Bogotá, la ciudad donde es más caro asistir a fútbol en el país

Los equipos le tiran la pelota al IDRD, mientras que desde el Distrito se defiende, a pesar de que cobra un 6% más que en otro lugares de Colombia.

Por Román Gómez

Cada vez es más caro asistir a ver fútbol en Bogotá. No es porque en la liga profesional jueguen James Rodríguez y Falcao García, o porque algún equipo capitalino haya aumentado los precios por la contratación de Neymar, recientemente transferido, no. El sobrecosto en el Distrito tiene que ver con la problemática de los impuestos que los equipos bogotanos deben pagar a la Administración.

El principal inconveniente tiene que ver con el arriendo. Los equipos bogotanos tributan cerca de 7 millones de pesos por partido al IDRD, por la renta del establecimiento deportivo. Estos valores son para los juegos televisados y con público, que en su mayoría lo son, según un informe que expuso WIN Sports en la jornada del miércoles.

La periodista Camila Espinosa, del canal citado, reveló que los impuestos de arriendo para Millonarios y Santa Fe son cercanos al 11% del recaudo total de taquilla que tienen los equipos en partidos de alta concurrencia.

Para contrarrestar esto, equipos como el cuadro embajador deciden aumentar el valor de las entradas para los asistentes, así como el valor de los abonos. El club albiazul es junto a Atlético Nacional los que más cobran para el espectáculo del fútbol, aunque los resultados deportivos no sean similares.

Cuestionado ante esto, el presidente de Millonarios, Enrique Camacho, se escudó en lo costoso que resulta arrendar el estadio, además de pagar servicios públicos extra, algo que no sucede en otras ciudades. Además, su queja pasa porque el alquiler se hace de manera restringida, a pesar de que le toca abonar el total de la cuota.

“Bogotá tiene el estadio más pequeño de las grandes ciudades, caben 33 mil personas, entonces fuera de que tenemos un estadio pequeño, nos toca tener boletería cara y no tenemos control de palcos, ni de comida, ni puntos de venta. No podemos hacer eventos para los partidos ni tener música. Es como alquilar una casa, pero no poder usar la cocina. Aunque estoy pagando la totalidad del arrendamiento”.

Aunque razón no le falta a Camacho, el IDRD le respondió al presidente afirmando que no están por fuera de lo correcto y que ese monto se pactó durante la administración de Gustavo Petro, en 2013. Iván González, subdirector de parques del IDRD asegura que desmontar estos acuerdos conllevaría una investigación exhaustiva e incluso procedimientos penales al gobierno Peñalosa.

“Nosotros llegamos con unas tarifas preestablecidas. Llegar a desmontar eso implicaría investigaciones de índole penal y fiscal. ¿Quién se arriesga a hacer estas deducciones cuando no hay una justificación?”

El arriendo del inmueble no es el único dolor de cabeza de Santa Fe y Millonarios (descontando a Equidad, que también se queja por el arriendo de Techo y casi en todos los partidos cae en déficit). Los servicios públicos le son cobrados a los clubes, algo que en otras ciudades no sucede.

Por ejemplo el fluido eléctrico, que hace que azules y rojos cancelen cerca de 3 millones de pesos por partido, solo por este servicio.

Otro foco de conflicto resulta ser las comidas. Aunque los clubes alquilan el inmueble con el 11% de lo que generan las taquillas, los puestos de comida son rentados por aparte. Su alquiler va desde 2,2 millones de pesos, a 6,6.

Bajo estas consideraciones, González recuerda a los clubes que a pesar de tratarse de una manifestación popular y deportiva, siguen siendo empresas privadas que hacen uso de un espacio que forma parte del distrito.

“No hay que olvidar que ellos son parte de Bogotá, pero son empresas privadas y como tal tienen que organizar sus eventos con todos los permisos correspondientes. No porque me llamo Millonarios o Santa Fe significa que pueden hacer lo que les dé la gana”.

Millonarios asegura que en el último clásico en que enfrentó a Santa Fe, con alta concurrencia de público, debió cancelarle al distrito más de 200 millones de pesos en términos de impuestos.

En otras plazas del país, aunque su presidentes también afirman que la renta es excesiva, esos valores oscilan entre los 10 y 20 millones de pesos por juego, algo que resulta una auténtica ganga, comparado con la capital de la república.

En Colombia, únicamente Deportivo Cali tiene estadio propio, a diferente de lo que sucede en otro países. Millonarios y Santa Fe han mostrado voluntad en construir un escenario propio, pero solo se han quedado en proyectos. Mientras eso no suceda, el Distrito tiene las de ganar, los equipos no tienen de otra que subir los precios del fútbol y como dice la propaganda distrital: todos pagamos el pato.

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