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Deportes 11/07/2021

De Donnarumma a Mancini, las virtudes de la Italia campeona de Europa

Fue el mejor equipo y estas características lo certifican. Todos merecen su homenaje.

De Donnarumma a Mancini, las virtudes de la Italia campeona de Europa

Con un fútbol de alto vuelo y una nueva propuesta de juego, la selección Azzurra se reinventó y dejó atrás la herida de no haber asistido a Rusia 2018. La era moderna del fútbol italiano comienza con la revolución Mancini.

Italia, tierra de arquerazos

Un país con tanta estirpe defensiva no se podía dar el lujo de no tener un arquero cinco estrellas y Gianluigi Donnarumma vaya que lo es. El portero recogió el legado de ilustres como Dino Zoff, Gianluca Pagliuca y Gianluigi Buffon, pero ahora reescribe su propia historia.

Con partidos consagratorios ante Bélgica y España, el guardameta surgido en Milán creó un frontón para las defensas rivales. La noche de Wembley para él fue la frutilla ideal para meterse entre los mejores arqueros de la actualidad. Italia tiene arquero para mucho rato.

Chiesa, el fantasista

Italia no se destaca por su vocación ofensiva, pero cada cuánto nace algún jugador con el talento ideal para robarse los aplausos. En esta selección, ese fue Federico Chiesa. Hijo del gran Enrico, delantero de los años 90, el puntero de la Juventus nació con el gol bajo el brazo.

De a poco convenció al entrenador que debía ser titular y terminó en el once. Fue la salvación ante Austria y también el rebelde contra España. Con su juventud, Chiesa aún tiene mucho terreno por crecer y estar a la altura de los Meazza, Baggio y Totti.

Mancini encontró la llave del catenaccio

Siempre se dijo que Italia era un candado defensivo, algo que le dio rédito en toda su historia. Pero el fútbol moderno exige otro tipo de recursos y la metamorfosis no fue fácil. No obstante, Mancini encontró el molde perfecto para ofrecer un juego renovado, pero sin olvidar las raíces.

El DT puso a jugadores de buen pie, con algunos ‘cara de malo’ como Giorgio Chiellini y Leonardo Bonucci. Su combinación le funcionó, siendo sólido en todas sus líneas. Así, de a poco y pese a la resistencia, se ganó el corazón de todo un país.

El camino de la corona italiana

GRUPO A

3-0 a Turquía

3-0 a Suiza

1-0 a Gales

2-0 a Austria

2-1 a Bélgica

1-1 (4-2) a España

1-1 (3-2) a Inglaterra

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