"Soy la misma persona corriendo, en la casa y ante la cámara", Rigoberto Urán

El ciclista de Urrao disfruta su presente y sueña con conseguir más objetivos y así superar el 2017, que lo consagró como el mejor deportista colombiano.

Por Román Gómez

Rigoberto Urán tuvo que pedalear la vida. Sus inicios, a pesar del talento natural sobre la bicicleta, no fueron fáciles. Fue víctima de la violencia que azota al país desde hace mucha década.

Las balas se llevaron a su padre, cuando apenas tenía 14 años; le tocó afrontar la vida con madurez desde entonces, rebuscándose la vida en su bicicleta mientras vendía chance para subsistir junto a su familia.

Esas pruebas le dieron la fortaleza necesaria para impulsar su carrera, que empezó en Europa allá por 2006. Antes de su estreno se aclimató en Italia, aprendió el idioma y algunas nociones de inglés, todo con el ánimo de superarse y no volver a Colombia con el rabo entre las piernas.

Lo que vino después es historia. Una medalla plateada, segundo lugar en el Giro de Italia y ganador de varias etapas en las tres competencias grandes del ciclismo internacional.

Nada comparado con el año 2017, en el que alcanzó el segundo puesto del Tour de Francia, plantándole cara al mismísimo Chris Froome, contra todos los pronósticos.

Su rendimiento lo hizo merecedor del galardón como mejor deportista colombiano, presea que le llega en el momento justo, un instante en el que lo que más anhela es disfrutar los mejores años de su carrera profesional.

PUBLIMETRO tuvo la posibilidad de entrevistar en exclusiva a ‘Rigo’ y sacarlo de su zona de confort. Espontaneo, como suele ser, se abrió a todas las preguntas y en ellas demostró el estado de madurez en que se encuentra su carrera profesional y su vida personal.

 

Siempre fuiste muy simpático y carismático, así la gente te lo hace sentir. Pero después del exitoso 2017, ¿sientes que la gente te quiere más?

Me sorprende mucho porque me quiere mucho la gente y eso lo agradezco demasiado. Pero con las cosas que me quedo fueron los dos años que no fueron tan buenos para mí y el cariño siempre fue el mismo. Son de las cosas que más valoro.

Me acuerdo que llegaba a Bogotá, o llegaba de Europa al país y en el aeropuerto la gente está esperándome para aplaudirme, o me encontraba la gente en el aeropuerto diciéndome “Rigo, felicitaciones” y le decía a Michelle (Durango) “mi amor, me da pena con esta gente porque no hemos hecho nada. Quedamos de 13º en el Giro, sextos en el no se qué”, esas son las cosas que más felicidad me da porque realmente uno sabe cuál es su afición cuando no hay resultados. Esas son las cosas que más agradezco.

A mí me dicen que yo soy muy charro, pero yo soy la misma persona corriendo, en la casa, ante la cámara. Les pido que sean los mismos, originales, porque lo más bonito de una persona es cuando es original.

 

Luego de la presentación en el Tour de Francia, Urán recibió muchas ofertas (entre ellas una del poderoso equipo Astana), pero decidió quedarse con el equipo que confió en él y con el que alcanzó el podio en París.

Sin embargo, el principal patrocinador se retiró del proyecto semanas después de la gesta en los Campos Elíseos. El equipo estuvo al borde de la desaparición, hasta el momento que apareció la compañía Education First (EF), experta en educación de lenguas en numerosos países del mundo.

EF se la jugó por un equipo de talentos y por Rigoberto Urán como el líder indiscutido. Incluso, el ciclista tuvo injerencia en la conformación del equipo que afrontará la temporada 2018, confiando en colombianos para apuntalar el EF Cannondale.

No obstante, él sabe que no son los cafeteros los que harán o no la diferencia. El ciclismo es un deporte en equipo donde tiene el mismo valor el que gana, como aquellos que ayudan a conseguir el objetivo, sin importar su pasaporte.

 

Me da la sensación que te sientes más arropado con ciclistas colombianos, ¿Cuál es el plus que te pueden brindar los ciclistas colombianos en el equipo EF?

No, cuando nosotros estamos en un equipo, los ciclistas que van así no sean de la misma nacionalidad saben cuál es su trabajo, por eso se llama trabajo en equipo. Cuando vamos a una vuelta grande somos ocho corredores y un líder. Los ocho sabemos cuál es el trabajo y todos entregamos lo mismo. Si yo estoy en el podio, ellos también están en el podio.

Si son colombianos obviamente hay una amistad y seguramente lo harán igual, pero no cambia en nada su nacionalidad. Es bueno que sean colombianos porque es darle la oportunidad y sé que tienen talento y pueden hacer muy buenas carreras. Cuando estén en el momento de madurez será una ayuda muy importante.

Pero así no sean colombianos, cuando estamos en el comedor somos 9 ciclistas de países diferentes, pero todos entregando lo mejor y trabajando por el mismo objetivo.

¿Qué expectativas tienes para este año con el equipo?

Muchas. Son muchos los compromisos este año. Tenemos un calendario muy bueno y la idea es iniciar bien y terminar bien, estar en todas las carreras en buena forma.

¿Qué te hace falta para ganar más de lo que has ganado?

No hace falta nada. No hemos ganado porque el que ha ganado ha sido mejor que yo.

 

El primer objetivo del EF Cannondale está a la vuelta de la esquina. Rigoberto hace parte del cartel estelar de la Carrera Oro y Paz 2.1, que inicia el 6 de febrero en Palmira y en el que Urán competirá contra Nairo Quintana, Fernando Gaviria y la mayoría de ciclistas colombianos de elite, a los que el país solo ve por televisión.

 

Se viene la competencia Oro y Paz, sin precedente en Colombia, y entre los ciclistas colombianos hay mucha camaradería ¿entre ustedes apostaron algo?

Esperamos que cualquiera de los colombianos se pueda ganar la carrera. Va a ser difícil porque hay equipos grandes, muy bien preparados, será una carrera que va a cotizar mucho a los equipos y corredores. Será una competencia muy bonita.

 

Su madurez lo lleva a ser el primero en levantar la mano para retribuirle a la afición el cariño que le demuestran, siendo pionero de la competencia histórica que se desarrollará en las rutas del país.

Ese semblante también lo usa para aconsejar a quienes lo siguen, sabiendo el poder que tienen sus palabras y su ejemplo. Pide prudencia a la hora de manejar bicicleta, pasión que lleva su responsabilidad.

 

A la hora de declarar eres imprudente a veces incluso, pero muy prudente en bicicleta, ¿qué consejo le das a los ciclistas imprudentes?

Es un tema complicado el tema de ciclistas y conductores. La vía es para compartirla pero a veces los ciclistas estorbamos mucho, vamos montando bicicleta y estamos usando el teléfono, nos salimos del carril… Hay carriles que son importantes, de alto flujo, que son para el ciclista bien ubicado y el conductor también.

También hay conductores muy imprudentes que se adelantan en curva y no son conscientes de que una bicicleta también puede ir rápido en una bajada, como un carro.

Es un tema de educación. De mi parte trato de compartir videos y enseñar a la gente de que todos cabemos en la vía. Pero necesitamos de todos, no solamente de los ciclistas.

Me piden que busque culpables y creo que somos todos culpables, yo, el conductor, el de la moto, el del autobús. Acá no estamos buscando culpables, sino soluciones para poder compartir la vida todos.

 

En esa madurez no descuida su humor. Es una persona agradable, amigo de sus amigos y bromista hasta más no poder. Toda decisión que toma la hace con carisma, incluso un corte de cabello, aquel que tomó la decisión de hacer a mitad de 2017 y mal no le fue con su nuevo look.

 

El año pasado te cortaste el pelo y volvieron los resultados, ¿este año te rapas?

Antes del Tour me corté el cabello porque con la cola tenía mucho calor. Pero a la señora mía le gustaba mucho la cola, el pelo largo. Me dijo que motilado me veía muy gamín. Me lo corté porque en 20 días me crecía el pelo, pero a ella le gustó y de ahora en adelante con el calentamiento global, es mejor estar así para sentirse fresco.

 

Así, fresco, Rigoberto Urán lidera el EF Cannondale. Un equipo con la intención de dejar huella en el ciclismo, no solo con resultados sino con la camaradería que sus ciclistas quieren mostrar.

Todos aceptaron el reto de no solo pedalear por las carreteras del mundo, sino de aprender idiomas y así seguir progresando en su calidad de vida, para que no se limite a lo deportivo. Quizá, escuchemos a Rigo en el futuro inmortalizar alguna de sus frases chéveres en otro idioma, ganas no le faltan.

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