por las naves se cumple el miércoles y la empresa ya ha anticipado que no abonará el dinero.

Además de esos siete aviones, Pluna contaba con otros seis aparatos en un contrato de leasing que debe renovar también a finales de octubre, así como una plantilla de la que 600 trabajadores siguen a la espera de una salida para mantener sus empleos.

Antes de quebrar en julio por unas deudas de 380 millones de dólares, Pluna operaba unos 250 vuelos semanales desde y hacia Argentina, Brasil, Chile y Paraguay, lo que suponía cerca del 80 por ciento del total de vuelos en Uruguay.

La incertidumbre que rodea a la conectividad aérea del país y las diferencias irreconciliables entre el oficialismo y la oposición sobre el llamado “Plunagate” quedaron de manifiesto en el Senado.

El senador interpelante, Carlos Moreira, del Partido Nacional, abrió las consultas a los ministros y a otros altos cargos del Estado convocados, como el director del Banco República (BROU), Fernando Calloia, para denunciar la “oscuridad y sospecha” con la que el Gobierno supervisó la quiebra de Pluna.

Moreira calificó de “culebrón” y “enchastre (porquería)” los contactos gubernamentales con los empresarios interesados en crear una nueva aerolínea en el país.

Hasta hace poco más de tres meses, Pluna era propiedad del grupo argentino Leadgate y la canadiense Jazz en un 75%, y del Estado en el 25% restante, y al ser liquidada quedó en manos de un fideicomiso estatal.

En la subasta celebrada hace un mes se llevó las naves Cosmo y a la semana siguiente se descubrió que el representante de esa firma era amigo personal del dueño de la aerolínea BQB, Juan Carlos López Mena, interesado en el negocio y que además tiene el monopolio del transporte fluvial entre Buenos Aires y Montevideo con Buquebus.

Se rumoreó entonces que ambos maquinaban proponer al Estado hacerse con las rutas aéreas que operaba Pluna sin pagar nada a cambio y el escándalo creció cuando fueron vistos comiendo en un restaurante con Lorenzo.

En medio de la polémica, Cosmo anunció a las autoridades de forma repentina que tiraba la toalla y el interés de López Mena desapareció también, según él debido a las críticas que vertieron en su contra los sectores más radicales del oficialismo.

El aval que Cosmo recibió del BROU por 13,6 millones de dólares para participar en la subasta de los aviones, logrado al parecer sin respetar la regulación vigente, fue uno de los puntos más discutidos en la interpelación, en la que se pidió también la dimisión de Calloia.

Tras afirmar que no había “elementos negativos” que pusieran en duda esa garantía, Calloia se escudó en el secreto bancario para no dar más detalles de la operación.

En respuesta, la oposición indicó que el aval era “ilegal” y “trucha (falsa)” e insinuó que todo respondía a un acuerdo entre el Frente Amplio y López Mena para que éste pudiera hacerse con los aviones de Pluna.

Los ministros interpelados justificaron los pasos dados como una forma de recuperar lo antes posible las conexiones aéreas en el país y acusaron a la oposición de tener “un deseo hormonal” de que fracasara la subasta.

Pintado explicó que la quiebra de Pluna fue necesaria para evitar juicios millonarios al Estado y Lorenzo reconoció que fue un “error” participar en la comida con los empresarios.

Entre los empresarios y grupos que han expresado interés en hacerse con el negocio de Pluna están el argentino Carlos Mollinari y la española Air Nostrum.

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