22 de enero de 2014: el día en que a todo el país se le desgarró el corazón

A cuatro años de la grave lesión de Falcao, que lo dejó fuera de Brasil 2014, Colombia reza para que al ‘Tigre’ no le pase nada y pueda cumplir su sueño de jugar un Mundial.

Por Román Gómez

Pasaba el mediodía en Colombia. Era un miércoles cualquiera, sin mucho ruido en el país más que el normal en cada inicio de año.

El Partido de la U le daba el respaldo a Juan Manuel Santos para buscar su reelección; el dólar se acercaba a los 2.000 pesos y había alerta en el ámbito económico (hoy está por encima de los 3.000); y había expectativa por el juego de ida de la Superliga entre Deportivo y Atlético Nacional.

Temas de interés general pero nada comparado con la noticia que llegó desde Francia, pasadas las 2:00 de la tarde. A Radamel Falcao García le habían cometido infracción y no pudo continuar el encuentro de Copa de Francia ante el Monts d’Or Azergues Foot, de cuarta división.

El defensor Soner Ertek le pegaba en la pierna izquierda al colombiano y algo en la rodilla se quebró. El dolor de Falcao hizo que todos en Colombia pasaran de pensar que era a un simple golpe a algo más grave. El delantero reaccionó pidiendo penalti, pero al instante se dio cuenta de que algo no estaba bien.

La zozobra se apoderó del país. El estupor fue invadiendo a los fanáticos del fútbol y a los que no. En los cafés y bares, oficinas y restaurantes, solo se hablaba de la lesión del ‘Tigre’. Conforme pasaron los minutos la información fue ambigua.

Los periodistas tuvieron cautela, que rozaba el miedo, para asegurar lo que al final fue vox populi: Falcao se había roto el ligamento cruzado anterior de la pierna izquierda.

El verdugo, turco haciéndose camino en el fútbol de ascenso galo, declaró que se odiaría de por vida si el colombiano no disputaba la cita orbital.

“No sé qué decir, es duro. Odiaré mi vida si Falcao se pierde el Mundial”.

Durante semanas sufrió de amenazas de muerte por furibundos hinchas dolidos por la lesión de su ídolo. Un año y medio más tarde decidió abandonar el fútbol y dedicarse a la licenciatura.

¿Cuándo vuelve? ¿Se pierde el Mundial? Aunque la respuesta era obvia, nadie quería confirmarlo. Con las horas se supo que en los próximos días se practicaría una operación delicada, que estuvo a cargo del médico portugués José Carlos Noronha.

Las esperanzas del país se depositaron en el cirujano lusitano. Su fama, alimentada por los tratamientos que le había practicado a jugadores como Cristiano Ronaldo, Pepe, Didier Drogba y Arjen Robben, entre otras figuras del fútbol mundial.

Horas antes de la operación el galeno declaró que en tres meses Falcao podría estar entrenando con pelota, por lo que los tiempos podrían dar, a cuatro meses y medio del debut de Colombia en Brasil 2014, enfrentando a Grecia. No fue así.

La muestras de cariño para con Falcao no se hicieron esperar. En todo el mundo, no solo en Colombia, el sueño era ver rugir al ‘Tigre’ en el Mundial. En Madrid, los jugadores de Atlético salieron con camisetas con la leyenda #FuerzaTigre, durante un partido de Copa del Rey. En Colombia varios equipos se sumaron a esa iniciativa.

Una canción góspel con el estribillo “Señor, sana a Falcao” se hizo viral. Todo era válido para aferrarse a una sanación milagrosa que nunca llegó.

Los días venideros en el país fueron tristes, aunque la esperanza no se perdió hasta último momento. El día en que José Pékerman entregó la noticia en Cardales de que Falcao no estaría en Brasil, se acabó la fe.

Cuatro años más tarde Falcao quiere revancha. Está en su mejor momento y aquella lesión es una anécdota nefasta, pero un recuerdo que lo hizo más fuerte. En Colombia se espera el día que el ‘Tigre’ debute en una Copa del Mundo, para olvidar el día en el que el país crujió de dolor. Aquel 22 de enero.

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