Quintana y sus circunstancias

"En las siguientes líneas queremos poner en blanco y negro los hechos públicos de lo que ha ocurrido esta semana con Nairo Quintana y su equipo el Arkéa-Samsic. El propósito es que este espacio sirva de herramienta para evaluar la situación y hacerse una opinión informada. Por ese motivo omitiremos rumores y nos limitaremos a exponer los hechos y las explicaciones necesarias para entender el caso": Caballito de Acero

Por Caballito de acero

En las siguientes líneas queremos poner en blanco y negro los hechos públicos de lo que ha ocurrido esta semana con Nairo Quintana y su equipo el Arkéa-Samsic. El propósito es que este espacio sirva de herramienta para evaluar la situación y hacerse una opinión informada. Por ese motivo omitiremos rumores y nos limitaremos a exponer los hechos y las explicaciones necesarias para entender el caso.

Todo esto inició al final de la etapa de 17 del Tour de Francia cuando, en la noche de ese miércoles, la Oficina Central de Lucha contra las Infracciones al Medioambiente y a la Salud Pública (OCLAESP) realizó un procedimiento de requisa a la habitación de los hermanos Quintana.

En el procedimiento se encontraron: (i) un frasco de 100 ML de una solución líquida, (ii) jeringas (iii) y varios frascos con medicamentos. Todos estos elementos fueron incautados y entregados a la fiscalía. Con estos elementos, el cuerpo investigador abrió investigación preliminar.

Para entender el asunto lo primero es que en Francia el dopaje es un delito y, especialmente, se persigue el tráfico de sustancias dopantes. Esto es lo que explica que la operación haya sido realizada por la fiscalía y la policía francesas y no por autoridades deportivas.

Esto significa que el asunto del ciclista colombiano y del equipo francés tiene doble connotación. Por un lado, una judicial y, por otro, una deportiva. Son procedimientos y decisiones autónomas. Por lo cual, perfectamente alguien puede ser encontrado culpable deportivamente pero inocente judicialmente o viceversa.

El día lunes después de terminado el Tour los dos hermanos Quintana rindieron entrevista libre ante las autoridades francesas. Al siguiente día se conoció de dos detenciones en este caso. Por un lado, el médico colombiano, que por recomendación de Nairo llegó al equipo y remplazó al médico habitual del Arkéa y, por el otro, el masajista español que lo acompaña desde el equipo Movistar

La reacción del equipo ha sido ambivalente. En un primer lugar, lanzó dos comunicados de prensa en los cuales parecía desmarcarse de la situación y no mostraban mayor respaldo al corredor. Pero después de la liberación de las personas detenidas y del segundo interrogatorio a Nairo Quintana emitieron un nuevo comunicado en el cual expresan su respaldo al ciclista de Cómbita.

Posteriormente Nairo Quintana a través de comunicado de prensa fue enfático en señalar que rechazaba todas las acusaciones sobre prácticas indebidas. La explicación de Quintana parece apuntar a que el líquido encontrado en su habitación se trataba de suero fisiológico que utilizaba para limpiar sus heridas. Eso explicaría por qué las autoridades francesas encontraron e indagaron por unas vendas ensangrentadas en su habitación. Sobre los frascos de medicamento el corredor colombiano señaló que se trataban de frascos de vitaminas con los cuales las autoridades francesas no se encontraban familiarizadas.

Hasta acá los hechos y entramos a realizar un breve análisis de la situación jurídica del corredor colombiano.

Hablemos primero del asunto judicial. El corredor colombiano tendrá que entrar a demostrar que no estaba en posesión de ningún elemento dopante, consecuentemente, que el frasco de solución es suero fisiológico y no algún tipo de anticoagulante y que los frascos de medicamento, en efecto, son de vitaminas. Ahora, si mediante pruebas técnicas se demuestra que no había sustancias dopantes en la habitación, la justicia francesa muy pronto se alejará del caso y dejará el asunto en manos de las autoridades deportivas. Si, por el contrario, encontrara que se trata de alguna solución anticoagulante o algún tipo de fármaco diferente unas vitaminas, seguramente adelantaría una diligencia de imputación ante la jurisdicción francesa.

Otro es el asunto frente a las autoridades deportivas, porque incluso si Quintana logra demostrar, como esperamos que así ocurra, que ninguno de los elementos que tenía en su posesión son sustancias dopantes, el solo hecho de tenerlos en su habitación puede traerle una sanción. Es decir, en los muy exigentes protocolos antidopaje de la UCI un corredor no puede estar en posición de ningún medicamento, los cuales deben ser manejados y registrados únicamente por su médico. Por supuesto, al no tratarse de sustancias dopantes sería una sanción muy inferior, que puede ir desde un llamado atención, una multa o una breve suspensión, dependiendo de las condiciones gravedad de la falta.

En nuestra opinión se han dicho muchas imprecisiones y se han cometido muchas ligerezas de lado y lado. El asunto no es sencillo ni cómodo para nadie. Se trata de un proceso judicial que probablemente, como es usual, tiene una verdad que se encuentra alejada de los medios de comunicación. Son los medios de prueba los que hablarán sobre la verdad en este caso y creemos que por el bien del ciclismo, lo mejor es que los aficionados tengamos paciencia, no hagamos juicios de valor y esperemos a que las autoridades aclaren en el caso.

Ernesto Ortiz / @acerocaballito

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