La crisis política en Catar, ¿el Mundial 2022 pende de un hilo?

¿Qué tan cierta es la posibilidad de que el país árabe pierda la sede del campeonato del mundo, por su apoyo a grupos terroristas?

Por Román Gómez

El Mundial de Catar es sin duda el más polémico de la historia. Aunque todavía no se disputa y faltan cinco años para que eso suceda (o no), su designación causó caos desde diciembre del 2010, cuando la FIFA anunció, en voz del entonces presidente Joseph Blatter, dio a conocer la noticia 12 años antes de su realización.

El malestar entre las demás federaciones fue generalizado. Inglaterra fue la que izó la bandera para protestar un mundial en condiciones de altas temperaturas. Luego, la FIFA trasladó el campeonato para fines de noviembre y diciembre, evitando así el problema del calor, pero ganándose un problema con los grupos europeos, quienes se opusieron de inmediato, pero les tocó aceptar las demandas de la FIFA.

Luego del escándalo en Zúrich, denominado ‘FIFAGate’, donde varios directivos del fútbol fueron encarcelados por las autoridades suizas y de los Estados Unidos, la sede de Catar quedó aún más en entredicho. Pocos meses después, las investigaciones concluyeron que sí hubo irregularidades en la adjudicación de Catar como sede, entre ellas compra de votos.

Sin embargo, pese a las evidencia, FIFA no dio marcha atrás a la realización de un Mundial en Oriente Medio. Ahora, el problema de Catar trascendió lo deportivo y la entidad que preside el italo-suizo Gianni Infantino ahora se replantea sobre los peligros de hacer un campeonato del mundo en esa región del planeta.

Los países del Golfo Pérsico, liderados por Arabia Saudita, y secundados por Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Egipto, Siria, Yemen, entre otros, rompieron relaciones diplomáticas con la nación catarí.

Según los hermanos persas de Catar, este país está apoyando financieramente a organizaciones terroristas como Al Qaeda, Hamas, Isis, entre otros. Por tal motivo, cerraron fronteras terrestres, aéreas y marítimas con el país. Lejos de lo político, el mundo futbolístico también declaró en contra de Catar y de la posibilidad de disputar un Mundial en este lugar, ante una situación tan delicada.

La voz cantante la tuvo Reinhard Grindel, presidente de la Federación Alemana de Fútbol, quien amenazó con incluso no asistir a la competencia, si persiste la sede en Catar.

“La comunidad del fútbol debería estar de acuerdo en que no se pueden jugar grandes torneos en países que apoyen activamente el terrorismo”.

La FIFA, ante la presión, respaldó a Catar y dijo que el proceso continuará, pero avisó que vigilará muy de cerca lo que sucede en este país. Aún así, Infantino ve en la crisis, una posibilidad para unir a la región.

“Estamos ante una crisis diplomática. Observamos por ello con atención la evolución de la situación. También estamos en contacto regular con las más altas autoridades de Catar y el comité de organización. Si la FIFA puede hacer algo para ayudar de alguna manera ofreceremos por supuesto nuestra ayuda”.

A pesar de sus palabras, Infantino sabe que varios países del mundo entero presionan para quitarle la sede a los árabes. Las potencias mundiales están preparadas para realizar el Mundial en situación de urgencia, de ser necesario.

 

Inglaterra y China, los más opcionados a reemplazar a Catar

Ante la crisis catarí, dos potencias mundiales se ofrecen para realizar el Mundial 2022. La primera de ella es Inglaterra, que en teoría no podría realizar ese campeonato, por la política de rotación de sedes de la FIFA. No obstante, los ingleses se ofrecen y quieren el Mundial sí o sí, como lo aseguró el secretario de deportes británico, John Whittingdale.

“Si Rusia organiza el Mundial en 2018, es improbable que otro país europeo reciba el de 2022. Pero obviamente, si la FIFA da el paso y nos pide que consideremos organizarlo, tenemos las instalaciones en este país”.

El otro candidato es China con todos sus millones. Los reglamentos FIFA lo favorecerían, por tratarse de un país de la misma confederación, la asiática. El interés quedó evidenciado en la visita de Infantino por el gigante oriental, para reunirse con el presidente Xi Jinping.

Infantino aseguró que quiere un Mundial de China en breve, aunque no dijo que en 2022. Los tiempos lógicos serían 2030 o 2034, pero los chinos están expectantes a la situación en Catar, para ofrecerse por si la problemática en Oriente Medio continúa.

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